Ya llegué de mi viaje y ha sido increible. Lamentablemente vi vuestros mensajes un poquillo tarde pero os cuento mi experiencia.
El 1º día en Pontevedra fuímos a visitar Cambados (en realidad queríamos ir a Combarro pero me chico se confundio con los nombres) afortunadamente la confusión mereció la pena.De ahí fuímos a Sanxenxo a comer y descubrimos que tiene unas playas chulísiomas.De vuelta a casa pasamos casi sin querer por el Monasterio de Poio y lo vimos muy por encima porque ya se nos hacia tarde y estaba lleno de turistas.La tarde se la dedicamos a Pontevedra, es una ciudad preciosa con un casco antiguo muy acogedor y lleno de vida.
El 2º día se lo dedicamos a las Cíes. Cogimos el coche hasta Vigo y allí embarcamos.Las reservas las hicimos por internet y te ahorras la gran cola ya que se combalidan los billetes en unas máquinas electrónicas (aquí se hacen las reservas
http://www.mardeons.com/ ) . En el mismo puerto hay un parking donde dejar el coche que no está mal de precio.Eso sí, hay q ir con tiempo porque hasta que se deja el coche tardas un montón. Y de las Cíes simplemente no hay palabras. Es una de las cosas más bonitas que he visto en mii vida.Un agua tan cristalina que parecía agua mineral y unos paisajes de ensueño. Da igual todo lo q se diga porque tanta belleza no se puede describir. Los nudistas también pueden encontrar en las Cíes su espacio si no recuerdo mal era la playa de Fontiñas cerca de la playa Melide subiendo hacia el faro. Comer allí está a buen precio cosa íncreible habiendo tan sólo 2 restaurates.Pero el restaurante del puerto almenos está bastante bien.
El 3º día fuímos a Santigo de Compostela.Es una ciudad increíblemente monumental.En ciertos aspectos me recordaba mucho a Salamanca. Se aconseja comer en la Rúa Riaña o en la Rúa de San Clemente (siempre fijándose en la lista de precios porque de una acera a otra pueden variar) y evitar en lo posible la Rua do Franco (típica calle hecha para clavar a los turístas).La calle peatonal que va a dar a la plaza del Obradoiro está llena de tiendas con buenos precios. Nosotros dejamos el coche en el parking Xoán XXIII (ideal para después recorrerse la ciudad sin alejatrse del coche).En la oficina de turismo te dan mapas con la ruta ya hecha para q no te pierdas nada.
El 4º día fuímos a la Playa de la Lanzada (pasando sanxenxo) es una playa de unos 2km. y prácticamente desierta.Increíble. Para llegar hasta ella pasamos por Combarro (pueblecito que se nos quedo en el tintero) y por Portonovo (pueblo tan turístico q nos negamos a visitar).Después de la Lanzada fuímos a O Grove, el pueblo en sí no tiene mucho pero su paseo marítimo y su agua son espectaculares. Allí comimos el restaurante Mariscador. Marisco fresco a precios irrisorios. Por la tarde nos despedimos de Pontevedra viendo alguna cosilla que nos faltaba y al día siguiente vuelta a casa

Unas vacaciones para repetir y encima con un solazo estupendo.Qué más se puede pedir!