colla
Sin adicción al foro :-)

Mensajes: 1
|
Eslovenia es un país que cada vez tiene más tirón en España pero del que sin embargo no tenemos demasiada información. Nosotros fuimos 10 días y optamos por hacer un tour en el que dormíamos casi cada noche en un sitio distinto. Ahora que lo vemos en perspectiva nuestra impresión es que 10 días son demasiados, es un país del tamaño de Galicia y aunque sea bonito, el paisaje y sus ciudades y pueblos acaban siendo muy iguales y una visita demasiado larga puede acabar haciéndose monótona como nos sucedió a nosotros al final del viaje.
La capital está casi en el centro del país con lo que los desplazamientos no son muy largos, así que resulta más cómodo tener de base a Ljubljana e ir y volver en el día (al revés de lo que hicimos nosotros), salvo que uno se quiera quedar varios días en la zona del parque del Triglav.
Nuestro consejo es que con 5 ó 7 días, en función de si se quiere o no andar por el Triglav, es suficiente.
En unas pocas pinceladas os decimos que es un país tranquilo y seguro, el que no habla inglés habla italiano o los dos, los precios son muy similares a los de España, la gasolina está casi al mismo precio que aquí, aunque nadie se lo crea conducen peor que nosotros y comer en las Gostilnas (una especie de mesón) es barato, abundante y muy bueno. Todo parking, aunque sea una explanada de tierra, tiene a su “chaleco amarillo” que aparecerá de repente aunque sea de debajo de las piedras para sablearte el bolsillo.
Nuestro itinerario fue el siguiente:
Día 1. Visita por Ljubljana.
Este primer día llegamos por la tarde a la capital de Eslovenia y aún así nos dio tiempo a echarle un vistazo al centro de la ciudad. La ciudad no es demasiado grande, tiene sobre 300.000 habitantes, y se respira una tranquilidad poco habitual para ser la capital de un país, al ser muy llana, casi toda la ciudad está recorrida por un carril bici que es muy utilizado a todas las horas del día, ya sea a patines o en bicicleta. La zona centro es pequeña y prácticamente toda peatonalizada, destaca sobre todo el paseo por ambos márgenes del río en donde está el famoso puente triple de Jose Pleznik y el de los dragones (símbolo de la ciudad), a partir de ahí callejeando podemos llegar por sendero o carretera hasta el alto del castillo de Ljubljana, donde tenemos una buena vista de toda la ciudad. El centro es la zona de esparcimiento de la ciudad en especial junto al paseo fluvial que está recorrido de arriba abajo por las terrazas de los bares. El parque Tivoli, un poco más alejado del centro también merece una visita.
Día 2. Ljubljana – Portoroz.
Este es nuestro primer día de ruta y nos acercamos a Cerknica para desde allí echarle un vistazo al parque de Rakov Skockjan, el parque es una zona de bosque atravesada por una pista de tierra de la que parten multitud de rutas de senderismo, la mayoría cortas y bien señalizadas con lo que aparcarse a un lado y echarse a andar es lo más fácil del mundo, entre ellas, imprescindible, las cuevas de Rakov Skocjan, en apenas ¾ de hora se pueden disfrutar de los puentes y túneles naturales que el río horadó en la roca, si no lleva mucha agua se puede caminar por dentro de los túneles, así que hay que tener a mano una linterna. Salimos del parque cerca de Postojna donde están unas famosísimas cuevas que nosotros no visitamos (quienes nos hablaron de ellas nos dijeron que estaban muy bien pero que quizá la visita era corta y cara, que cada uno elija...). Lo que sí que visitamos es el castillo de Predjama, enclavado en la roca, queda muy cerca de Postojna y es otra de las atracciones más conocidas de Eslovenia. Finalmente como Italia nos queda muy cerca, decidimos echarle un vistazo a Trieste que nos llevó toda la tarde para acabar durmiendo esta noche en Portoroz, típico pueblo mediterráneo de marcha.
Día 3. Venecia.
Como decía antes, Italia está a nuestro lado así que, como no conocemos la ciudad, este día nos pegamos el tute para hacerle una visita relámpago, a unos 250 km desde la frontera. Regresamos a las tantas de la noche, pero vale la pena.
Día 4. Portoroz – Kranjska Gora.
La costa Eslovena es muy pequeña y aparte de Portoroz, las poblaciones más destacadas son Piran, Izola y Koper. Este último es el más grande y conocido de los tres pero para mi gusto los dos primeros tienen más encanto, en especial Piran, un pueblo marinero de casitas blancas y calles estrechas dominado por el castillo y la iglesia, los coches se tienen que quedar fuera del pueblo en los parkines, este año al menos, la 1ª hora era gratis.
Seguimos nuestra marcha hacia el norte del país y la hora de comer nos pilla en Vipavski Kriz, un bonito pueblo medieval muy restaurado y pequeño que está en lo alto de una colina, con una vista preciosa de todo el valle a sus pies y de la cadena montañosa en frente. A partir de aquí y después de dejar atrás Nova Gorica (lugar completamente prescindible) entramos en el valle del río Soca. Según avanza la carretera hacia el norte el entorno se va haciendo más y más montañoso al irnos adentrando en los Alpes Julianos, en cualquier punto de la carretera en el que haya un mirador vale la pena parar y apreciar como el río va cambiando de color, de un verde oscuro a un azul verdoso como el que se ve en las fotos del caribe. Una parada obligatoria es Kobarid, aquí hay una pequeña ruta de senderismo que sale junto al monumento a los soldados italianos muertos en la 1ª guerra mundial, son 5 km ida y vuelta y nos lleva a la cascada de Kozjaz, la cascada no es muy grande pero el lugar en el que cae es tan impresionante que la convierte en la más bella del país.
Se nos hace tarde así que seguimos hacia Kranjska Gora (lo único que tiene son hoteles para la temporada de esquí), en nuestro camino pasamos por el pueblo de Trenta, a quien le interese hacer montaña en el parque del Triglav que tenga muy en cuenta este pueblo. Antes de llegar a nuestro destino nos queda remontar el puerto de Vrsic, 50 curvas (25 de subida y otras tantas de bajada) numeradas en las señales junto con la altitud que se va ganando, se salvan 1.000 m. de desnivel y en algunos tramos la subida es tan potente que nuestro coche tiene que subir en 1ª (cuidado con ir con poca gasolina), si en la cima hay suerte y no hay niebla la vista es increíble.
Día 5. Kranjska Gora – Bled.
Antes de acercarnos a Bled visitamos Radovljica, este pueblo tiene UNA calle para visitar, se trata de uno de los pueblos más antiguos de Eslovenia y los edificios que dan a esa calle son los más vistosos del pueblo, la visita por tanto es muy breve.
Bled es otro de los típicos destinos turísticos de Eslovenia por su famoso lago, que da mucho juego para practicar deportes acuáticos o para bañarse y tomar el sol en él. Existe un sendero circular a lo largo del lago pero realmente no vale la pena, buena parte del camino está asfaltado e incluso hay que salir al arcén de la carretera en algún momento, sí vale la pena acercarse a los pies del castillo y buscar el camino que sube hasta su base, es un recorrido corto y desde el se puede ver el lago desde la altura. Bled también es la entrada principal al parque del Triglav y al lago Bohinjsko (más grande y vistoso que el lago Bled) con lo cual en verano está atestado de gente y coches. Esa tarde nos vamos por una de las pistas que entran dentro del parque del Triglav, en concreto la que corresponde al valle del Vrata, en esta pista hay un corto sendero asciende unos metros por la ladera para llegar hasta la cascada de Pericnik, un salto enorme y espectacular, hay camino para meterse por detrás del agua y también para ascender al punto en el que se precipita el agua. La pista en la que estamos termina en un parking que sirve de punto de partida para un buen número de rutas de montaña. Esta noche dormimos junto al lago Bohinjsko.
Días 6 y 7. Parque del Triglav
Nosotros somos aficionados a la montaña, así que uno de los atractivos en este viaje era el parque nacional de Triglav, o lo que es lo mismo los Alpes Julianos. Tenemos que reconocer que estas dos etapas no cumplieron con las expectativas que teníamos puestas en ellas. Por un lado la información que teníamos antes de llegar a Eslovenia sobre el parque y sus rutas era muy escasa, las guías de viaje apenas dan unas pinceladas generales sobre el parque y en internet las páginas eslovenas de turismo y del parque tampoco profundizan gran cosa. La oficina del parque está en Bled y allí venden un excelente mapa de excursiones 1:50.000 de todo el parque con refugios, rutas y pistas para acceder a él (el mapa se llama Triglavski narodni park), nosotros como lo conseguimos el día anterior ya no teníamos margen de maniobra para modificar nuestros planes dentro del parque. Recomiendo a quién esté interesado, que se ponga en contacto con la oficina e intente que le envíen el mapa por correo, es una herramienta muy útil para planificar los días que se quieran pasar allí.
El primer día subimos el pico Debela pec desde Krnica, una ruta muy larga (10 h), con mucho desnivel (1.400 m) y en la que el 90% del tiempo estás metido en un bosque, muy agradable al principio, pero que termina siendo claustrofóbico. Vale la pena buscar una de las múltiples pistas aptas para coches y dejarlo en donde más nos interese (ver mapa). Al día siguiente intentamos hacer una ruta que parte desde el aparcamiento de la cascada de Savica y sube a los lagos del interior del parque, por este lado hay que subir un fortísimo desnivel hasta el primer lago (hay cables y clavos para ayudarse en algún punto), aquel día amenazaba tormenta y para evitar bajar por esta parte acabamos dando un largo rodeo por pista y carretera para volver al aparcamiento.
También como adelanté antes, el pueblo de Trenta en el valle del Soca, puede, en función de vuestros planes, ser una entrada al parque más interesante que la de Bled ya que os dará más juego a la hora de hacer ciertas rutas. Si de todas formas optáis por Bled lo mejor es pasar las noches en alguno de los refugios del parque y no en los pueblos que lo circundan (que fue otro de nuestros errores). Os reitero de nuevo que antes de decidir nada os hagáis con ese mapa.
Para terminar ya, sólo una opinión personal. A lo mejor que nuestros planes se torciesen estos dos días ha influido un poco a la hora de valorar el Triglav y que no elegimos las mejores rutas es algo muy cierto, de todas formas creo que a la gente que le gusta mucho hacer montaña y sobretodo a quienes tienen un cariño especial por Picos de Europa o por Pirineos, los Alpes Julianos los van a dejar un poco fríos, tanto Picos como Pirineos no tienen nada que envidiarles.
Día 8. Krank, Kammik, Skofja Loka, Gornji Grad, Logarska Dolina, Recica.
Día 9. Maribor, Ptuj, Podcetrtek.
Día 10. Krsko, Novo Mesto, Ljubljana.
En estos 3 últimos días de viaje nos vamos a dedicar al “senderismo” cultural por carretera. Las etapas son las marcadas arriba, la agenda de los 2 últimos días era más amplia, pero el cansancio y también un poco la monotonía de los lugares que visitábamos hicieron que recortásemos muchos sitios.
A destacar sería la parte antigua de Ptuj y de Skofja Loka. Krank y Kammik no están mal y por último Maribor, la segunda ciudad del país. En todos ellos lo más destacable es el centro histórico, con lo cual las visitas (salvo que paremos en museos) son rápidas, incluso en Maribor.
Sólo mención aparte para Logarska Dolina, el último parque que visitamos con varias rutas para senderismo y en donde está la cascada de Rinka (30 min.). Si se dispone de tiempo se puede ir hasta Maribor desde el pueblo de Logarska Dolina, tomando dirección a Austria hay un desvío a la derecha que bordea toda la frontera con Austria, esta pista alterna el asfalto y la tierra y nos lleva casi por las cimas de las montañas, pudiendo disfrutar de un paisaje de valles y montañas que muchos turistas se pierden por desconocer esta ruta. Al llegar al pueblo de Crna podemos seguir por la vieja carretera a Maribor siguiendo el río, o bajar hasta Velenje y coger la autopista.
|