No es que me haya dado la vena oriental, ni mucho menos, pero estamos en carnaval, hace buen tiempo, y la mitad de São Paulo está en la playa. Hay que aprovechar para ir a los lugares adonde no vamos normalmente.
Hoy hemos ido a un templo budista que está a 15 kilómetros de casa, en las afueras de São Paulo. Es el mayor templo budista de Latinoamérica.