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Autor Tema: La VUELTA al BÁLTICO  (Leído 7733 veces)
Eva
Visitante


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La VUELTA al BÁLTICO
« en: Febrero 06, 2006, 12:50:53 »

Hemos llegado hace tres horas y ya tenemos ganas de volvernos a marchar. Pero hasta finales de septiembre no será posible. ¡Que le vamos a hacer!. Supongo que much@s de vosotr@s (por fin encuentro las arrobas y los acentos y no me tengo que pelear con el teclado de un ordenador letón) estáis haciendo las maletas o en la cuenta atrás para empezar vuestro viaje. Feliz viaje a l@s que marcháis y si os decidís a contarnos algo desde un ciber o un alojamiento con punto de Internet a los que andaremos por aquí la segunda quincena de julio y agosto, nos haréis la rutina más llevadera. Por mi parte me dispongo, a ratitos, a contarnos nuestro viaje. No dudéis en preguntarme lo que se os ocurra.
Dado que hay muy buenas guías que describen a la perfección la parte monumental y los museos, me centraré de una forma más especial en la información práctica y en impresiones personales. Lógicamente las impresiones personales son subjetivas y dependen del estado emocional de cada momento (a mi la primera vez que vi Roma no me gustó demasiado porque llegué muy cansada y ahora es mi ciudad europea favorita), por lo que es posible que no sean compartidas por otras personas que han visitado esos lugares. Quiero dejar claro que no es mi intención ofender a nadie que haya podido sacar otras conclusiones diferentes a las mías.
El tiempo de planificación de este viaje ha sido de dos meses y medio y las fuentes de información han sido bastantes usuari@s de este foro y diversas webs que os iré poniendo.
La duración de la ruta se ha ajustado a 21 días (teníamos otros dos disponibles en caso de retrasos o cambios de planes que no se produjeron) y el presupuesto para dos personas ha rondado los 2.500€.
Este año nos planteamos hacer algo distinto a los anteriores y se nos ocurrió volver a las grandes rutas terrestres y al interrail. Hacía 11 años que no usábamos este sistema de viaje (la última vez fue en 1.994 Madrid-Estambul por los países del este y vuelta por Grecia e Italia). Nos faltaban por conocer los países nórdicos y las Repúblicas Bálticas, por lo que el recorrido se ajustaba muy bien para hacer una ruta de larga distancia. No hemos tomado ni un sólo vuelo: Sólo trenes, ferries y autobuses.
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Eva
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Re: La VUELTA al BÁLTICO
« Respuesta #1 en: Febrero 06, 2006, 04:59:25 »

Inicialmente manejábamos tres recorridos: El primero consistía en hacer países nórdicos-bálticas-vuelta por países nórdicos. El segundo: Nórdicos, Bálticas y desde Klaipeda (Lituania) vuelta a Alemania en ferry. Y el tercero, que es el que finalmente hemos hecho es el que a continuación os detallo:
Día 1: (24 de junio): Hogar dulce hogar-Hendaya-Biarritz (4 horas en Biarritz)
Día 2: París-Colonia (7 horas en Colonia)
Días 3 y 4: Copenhague
Días 5 al 8: Estocolmo
Día 9: Helsinki
Días 10 y 11: Tallinn
Días 12 y 13: Riga (con visita relámpago a Parnu)
Días 14 y 15: Vilnius
Días 16 y 17: Varsovia (ya la conocíamos).
Día 18: Berlín (también conocida)
Día 19: París (igualmente conocida)
Día 20: Hondarribia
Hoy día 21: A casita, que hay que volver a currar el lunes. Fin de nuestros servicios.

A pesar del largo itinerario el viaje (resumido en más de 700 fotos) ha sido bastante relajado al trasladarnos en la mayoría de las ocasiones por la noche. Siete noches hemos dormido en medios de transporte. De ellas, cinco en trenes, una en autobús (bastante chunga) y otra en el “party boat” (este crucero merece capítulo aparte). En los países nórdicos hemos pernoctado en campings y en las bálticas en diversos establecimientos hoteleros de diverso precio y confort. En París en casa de unos amigos.
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Eva
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Re: La VUELTA al BÁLTICO
« Respuesta #2 en: Febrero 06, 2006, 09:50:48 »

CONSIDERACIONES SOBRE INTERRAIL: información en www.inter-rail.org/es/index.php
Sigue siendo una interesante forma de viajar y de conocer mucha gente, aunque me temo que los vuelos baratos han hecho bastante daño a esta forma de desplazarse, puesto que los trenes se han quedado con muchos menos viajeros que hace años. Hay más gente con eurorrail (de otros continentes), que con interrail.
El billete es bastante caro. 546€ por persona, para todas las zonas y durante un mes, en la opción elegida por nosotros. Para amortizarlo hay que hacer bastantes kilómetros.
La segunda clase de muchos trenes (muy claramente los alemanes) tienen un confort bastante inferior al de hace diez años. Hace años los asientos de segunda se abrían y formaban una cómoda cama. Ahora han debido pensar que el que quiera dormir que lo pague.
Antiguamente podías viajar sin reservar plaza. Ahora hay que reservar en la mayoría de los trenes de larga distancia, lo que supone un goteo de euros que encarece el billete (en Alemania te pueden llegar a cobrar siete € y un Thalys, que es una especie de AVE viejo, feo y algo más lento te sale por 10€) con el pase.
Paradójicamente, la mejor ventaja de interrail es un barco. En el trayecto Estocolmo-Helsinki y en la compañía Silja (no así en Wiking Line, donde pagas parte del billete) una plaza en camarote de cuatro te sale a 0€. El Scanrail -pase exclusivo para Escandinavia- tiene esa misma ventaja.
Las Repúblicas Bálticas no están incluidas en el pase y además en ellas es más aconsejable por motivos de tiempo el viajar en autobús.
A pesar de eso hemos amortizado interrail por unos 60€ cada uno.
Enlaces de Silja, Viking, scanrail y eurolines (autobuses bálticas)
www.silja.fi/
http://translate.google.com/translate?hl=es&sl=en&u=http://www.silja.fi/%3FChangeLang%3Denglish&prev=/search%3Fq%3Dsilja%26hl%3Des%26lr%3D (enlace en castellano)
www.vikingline.fi/
http://translate.google.com/translate?hl=es&sl=en&u=http://www.vikingline.fi/index.asp%3Flang%3Den&prev=/search%3Fq%3Dviking%2Bline%26hl%3Des%26lr%3D (lo mismo, en castellano)
www.scanrail.com/
http://translate.google.com/translate?hl=es&sl=en&u=http://www.scanrail.com/&prev=/search%3Fq%3Dscanrail%26hl%3Des%26lr%3D (enlace en castellano)
http://www.eurolines.com/
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Eva
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Re: La VUELTA al BÁLTICO
« Respuesta #3 en: Febrero 07, 2006, 10:22:24 »

GUÍAS:
Hemos llevado, además de un mazo grande de papeles sacados de la red, dos guías. Lonely Planet de 2.003 en español. Bastante completa. Y una de las guías breves de Ediciones B de este mismo año sobre Polonia y las Bálticas, la Rough Guide. No es muy buena para las visitas, porque profundiza poco, pero los precios están muy actualizados y nos ha salvado y con acierto, menos una noche, el tema del alojamiento.
DINERO Y PRECIOS
Utilizamos siete monedas diferentes en el itinerario: Euros, Coronas danesas, suecas y letonas, lats letones, litas lituanas y zlotys polacos. La mejor forma de cambio, en este caso, es la retirada por cajero automático. Comisiones normales y aceptables en todos los casos salvo en Riga, donde por prisa sacamos del cajero de un banco instalado en un comercio. No sé si será esta la razón, pero nos metieron un clavo de varios centímetros
Los precios (con las matizaciones que haré más adelante) son extremadamente caros en Dinamarca, hiperextremadamente caros en Suecia, megasuperhiperextremadamente caros en Finlandia y muy interesantes en las Bálticas y Polonia. Las Bálticas tienen precios similares entre si y depende de la suerte que tengas con el alojamiento, te gastarás más o menos. Hay habitaciones dobles aceptables por apenas 20€ y lamentables por 52€ o 102€.
En los siguientes mensajes se incluye una lista de productos más o menos básicos del turista en cada país y su coste en moneda local. Dado que los memorizaba durante el día y los apuntaba por la noche, es posible algún error.
Pero como más arriba hablan Kiruna y Álvaro de anécdotas, vamos con un
BRICOCONSEJO:
El chico de una, llevaba tres pantalones, uno corto y dos largos. ¿Qué hacer cuando el corto se pierde, uno largo se rompe y en el otro vaquero se desencaja en dos el botón metálico, siendo imposible volver a ensamblarlo de ninguna manera?..........
¿Golpearlo con un martillo?. No. ¿Introducir algo en su interior para intentar que quede ajustado?. No. ¿Intentar usar pegamento o similares?. No. Pues es el momento de utilizar una corona danesa sobrante. Con su agujero se cose al pantalón y misteriosamente es de las mismas dimensiones que el botón y encaja perfectamente     

LOS PRECIOS EN DINAMARCA (Copenhague):
Los precios se expresan en Coronas danesas. 1 euro equivale aproximadamente a 7,46 coronas danesas al cambio actual.
Consigna estación de Copenhague:   35
Tren cercanías (billete más barato   17      
Camping (2 personas7tienda)      168 diarias (hay que añadir otras 80 el primer día de llegar a Escandinavia, dado que para acampar en los campings escandinavos hay que disponer de una tarjeta a la que se le pega un sello/pegatina cada año que tiene ese coste)
Sándwich:            25
Plato de pasta:            75
Cerezas Kg.            60
Helado Mcdonalds         5
Café               13/17
Perrito caliente         10
Botella de ginebra         89
Precios en supermercado:
Cerveza 0,5 l            10/15
Pan ración para dos personas      21
Coca cola 0,5 l         10
Fanta 2 l.            17
Carne picada Kg.         81
Pollo Kg.            40

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Eva
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Re: La VUELTA al BÁLTICO
« Respuesta #4 en: Febrero 07, 2006, 01:28:22 »

LOS PRECIOS EN SUECIA (Estocolmo):
Los precios se expresan en Coronas suecas. 1 euro equivale aproximadamente a 9,38 coronas suecas, si bien la moneda va teniendo una lenta, pero paulatina depreciación con respecto al euro.
Consigna estación de Estocolmo   35
Consigna Silja Line         15
Camping (dos personas/tienda)   120
Bono de metro 20 cupones      145 (el mínimo para un viaje de una zona son dos cupones)
Barco turístico-45 min.      110
Visita ayuntamiento         60
Museos (la mayoría)         80
Estocolmo Card adulto 24 h.      260 (para más información sobre precios de esta tarjeta www.stockholmtown.com/templates/StockholmsCard___9989__EN.aspx
Ascensor            10
WC público            5
Sándwich            35
Perrito caliente         10
Plato de pasta            100
Plato pasta en Gamla Stan      200 (en las proximidades de Vasterlan Gatan)
Menú en restaurante paquistaní   69 (desconozco de lo que estaba compuesto ya que el papel nos lo dieron en la calle y estaba en sueco. También están muy de moda los sitios de comida japonesa, tipo shusi)
Wopper (hamburguesa)       39,5
Helado Seven Eleven         12
Internet 1 h. Seven Eleven      28
Cerveza bar 0,5         30/50
Plato de carne            160
Tabaco rubio            35
Precios en supermercado:
Coca cola 0,5 l.         10
Agua mineral 0,5 l.         13
Yogur grande            17
Ensalada 0,5 Kg. (rica, rica)      40
1 casco de plástico         4 (en Suecia todos los envases cuestan dinero, ya sean vidrio, plástico o lata de cerveza y no son precisamente baratos, por lo que se aseguran que la gente los devuelve. Es llamativo que constantemente haya bastantes personas sin recursos buscando por las papeleras estos envases)
Lata cerveza (envase)         0,5
Pan ración dos personas      42,5 (En Suecia es más barato comer cualquier otra cosa que pan)
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Eva
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Re: La VUELTA al BÁLTICO
« Respuesta #5 en: Febrero 07, 2006, 06:57:35 »

LOS PRECIOS EN EL BARCO DE LA SILJA LINE:

En el party boat de la Silja (en el que viajamos tenía el bonito nombre de Serenade), se aceptan indistintamente coronas y euros. Si se va de Suecia a Finlandia es un buen lugar para gastarse las coronas sobrantes. Oportunidades de hacerlo no faltan. Se expresan los precios en euros y aunque parezca sorprendente, un euro finlandés equivale a un euro. Los precios en el barco no nos parecieron nada caros.
Coktail         4 (uuuuuuummmmmmmmmm, que bueno. Realizado con Absolut, Cuantreau, lima, limón y zumo de fresa) No en todos los bares del barco la bebida tiene el mismo precio.
Tapa         2 (queso manchego, chorizo…). Increíble pero cierto y el bar se llama así, “Tapas”. El más lleno del barco, pero no era para tanto.
Coca Cola máquina   1
Buffet:         30 (muy surtido sobre todo de mil variantes de platos de salmón y similares)
Foto de la entrada   12 (ya lo explicaré en su momento)
Ruleta         1 la jugada mínima y 20 la máxima.
12 latas Carlsberg   9 (en el Tax Free)
Consignas frías   2 (también lo explicaré)

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Eva
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Re: La VUELTA al BÁLTICO
« Respuesta #6 en: Febrero 07, 2006, 11:33:15 »

LOS PRECIOS EN FINLANDIA (Helsinki)
Como bien sabéis, Finlandia es el único país nórdico que adquirió el euro como moneda y agradecimos, aunque solo fuera por un día, volver a usar nuestra moneda (aunque la usáramos demasiado, porque no es de extrañar que en Finlandia ni siquiera salieran a la circulación las monedas de uno y dos céntimos. Es que aunque quitaran las de 5, 10 y 20 tampoco pasaba nada). En Helsinki estuvimos un domingo, así que no pudimos tomar tantas referencias de precios  como en otros lugares; pero nos pareció el país más caro de los tres. Lógicamente, los precios se expresan en euros.
Camping (2 personas/tienda):   14
Consigna compañía feries:      4
Barco Suomelina:         3,5/5,5 (nosotros cogimos el primero que pillamos, que es así de maderita muy mono, pero es bastante probable que haya un servicio público al mismo precio del metro, por lo menos así lo pone en la Lonely)
Metro:               2 (¡¡¡¡¡¡una sóla zona!!!!!!!, que el de dos era todavía más caro y rondaba, así de memoria, los 3,4.)
Café:               1
“Paella”:            5 (plato parecido al de origen valenciano en su forma de cocinar y en este caso hecho a base de arroz, salmón y alubias verdes que se vende, al menos los domingos, en la animada plaza del mercado de pescado.
Pescaditos fritos:         5 (en el mismo lugar, algo así como anguilas o similar. Los probé y me entró morriña de Cádiz. También croquetas y calamares
Bratswurg:            3 (esa salchicha gorda alemana, que te dan con un pedazo de pan).
Trozo de pizza:         2,35
Fresas Kg.:            4
Albaricoques:            2
Precios de supermercado:
Coca Cola 0,5 l.:         1,58 ¡¡¡¡¡¡¡¡¡guauuuuuuuuuuu!!!!!!!!!!!
Cerveza 0,5 l.:            2,05
Fanta 1,5 l.:            2,5
Pan:               0,4 (un bollito la mitad de una mano)
Pollo asado:            4,5 (muy pequeño)
Lasaña preparada:          9,5
Barco a Tallin   (con Linda Line):   27,5 (hay tantas compañías que hacen este recorrido como variedad de precios. Fue la más barata que encontramos en horario de mañana, mucho más caro)

www.lindaliini.ee/index.php?lang=fin
Se me olvidó comentar en Finlandia, que los dos precios del viaje a Suomelina corresponden a Ida/Ida y vuelta.
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Eva
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Re: La VUELTA al BÁLTICO
« Respuesta #7 en: Febrero 08, 2006, 02:38:52 »

LOS PRECIOS EN ESTONIA (Tallin)
La moneda de Estonia es la Corona Estona. Esta moneda es una lata, porque la de mayor valor equivale a unas 20 pesetas. Todo lo demás son billetes. Tiene una la sensación de estar jugando al Monopoly. Los precios se expresan en ellas y su equivalencia con el euro en la actualidad es de 1=15,65
Hotel:            600/800 doble con baño/sin baño, en ambos casos con un bastante correcto desayuno (más adelante hablaré de él, pero es bastante recomendable).
Visita Ayuntamiento:      35
Visita Torre:         25
Café:            18/25
Ensalada variada:      75
Plato de pasta:         95
Plato de carne:       185 (en los tres casos estamos hablando de un restaurante bastante bueno o así nos lo pareció, pero en Tallin se puede comer por bastante menos)
Tabaco rubio americano:   25 (por un momento me fastidió haber dejado de fumar hace seis meses)
Cerveza en cervecería    1 l.:   30/60
Hamburguesa Mcdonalds:   11/14 sin/con queso
Helado tipo Mcdonalds:   4
Autobús a Riga:      230 (con Eurolines, 5/5,30 horas, dependiendo del número de paradas)
Precios en supermercado:   
Coca Cola 1,25 l.:      14 (que cantidad más rara, lo de 1,25 litros)
Cerveza Olbi lata 0,33 l.:   6,7 (exquisita cerveza estona)
Sandía kilo:         8
Pollo asado:         52
Ensaladas kilo:      29/37
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Eva
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Re: La VUELTA al BÁLTICO
« Respuesta #8 en: Febrero 08, 2006, 08:45:19 »

LOS PRECIOS EN LETONIA (Riga)
En Letonia la moneda es el Lat y también es una lata. Debido a que un euro equivale a 0,7 lat hay que estar todo el día calculando con céntimos, lo que es un verdadero quebradero de cabeza.
Elizabeth Hostel:      35 (hablaré más delante de él, pero la habitación nos pareció cara y cutre. En este foro se ha hablado bastante bien de los dormitorios comunes de este Hostel y yo no lo pongo en duda, pero las dobles son insufribles y carísimas para lo que son)
Hotel Saulite:         13/21 habitaciones dobles sin baño y sin   reformar/habitaciones con baño y reformadas. (Debido a lo comentado anteriormente, a la mañana siguiente cogimos los bártulos y decidimos cambiar de hotel y en diez minutos encontramos este con calidad/precio muy adecuada. Hablaré de él más adelante)
Tabaco rubio americano:   0,7
Plato de sopa:         1,5
Ensalada:         2,5
Plato de carne:      5,5
Plato de pollo:         4,5
Hamburguesa Mcdonalds:   0,42
Cerveza en terraza 0,5 l.:   1,2
Helado:         0,85
Autobús a Vilnius:      7,8 (con Eurolines, unas cuatro horas y media).
Precios en supermercado:
Coca Cola 1 l.:      0,69
Cerveza 0,5 l.:         0,35
Agua 1 l.:         0,45 (es de destacar el alto precio del agua mineral en estos países)
Cerezas:         1
Fresas:            0,55
Pollo asado:         2,35

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Re: La VUELTA al BÁLTICO
« Respuesta #9 en: Febrero 08, 2006, 08:48:07 »

LOS PRECIOS EN LITUANIA:
La moneda en Lituania es la Lita y su equivalencia es 1 euro=3,45.
Hotel:            240 (fue el hotel más caro de todo el viaje, en torno a los 69 €. Llegamos a las seis de la tarde y de los cinco que miramos era el único que tenía sitio. También hablaré de él más adelante).
Consigna:         5 (la grande).
Entrada al fortín:      2
Tabaco rubio americano:   4,25
Viaje a Mallorca:      990
Menú Mcdonalds:      9,90
Hamburguesa Mcdonalds:   2,5
Cerveza cervecería:      3,8
Ensalada:         17
Plato de carne:      35
Plato de salmón:      29 (buen restaurante)
Billete bus a Varsovia:   97 (con una subcontratada de Eurolines)
Precios en supermercado:
Coca cola 0,5 l.:      1,99
Cerveza 0,5 l.:         1,99
Pollo asado:         11
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Re: La VUELTA al BÁLTICO
« Respuesta #10 en: Febrero 08, 2006, 08:52:43 »

LOS PRECIOS EN POLONIA (Varsovia)
La moneda de Polonia es el Zloty y la equivalencia con el euro es: 1=4,13. Polonia es un país bastante barato; más que la República Checa, Hungría o Eslovaquia y en muchos aspectos, que las Repúblicas Bálticas.
Entrada al castillo:         18
Bus urbano:            2,4
Tabaco rubio americano:      6,2
Helado:            De 1 a 2 zlotys, dependiendo del sitio, es el precio de cada bola (es absolutamente recomendable ponerse hasta las orejas de helados en Varsovia: Ricos, ricos, ricos. El de chocolate y cereza, una auténtica debilidad.
Cerveza Ziwiec terraza:      5,50 (de oferta o al menos eso ponía. Es muy buena cerveza, pero tiene una graduación un poquito superior a las normales, en torno a 5,6 grados).
Perrito de Apetit:         3,8
Hamburguesa de Apetit:      4,2 (Apetit es una cadena de fast food)
Menús comida rápida:      Entre 6,5 y 9,5 (compuestos por una zapicanca, que es un montado de queso con  trocitos de carne, o hamburguesa o perrito y una bebida de 33 cl.)
Hamburguesa Mcdonalds      2,5/3 sin/con queso
Cerezas:            6
Sopa polaca:            17
Tabla de quesos         22
Salmón            25
Plato de carne            42
WC público:            1,5
Precios de supermercado:
Coca Cola 0,5 l:         2,5
Agua 0,5 l.            2
Consigna            6+1 (seis las seis primeras horas, más uno cada hora extra, aunque no puedo asegurarlo. Ya os contaré lo que nos pasó en la consigna de Varsovia)

OTROS PRECIOS:
Las consignas en Berlín y Colonia nos costaron tres euros y pagamos varios suplementos por la reserva de plazas de tren, a pesar de llevar el Interrail. Son los siguientes:
Biarritz-París: 2€
París-Colonia: 10€. Tren Thalys.
Colonia-Copenhague: 4€
Varsovia-Berlín: 13,3€ (en este caso cogimos litera por el cierto miedo que nos daba el famoso tren del “gaseo”. Ya os contaré esa historia.
Berlín-París: 7€
París:Hendaya: 22€ (en TGV, pero aún así, atraco a mano armada. Ya os contaré también esa historia, que dice muy poco, no de los franceses, pero si de su compañía ferroviaria; pero el escándalo que montamos en la estación de Montparnase todavía resuena en sus instalaciones.
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Eva
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Re: La VUELTA al BÁLTICO
« Respuesta #11 en: Febrero 09, 2006, 09:26:44 »

EL ALOJAMIENTO:

Como ya he indicado, en los países nórdicos hemos dormido de camping, lo cual es bastante recomendable, por los siguientes motivos.
1.- Es una forma extraordinariamente barata de pasar la noche.
2.- Los tres que nos sirvieron como alojamiento son herbosos y de terreno, por tanto, bastante cómodo para dormir en una tienda.
3.- Los tres están bastante cerca de la ciudad, incluso al de Estocolmo se puede ir andando.
4.- Las instalaciones en los campings nórdicos son estupendas. La mayoría –en los tres que estuvimos, sí- tienen cocinas gratuitas para poder guisar, por lo que puedes hacer el desayuno y la cena calientes y comer frío a mediodía, reduciendo la cuenta de gastos de forma considerable.
5.   Es espectacular ver desde allí las noches blancas de principios de verano.
6.   Se conoce a bastante gente.
En Varsovia volvimos a ir de camping, más por aquello de que llevábamos la tienda, que por el coste del alojamiento, que en ese lugar es bastante razonable.
En Las Bálticas fuimos de hotel, teniendo tres experiencias positivas y una bastante negativa.
En Berlín no hicimos noche y en París fuimos a casa de unos amigos.
En Hondarribia dormimos en un hostal muy aceptable.
Cuando hable de cada ciudad especificaré más detalladamente todos los alojamientos.

LA COMIDA:

Tomamos la decisión de llevar una cantidad de alrededor de 2 kilos de embutidos, pero no los metimos al vacío. Desde mi humilde punto de vista, los embutidos al vacío se resecan, pierden parte de su sabor y de su agua y acaban sabiendo a plástico. Pensamos que las no demasiado altas temperaturas ayudarían a una buena conservación y así fue.
En Dinamarca, Suecia y Finlandia desayunamos y cenamos caliente platos elaborados por nosotros mismos y comimos frío. En las Bálticas fuimos a dos buenos restaurantes, uno en Tallin y otro en Vilnius. En Riga comimos comida preparada de supermercado. En los tres casos cenamos de bocadillo en la habitación del hotel.
En Varsovia comimos de fast food los dos días y cenamos bocadillos y en Berlín a base de bocadillos y ensalada preparada de supermercado. Y en París, como en casa.
La mañana y media tarde del TGV de vuelta la pasamos sin comer, gracias a los ya mencionados empleados de SNCF de la estación de Montparnase.
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Eva
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Re: La VUELTA al BÁLTICO
« Respuesta #12 en: Febrero 09, 2006, 10:51:18 »

EL EQUIPAJE:

A pesar de tener que llevar tienda de campaña, no fuimos demasiado sobrecargados y lo pudimos hacer con una mochila grande, otra mediana y un bolso pequeño de mano. La tienda de campaña es pequeña y pesa unos tres kilos y además de los dos sacos, colocamos dos esterillas que van perfectamente ajustadas en el exterior de las mochilas.
En cuanto a la ropa, toda de carácter cómodo y de verano y un jersey cada uno, que solamente nos tuvimos que poner los dos primeros días en Estocolmo y calzado compuesto por zapatillas de deporte y sandalias abiertas

Al margen de las cosas de aseo y el embutido, metimos una botella de güisqui para poder tomar un chupito o cubata por las noches después de cenar y así no tener que pasar por las tiendas del System o Alco.

SEGURIDAD:

Países nórdicos: Excelente.
Repúblicas bálticas: Muy buena.
Polonia: Vamos a ver si soy capaz de explicar el caso de Polonia, como siempre, desde mi punto de vista. Vaya por delante que el país es bastante seguro, pero a veces puede ser incómodo. He estado tres veces en Polonia y dos en Varsovia y las dos veces que he estado en esta capital he tenido problemillas con la policía por diferentes causas absurdas. No se trata de chantajes económicos, como nos ha sucedido en Rumanía o Bulgaria –dos países preciosos, por cierto y sobre todo el primero-.

Puede ser un hecho causal, pero en ambos casos hemos sido víctimas de abuso de autoridad y de actitudes chulescas por parte de quien debería garantizar la seguridad de viajeros y turistas (más adelante contaré el hecho). Resalto esto, porque nos ha ocurrido dos de las tres veces, una en 1.995 y otra ahora.
También corren ciertos rumores entre los viajeros en cuanto a la seguridad de los transportes ferroviarios nocturnos y sobre los vehículos privados de gama media o alta. En este caso nosotros jamás hemos tenido ningún problema.
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Eva
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Re: La VUELTA al BÁLTICO
« Respuesta #13 en: Febrero 10, 2006, 10:32:31 »

DE BIARRITZ A PARÍS:

Una vez que cruzamos la frontera (siguiendo los acertados consejos de Victorinox y Oracio) optamos por pasar en Biarritz, www.ville-biarritz.fr/FRANCAIS/cadre_accueil.htmen en vez de San Juan de Luz, las cuatro horas y media que restaban para tomar el tren nocturno que nos llevaría a París. La estación está bastante alejada del centro y no hay consigna, por lo que a pesar de tomar el bus hasta el centro nos tocó pasear los bultos.
Biarritz es un sitio ideal para pasar unas horas, darte un baño y tomar algún plato de pescado en alguno de sus restaurantes. Es muy interesante pasearla bordeando el mar..Tiene una playa que es bastante recogida y bonita, con una enorme roca (la roca de los niños) que la hace más elegante. Estupenda para darse un reconfortante baño al atardecer.
El tren que nos conduce a París está lleno de españoles y es de butacas superreclinables (similares a la clase business de los aviones de larga distancia) por lo que dormir ocho horas de un tirón  y presentarse en París despejadita, no constituye ningún problema.
En París hay que cambiar de estación desde Austerliz hasta la Gare du Nord. Tomando la línea 5 del metro (1,40€ billete sencillo) son sólo cinco o seis estaciones. Es domingo en París. Encontrar un sitio para desayunar es sencillo, pero se convierte en una auténtica aventura dar con un establecimiento abierto para comprar agua en las inmediaciones de la estación del Norte.
Para planos de metro de todo el mundo:
www.subwaynavigator.com/subway_site/eng/accueil/fset_subway.htm

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Re: La VUELTA al BÁLTICO
« Respuesta #14 en: Febrero 10, 2006, 10:37:01 »

COLONIA:

Tras poco más de una hora tomamos el THALYS, que en poco más de cuatro horas nos tiene que poner en Colonia. La alta velocidad francesa, al menos los trenes que yo he cogido, no es ni tan alta ni tan confortable como puede ser  la española. Pero el THALYS va lleno y la japonesa de mi lado se acaba indignando con el interventor, porque pretende cobrarle casi 14 euros de suplemento. La batalla Japón-Francia es finalmente vencida por el galo y la chica, que se baja en Buselas, queda claramente contrariada
Las estaciones de trenes en Alemania son muy grandes y funcionales y sin apenas elementos de decoración. A pesar de ser domingo en la estación de Colonia es posible comer en varios sitios, hacer compras de comercio y de supermercado.
La primera anécdota la tenemos con la consigna. Dejamos nuestras mochilas en la taquilla y cuando nos vamos a ir vemos a una chica que intenta abrirla hasta acabar consiguiéndolo. Cuando cada uno por un lado nos vamos a abalanzar sobre ella, vemos que el equipaje que saca es una maleta con ruedas que nada tiene que ver con nuestras mochilas. Comenzamos a especular sobre el sistema utilizado; si las taquillas por dentro van dando vueltas permaneciendo fija la puerta, si los equipajes bajan y suben a y desde un depósito… No las tenemos todas con nosotros de volverlas a recuperar.
Colonia no es una ciudad para planificarla como visita, pero si cae de paso puedes pasar entretenida dos o tres horas. Su ennegrecida catedral (más que el carbón), que está justo al lado de la estación es bastante espectacular por fuera y también interesante por dentro. Justo al lado el río Rhin y el famoso puente que suele aparecer junto a la catedral en todas las fotos de esta ciudad.
Tiene tres o cuatro iglesias que merecen una visita y cuatro o cinco calles a modo de casco viejo muy animadas, donde tomar tranquilamente sentados una fría jarra de cerveza de medio litro. Pasear al lado del río resulta igualmente bastante agradable.
www.alemania-turismo.com/pages_ms/koeln_esp.htm
www.alemania-online.de/consejos/turismo.htm

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Re: La VUELTA al BÁLTICO
« Respuesta #15 en: Febrero 10, 2006, 10:55:12 »

COPENHAGUE:
Tras casi ocho horas en Colonia llega el momento de coger el nocturno hacia la capital de Dinamarca.
En la década de los noventa, los trenes alemanes eran el auténtico refugio de confort viajero de l@s sufrid@s mochiler@s. Seis plazas por coche de segunda clase que se abrían hacia el centro juntándose y formando confortables camas. Pero los alemanes debieron pensar que el que quisiera dormir bien que pagara cama y han recompuesto los coches con asientos bastante incómodos, aunque los compartimentos sigan siendo de seis plazas.

Así que nosotros, que esperábamos lo de antes, nos llevamos un pequeño chasco. Pero al lado estaba el vagón de bicicletas, así que decidimos tirar la esterilla al suelo y echarnos a dormir. No habrían pasado tres horas cuando un malhumorado revisor alemán nos despierta indicándonos que ese es el vagón de las bicicletas. Toma. ¿Y para eso nos despierta?. Eso ya lo sabíamos. Nos pide los billetes y no los suelta, pero en una hábil maniobra se los quitamos de la mano al grito de “esos son nuestros billetes”, a lo que el responde que ese es el vagón de las bicicletas. Joder que pesado. Le explicamos que no hay bicicletas, que hay espacio y que no molestamos a nadie y el responde, cual disco rayado, que ese es el vagón de las bicicletas. Ante tal evidencia y espíritu germánico damos nuestro brazo a torcer y recogemos nuestras esterillas y volvemos a nuestro sitio. Una vez se marcha nos ponemos a buscar y conseguimos encontrar un compartimento vacío, donde ya no fuimos molestados en toda la noche.

El tren llega a Copenhague con puntualidad danesa. Creedme si os digo que lo de la eficiencia nórdica no es un tópico, sino una realidad. Sobre la gente de los países nórdicos sólo sabría decir cosas agradables, pero también es verdad que no estuvimos el suficiente tiempo para hacer una valoración más profunda.

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Re: La VUELTA al BÁLTICO
« Respuesta #16 en: Febrero 10, 2006, 10:58:47 »

He leído todo tipo de opiniones en este foro sobre Copenhague y debo decir que a mi me gusta, pero no un poco, sino bastante, bastante. Incluso merece la pena pasarse por Kristiania, aunque en mi opinión, se trata más bien de “Cutrania”. Pero antes de profundizar vamos con la información práctica y alojamiento.
Hay una oficina de turismo a pocos metros saliendo a la izquierda y cruzando desde la estación central de tren (está muy bien indicada, como casi todo por allí). En ella pedimos nuestro plano (gratuito, como en todos los países nórdicos y Bálticos, pero no así en Berlín, donde te quieren soplar dos euros) y fuimos atendidos en perfecto castellano por una chica cos rasgos de india.

Nuestro siguiente objetivo, tomar una línea S-Train (como trenes de cercanías), que nos llevaría al Camping DCU Absalon en la estación de Bromby Oster (seis o siete estaciones en línea directa desde la Estación Central). En la Lonely pone que para este servicio no vale Interrail, pero no es cierto y es perfectamente válido según nos indicaron sus empleados. En diez minutos estamos en la estación. Preguntamos y un simpático padre de familia danés se apoya en el suelo y nos dibuja un perfecto plano (eficiencia nórdica) que nos lleva hasta el camping

Para acampar en Escandinavia necesitaréis la Scandinavia Camping Card, que se puede solicitar en www.camping.se rellenando un formulario y la mandan a casa en menos de un mes. Su emisión es gratuita, pero hay que comprar una etiqueta en el primer camping que vale para un año y cuesta 80 coronas danesas.
El camping Absalon está , al margen del mal carácter de la señora que nos atendió el primer día, muy bien. El terreno es herboso, tiene algunos árboles y cocinas y barbacoas gratuitas y un sitio cerrado a modo de comedor para dar buena cuenta de lo que se guise o simplemente para sentarse a tomar una cerveza.

Copenhague está realmente muy animado durante el día y cuentan que también durante la noche. Lo fundamental se puede visitar en un día, dejando una segunda jornada para consolidar y ampliar lo visitado y  dar una vuelta por Kristiania

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Re: La VUELTA al BÁLTICO
« Respuesta #17 en: Febrero 10, 2006, 11:02:09 »

Cuenta con la calle peatonal más larga del mundo, el Stroget, que va desde la bonita plaza del Ayuntamiento (lo siento por los que visitéis Copenhague próximamente, porque encontraréis su torre tapada) que merece la pena ser visitado por dentro y, transcurre a lo largo de diferentes plazas (la nueva y la vieja, la de las cigüeñas…). Una vez allí podemos optar por tirar a la derecha a ver el Parlamento (tapado también parcialmente) y la Bolsa, entre otras cosas, o bajar por el Nihavn (ese canal tan poblado de cafeterías que tantas veces hemos visto en las fotos y que imaginaba más largo) y girar a la derecha antes de llegar al mar, que hay obras. Se llega al Palacio de Amaliemborg –cuatro edificios de la familia Real y a la Iglesia de mármol y de ahí hasta  el Parque Churchil, donde tras pasar la hermosa fuente de la diosa Jefion y una bella iglesia, llegaremos a la sirenita.

Una iba preparada, gracias a haber leído en este foro que la sirenita estaba en medio de la nada y era pequeña, decepcionante y hasta te podías caer haciendo la foto. Todo eso es verdad, pero quizás por saberlo por adelantado, me resultó menos decepcionante. A su lado, ni un puesto de coca colas, helados o perritos; sino uno de venta de guisantes con vaina (curioso)
La vuelta se puede hacer por el interior del parque cruzando el Casteller. Este andarín circuito, que puede realizarse en media jornada, resulta muy agradable volverlo a repetir al día siguiente, aunque sea reduciéndolo.
www.visitdenmark.com/
www.dinamarca.net/
www.copenhague.info/

Quise  decir, que al pasar el Nyhanv, hay que girar a la izquierda y no a la derecha como dije, ya que caeríais al canal.
Efectivamente me había dejado el Tivoli y no tiene perdón de Dios (a pesar de que como dije no pretendo hacer una guía monumental o de atracciones, que para eso ya las hay muy buenas), al lado de la estación de trenes y casi enfrente de información y turismo. No recuerdo si la entrada eran 9 o 12 coronas.  Se presenta como un recinto ajardinado, mitad jardín, mitad parque de atracciones en el que también tienen cabida las actividades culturales al margen, lógicamente, de las emociones fuertes. También hay, por cierto, otro Tivoli en Estocolmo, pero en ese no entramos.


   El sistema de transporte en bicicleta que cuentas sigue plenamente vigente, aunque no hicimos uso de él (creo era de 20 la moneda que hay que meter, pero no estoy segura). En todos los países nórdicos la bicicleta es un medio muy popular y además allí los ciclistas (menuda diferencia con el caos de Berlín, que se te meten por todas partes) son bastante respetuosos con el peatón. Bajo el nombre de Bycyclen, funciona tal como tú dices, aunque tengo entendido que solo se puede usar en una zona determinada de la ciudad y si te pillan fuera te pueden multar. Más información en www.bycyklen.dk. Creo que este sistema ya funciona en algunas ciudades españolas como Gijón
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Re: La VUELTA al BÁLTICO
« Respuesta #18 en: Febrero 11, 2006, 10:38:08 »

KRISTIANIA:

Lo que si me decepcionó un tanto fue Cristiania. No el hecho de verlo, que resulta interesante y llamativo, sino el haberlo asociado a unos valores e ideales que de antemano me resultaban simpáticos, que creo no son ya los que rigen esa comunidad (no se si la rigieron alguna vez) y si lo son no me resultan tan simpáticos.

Cristiania da cobijo a unas mil personas y fue el resultado de la ocupación en los años sesenta de unos abandonados barracones militares, a los que se añadieron otras construcciones. La tolerancia del gobierno danés a este reducto es más bien reciente, pues durante años se combatió contra ella policialmente. Ahora la mantienen como una especie de peculiar parque temático, que atrae al turismo (aunque no había mucho quizás debido a ser mediodía) y donde sus habitantes pagan impuestos al gobierno danés, como otro ciudadan@ cualquiera

No hace falta que haya una puerta o un cartel indicador para darte cuenta de que estás entrando en Cristiania, se nota fácilmente. Lo más animado es la calle principal -donde está prohibido hacer fotos-, en la que algun@s dicen se exponen grandes piedras de hachis para su venta -no digo que no las haya, que las habrá de forma más discreta, pero yo no vi ninguna y si a policía paseando por ese lugar-. El término para definir esta calle y el resto de Cristiania es el de cutre. Detrás de algunos bonitos murales, detrás de alguna casa rehabilitada con bastante buen gusto, detrás de algún almacén con productos manufacturados con estilo; se esconde la cruda realidad: Barracones viejos y descuidados, suciedad por todas partes, vegetación abundante pero completamente salvaje, perros vagando de un lado a otro, bicicletas de la época de Bahamontes, carritos destartalados hechos con cajas de refrescos, servicios públicos que no pasarían el control sanitario de un país del tercer mundo y chiringuitos que ofrecen platos de comida a los mismos precios que en el centro de Copenhague y que al pasar por delante tienes que ponerte una pinza en la nariz por el insoportable hedor a freidora de aceite rancio quemado que desprenden.

Una siempre tuvo determinada simpatía por las sociedades alternativas y por la antiglobalización, pero si la alternativa es esta, no me cabe la menor duda, de que me quedo en la sociedad que estoy.
MALMO: CAMINO DE ESTOCOLMO.
Para llegar hasta Suecia es necesario cruzar  el puente que comunica Copenhague con Malmo y que fue inaugurado a principios de este siglo. En media hora un tren que también pasa por el aeropuerto te pone en la ciudad sueca. Me esperaba un puente espectacular, faraónico y la verdad es que no es para tanto ni siquiera para la mitad, al menos tal como se ve desde dentro del convoy. Cruzarlo en coche es bastante caro (creo recordar que sobrepasa los 20 euros, habrá que amortizarlo).

Lo fundamental de Malmo se ve rápido. El centro está incrustado entre dos bonitos canales. Enseguida te topas con una plaza con un alegre ayuntamiento y un agradable edificio de formas ahora ocupado por un banco, donde aprovechamos para obtener de su cajero nuestras primeras coronas suecas. Un paseo por algunas de sus calles comerciales completa nuestra visita a la ciudad. Nos llamo la atención que eran las siete y media de la tarde y no había ni un alma en la calle, a pesar de  ser un cálido y luminoso día de verano.

Tras esto y un ratito de relax, vuelta a la estación y tren para Estocolmo. El tren es de butacas superreclinables y es muy coqueto y acogedor, parece de época, todo de maderita bien pulida (incluido el servicio). Sus amplios ventanales nos permiten ver la preciosa noche blanca entre los paisajes arbolados que vamos dejando detrás. Aprovechamos las primeras horas para echar una parrafadita con un joven cura húngaro y con una simpática sueca llamada Mimi. Hablamos de la complicada situación económica de Hungría, del trabajo de Mimi al frente de la conducción de una grúa de obras y hasta del Real Madrid. Al fondo, un señor mayor tocaba la armónica. Estábamos ilusionados por llegar a Estocolmo.
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Re: La VUELTA al BÁLTICO
« Respuesta #19 en: Febrero 11, 2006, 10:42:01 »

ESTOCOLMO

Estocolmo es de esas ciudades de las que te enamoras antes de conocerlas, tan solo viendo el plano. Para mi está entre las cuatro o cinco más grandes de Europa. Es la mezcla de colores por excelencia: El azul oscuro del mar, el verde puro de sus innumerables parques y jardines que agradan y sorprenden a cada paso al visitante, el claroscuro impredecible de la constante variabilidad meteorológica. En diez minutos se pasa del más absoluto e irremediable nublado a la claridad más deslumbrante. Y por último, la indescriptible mezcla de colores y tonalidades de las noches blancas de principios de verano.

No me había marchado de Estocolmo y ya estaba planeando su siguiente visita. Esta, tendrá que ser irrenunciablemente una escapadita alguna próxima Navidad. Sus aguas heladas, sus nieves, sus animadas luces y calles tienen que ofrecer un contrapunto perfecto a la visita de verano.

¿Es caro Estocolmo?. Caro no, carísimo, a pesar de que en los últimos tiempos la corona sueca no levanta cabeza. A modo de ejemplo, un país donde lo único gratuito es el plano turístico y donde bajar en un ascensor te cuesta más de un euro o entrar al servicio del Burguer King después de haber comido y pagado un menú, más de medio, no puede salir barato.

Sin embargo ¿Es posible sobrevivir en Estocolmo dignamente con muy pocos recursos?. Definitivamente si. Eso sí, prescindiendo del alcohol. Y es que estos países respetan todo tipo de oferta a diferencia de otros que pretenden mutilar de raíz el turismo con aparentemente menos recursos (cada vez más, Italia, por ejemplo y Venecia especialmente).
Yendo de camping, calentando el desayuno y cocinando tu propia cena y comiendo a mediodía comida preparada de los súper, se necesitarán poco más de 15€ por persona. Eso es el mínimo. El límite máximo de gasto no existe. Lógicamente, lo pone la economía de cada un@.

Llegamos a Estocolmo a las siete de la mañana en una mañana gris que amenazaba lluvia. De los cuatro días dos fueron frescos y nublados y los últimos, calurosos y soleados. Dos formas distintas de ver una ciudad donde la luminosidad juega un efecto tan importante

Aunque relativamente caro, Suecia es el país nórdico donde se pueden  encontrar los alojamientos más “asequibles”. Nosotros intentamos reservar en el Af-Chapman con unos tres meses de antelación (se trata de ese barco enclavado en una situación privilegiada enfrente del Palacio Real, que a mi por fuera me pareció un poco descuidado), pero fue imposible, así que optamos nuevamente por el camping

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Re: La VUELTA al BÁLTICO
« Respuesta #20 en: Febrero 13, 2006, 06:56:29 »

El Ostermalms citycamping se encuentra situado al lado de la estación de metro Stadion, a dos estaciones de la de tren. Salvo yendo con bultos, se puede ir perfectamente andando a las zonas de mayor interés de Estocolmo en una media hora y también a la estación de tren o a la de la Silja. Es extremadamente barato, pero no ofrece los servicios que el de Copenhague o Helsinki.

El camping se ha hecho en la estructura de un estadio. Las tiendas pequeñas se ubican en una perfecta superficie herbosa muy arbolada. Delante, en lo que era el terreno de juego de superficie dura, se colocan las caravanas y enfrente las gradas, donde ni siquiera han quitado el marcador. Debajo, el túnel de vestuarios no se ha reformado, con lo que da una sensación muy rara: Un pasillo gigante del que van saliendo puertas. Duchas comunitarias y pocos aseos que generan cola. Eso sí, muy limpios. Al fondo una estancia con varias cocinas para guisar y algún frigorífico.

En el camping hay bastantes españoles. De hecho en Estocolmo –al igual que en Praga- hay casi tantos españoles como en la propia España. ¡Cuando nos da por un sitio!. En el camping hay también unos ochenta Uruguay@s que por las noches se dedican ha hacer comida para todos y la segunda casi queman las instalaciones del camping. El humete, como ellos lo llaman, hacía casi intransitable moverse por el túnel de vestuarios.

La noche anterior a este suceso, los habíamos conocido mientras cargábamos los móviles y la batería de la cámara y nos habían invitado a cenar un rico guiso de pasta. Así supimos que eran licenciados en Arquitectura y que estaban dando la vuelta a medio mundo por un periodo de siete meses –llevaban dos y ya habían estado en Asia-. Tenían un presupuesto diario/persona de 23€ y todo el dinero para el viaje lo habían conseguido haciendo rifas y otros actos benéficos los tres años anteriores. Eso es un viaje de Estudios y no los de aquí.

Para quien tenga el desayuno y la cena solucionados en Estocolmo –por media pensión o por camping- hay una forma muy barata de comer a mediodía –más barata casi que comprar pan, que es extraordinariamente caro-. Se trata de las ensaladas preparadas que venden en la cadena de supermercados Coop y también en otras cadenas, que están muy ricas (y eso que no soy muy partidaria de la comida preparada). Pesan medio kilo –comen dos personas-, cuestan unas 700 pesetas -40 c0r0nas-. Son variadas. Sobre una base fundamentalmente de pasta, lechuga, tomates cherry, huevo duro, pepinillos, aceitunas negras, apio y cebolla, le añaden bonito o queso feta y jamón york,  o trocitos de roast beef... Llevan una salsa y llenan bastante. Al final de la calle Vasterlan Gattan hay un Copp. Una de las cajeras, una castaña bastante mona y de pelo largo, habla castellano y es muy simpática. Tiene una hermana viviendo en Valencia y estuvo dos meses en Ecuador. Si la veis le dais recuerdos nuestros.

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Re: La VUELTA al BÁLTICO
« Respuesta #21 en: Febrero 13, 2006, 09:57:31 »

Antes de partir para Estocolmo es fundamental visitar la Web www.visitsweden.com/, muy útil para recopilar datos y pedir folletos. Son bastante rápidos a la hora de mandarlos –tres o cuatro días-, pero no son tan generosos como los finlandeses, que a mi me  enviaron más de 25 folletos.
Echadle también un vistazo a estas Webs, creo que son imprescindibles:
www.estocolmo.com/citywalks.htm
www.stockholmtown.com/templates/SubPageListing___2639__ES.aspx

Ver Estocolmo desde el mar es algo a lo que no hay que renunciar, pero degustar Estocolmo desde Estocolmo tampoco tiene precio. Ambas formas constituyen la combinación perfecta de conocerla. Se la ha denominado la Venecia del norte debido a que está cruzada por un fiordo, aunque sus edificaciones recuerdan más a una capital centroeuropea, desde mi humilde  opinión.

Básicamente y aunque son algunas más, está dividida en tres zonas: Gamla Stan es la isla que acoge la Estocolmo medieval, llena de empedradas y estrechas calles entre las que destaca la más turística, Vasterlangattan. El Palacio Real (el castillo real más grande del mundo, que todavía se dedica a su función original) y el Parlamento, por cuyo puente se llega a la animosa zona comercial –que aunque a mucha gente no le hace demasiada gracia, a mi si- son dos de los edificios más destacados; pero no los únicos, pues nos toparemos también con la catedral de Suecia, la Casa de la Nobleza o la Iglesia Riddarholm, que es panteón de los reyes  suecos.

La Stortoget es esa famosa plaza de las casas de colores que todos hemos visto alguna vez, donde se encuentra el museo Nóbel. Para mi, una de las plazas más bellas de Europa. Con unos hermosos bancos públicos y varias terrazas para disfrutarla reposadamente.

Norrmalm constituye el Estocolmo comercial y su edificio más importante es el ayuntamiento de ladrillo rojo (que en la actualidad no es tan rojo). Es imposible intentar imitar la foto de los folletos en la que se refleja de forma perfecta en el mar. ¿La habrán hecho cuando el agua está helada?.
Del resto de esta zona destaca la Iglesia de Santa Clara y la ópera junto a los jardines Krustadgarten y la Galería Nacional.
En este enclave es imprescindible no perderse Djurgarden. Se trata de un inmenso parque donde se encuentra el Tívoli y el museo de tradiciones Skansen. Dos impresionantes museos, uno de ellos una hermosa fortaleza medieval, el Nordiska y el Vasa, completan lo que sería uno de los más bellos parques del mundo.

Otros lugares que aparecen con menos relevancia en las guías, pero que merecen la pena: La Sofia kirka , la Katerina Kirka y el parque Haga

La última franja de Estocolmo sería el Sodermalm, ligada a los suburbios y con menos interés turístico

En definitiva, lo bueno que tiene esta ciudad -una cosa más- es que se adapta como un guante a las necesidades del viajero. El que sólo disponga de un día y apriete los dientes podrá verse la capital entera. De una forma muy superficial, pero entera. A medida que contemos con más días, pasaremos de verla a disfrutarla, a paladear el interior de sus monumentos y de sus museos y al deleite del paso de las horas en sus parques.

Teniendo en cuenta que aunque estuviéramos una semana o diez días seguiríamos descubriendo cosas nuevas, en cuatro días podemos hacernos con las riendas de la ciudad. Los precios de los museos en Estocolmo son desorbitados -la mayoría de los básicos cuesta 80 SEK- y el de la Stokcholm Card no es tampoco para bolsillos modestos (tiene diferentes modalidades y podéis encontrar más información en el apartado correspondiente a los precios de Suecia); pero en esta ciudad, cualquier esfuerzo inversor es doblemente recompensado

A algún@ gracios@ una tarde, se le ocurrió vaciar un bote de champú o lavavajillas en una de las grandiosas fuentes de las esquinas del Palacio Real. Aquello empezó a subir como la espuma y la fuerza del agua la iba desbordando, llegando a cubrir parte de la calle y la carretera... La policía cortó el agua y finalmente quedó el cuenco de la fuente vacío de agua, pero lleno de una bola de jabón de casi dos metros de altura. Todo un espectáculo fotográfico.
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Re: La VUELTA al BÁLTICO
« Respuesta #22 en: Febrero 14, 2006, 09:50:38 »

EL CRUCERO “PARTY BOAT” DE LA SILJA

En la época que hemos ido, fue suficiente con obtener el billete dos días antes del viaje. Más avanzado julio o agosto recomendaría reservar con más antelación.

Ya he comentado que con interrail o scanrail se accede a camarotes de cuatro por cero euros. Se trata de los camarotes más baratos del barco y la separación por sexos es obligatoria en esta categoría. Abonando determinadas cantidades que figuran en su página Web, según una escala, se puede ir mejorando la categoría del camarote.

El horario de salida es a las 17,00 horas todos los días y a las 16,35 estábamos embarcando. Ni un solo control de equipajes, pasaportes o seguridad. Alguien con malas intenciones podría causar una catástrofe. Sólo una foto a la entrada, en lo que nosotros tomamos como una medida de seguridad y luego resultó ser que dentro del crucero te las venden a 12 euros.

El Serenade -así se llama- tiene doce plantas. Nuestros camarotes están en la segunda, camarotes cuádruples sin ventana y con baño. Los hay de tres, dos y uno, también sin ventana. El camarote es amplio y confortable, a pesar de lo que supone compartirlo. Hemos dormido en sitios mucho peores. Presiento que estamos en la parte del casco sumergida, así que me hace ilusión dormirme por debajo del nivel del mar.En la planta 3 y 4 duermen  los coches y en la 5, más camarotes y las Caracalla Baths (que subidón)
La 6 es la calle principal, con todas sus tiendas, bares y demás. En una esquina The joe’s Place, en plan country y Rock&Roll. Cerca, el casino. En el camino las consignas frías que están refrigeradas, no para refrescar los bultos, sino para meter a enfriar las bebidas del Tax Free -dedujimos-. Al otro lado, un salón que toma también parte de las plantas 7 y 8 que hace las veces de discoteca
En la 7 está el alucinante Tax Free, con carritos como los de cualquier hipar para hacer la alcohólica compra y un buffet con una diversa e inmensa variedad de platos, entre los que predominan los de pescado y los dulces.
El resto de plantas hasta la cubierta están compuestas por los camarotes del promenade -con ventana a la calle principal, de 1, 2, 3 y 4 personas y los más caros, de las mismas dimensiones, los seaside, que lógicamente dan al mar. En mi opinión, si no es por la separación por sexos, no compensa demasiado pagar más por un camarote de mayor categoría
La última planta es la cubierta.

Parece como si a las cinco de la tarde se diera el pistoletazo de salida de una carrera imaginaria hacia los brazos de Baco. A las cinco y media ya hay quien acumula al lado de su tumbona en la cubierta, dos vasos de cerveza y dos benjamines de champán vacíos, mientras ataca su primer cubata de la tarde.
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Re: La VUELTA al BÁLTICO
« Respuesta #23 en: Febrero 15, 2006, 10:59:56 »

La salida de Estocolmo es simplemente espectacular -y es posible que con la Viking lo sea todavía más, ya que su muelle está ubicado muy cerca de la zona de Gamla Stan-. Decenas, cientos, miles -se calcula que hay más de 24.000 en ese archipiélago- de islas arboladas y verdes, de diferentes formas y tamaños, van quedando a ambos lados de la ruta de navegación. Las gaviotas aprovechan que las hélices del barco remueven el agua, para aglomerarse alrededor en busca de una fresca captura que les sirva de merienda.

Tras la primera hora, que me pasé embobada contemplando este paisaje, decidimos explorar el barco y dar una vuelta por los lugares que se indicaron anteriormente. Paradita en el bar de tapas (el más lleno de todos). A dos euros la tapa de queso manchego, de chorizo o de pimientos rellenos. No son para hacerlas un soneto, pero se dejan zampar. Tras esto, visita al centro “financiero”, a la city del party boat: El Tax Free. La actividad a esas horas, siete de la tarde, es más frenética que a media mañana en Wall Street. Colas en las cajas, carros con las botellas sobresaliendo por la parte de arriba, ensordecedor ruido de botellas... Hay que verlo, no se puede describir. Pero es normal, porque los precios son una ganga en comparación a los que piden en cualquier tienda del System de Suecia o de Alco en Finlandia y no hay limitación de cantidad, pero aún así, son más caros que en España.

Nosotros adquirimos una caja de Carlsberg -12 latas a 9 euros- y nos vamos nuevamente a cubierta. Estamos a punto de llegar a las islas Aland y comienza a hacer frío, aunque rápidamente entramos en calor al tener que enfrentarnos a la situación más angustiosa de todo el viaje. De tanto abrir y cerrar la bolsa de mano, no aparece un pequeño bolso azul donde solo van tres cosas: los dos pasaportes y una compact flash de 256 MB que contiene las fotos del viaje hasta la fecha (menudas tres cosas). Rezamos para no haberla perdido antes de subir al barco. Vamos corriendo a la recepción y..... Ha habido suerte, mucha suerte. La sonriente recepcionista nos muestra tres bolsos de similares características. Uno de ellos es el nuestro.

Para celebrarlo nos vamos a tomar un buen cóctel a la discoteca. Rico, rico. Pero la disco no es lo nuestro y decidimos cambiar de ambiente e irnos al más roquero Joe’s Place a tomar una copilla. Entablamos animada conversación con un suecoesponja -¡que manera de beber!-, que ha terminado sus vacaciones y vuelve a su trabajo en San Petersburgo. A los doce y pico cierran. No sirven más copas, pero nos dejan seguir allí para apurar la charla.

De vuelta al camarote, los restos de la batalla: Botellas y botellas,  algunas rodando por el suelo, otras apoyadas en cualquier parte, algunas más en los ascensores. Sin embargo, por los pasillos del barco todo es calma y tranquilidad. O hemos pillado un día soso o nos esperábamos más. Atravesamos por una estancia donde hay una habitación grande con cuatro o cinco personas en no muy buenas condiciones tiradas en el suelo. Intuimos, que han sido depositadas allí por personal del barco que no conoce su camarote.

A la llegada al mío, dos chicas ya duermen y la tercera, una japonesa, visiona una película en su ordenador portátil. Me juro y perjuro, que yo nunca me llevaré el ordenador de viaje y con esas mismas y pensando en la hipocresía del gobierno sueco en materia de alcohol, me duermo.
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Re: La VUELTA al BÁLTICO
« Respuesta #24 en: Febrero 16, 2006, 10:51:25 »

 HELSINKI:

Helsinki no sería un lugar tan feo como con toda razón se ha dicho mil y una veces en este foro, sino fuera porque parece que alguien se ha empeñado en fastidiarlo y en hacer determinadas edificaciones con un mal gusto que altera hasta a las personas más equilibradas.

Pero si lo que me preguntáis es si merece la pena pasar un solo día en esta carísima ciudad, os respondo contundentemente que sÍ. Encantos los tiene, aunque haya que bucear un poquito más a fondo que en otras partes. En mi opinión, es la menos nórdica de las tres capitales visitadas, tirando más a rusa en muchos aspectos y a soviética en otros.

El camping Rastila está algo alejado del centro -en la estación de su propio nombre-, aunque en el anaranjado metro no se tarda más allá de diez minutos en llegar desde el centro. Pero el inconveniente es el alto precio del suburbano en Helsinki, que lo encarecerá de forma importante. Sin embargo, casi siempre será mucho más barato que las carísimas habitaciones en establecimientos de diversas categorías que podáis encontrar, al menos que las que yo vi.

Tanto en los campings de Copenhague y Helsinki -en Estocolmo no-, como en todos los hoteles de las Bálticas en los que estuvimos, el pago siempre se hace por adelantado. Esto en Finlandia no acarrea problemas al tener como moneda el euro, pero en otras partes, recién llegados (si no se puede pagar con tarjeta) nos puede pillar sin efectivo.
El Rastila es un camping muy bien acondicionado, con suelo herboso, unos servicios impecables, barbacoas, cocinas y mesas y bancos de madera para sentarse a charlar o a comer. Está a cincuenta metros de la parada del Metro.

A pesar de ser domingo, en Helsinki hay bastantes sitios abiertos, entre ellos varios supermercados. No es difícil conseguir un plano, aunque se puede ir desde casa ya con toda la información del país, si se solicitan con antelación folletos y planos a www.visitafinlandia.com . Son rápidos y eficaces a más no poder y te mandan todo lo que les pidas (aprovecha, porque pocas cosas más vas a encontrar gratis en Finlandia). Y una vez en Helsinki tienen una especie de socorristas del turista por las calles, con un uniforme muy visible y llamativo, que no os dejarán ni a sol ni a sombra si os ven mínimamente perdid@s.

Otra dirección de interés es esta que os pongo:
www.finlandia.org/doc/es/finfo/turismo.html
 
Ojo!. No os olvidéis de cambiar el reloj (una hora más) al llegar a Helsinki.