Foro de viajes viajerosolidario
Bienvenido(a), Visitante. Por favor ingresar o registrarse.
Septiembre 03, 2010, 06:53:42

Ingresar con nombre de usuario, contraseña y duración de la sesión
Buscar:     Búsqueda Avanzada
18282 Mensajes en 2052 Temas por 11417 Usuarios
Último miembro: HarryManchet „
* Inicio Ayuda Buscar Ingresar Registrarse
+  Foro de viajes viajerosolidario
|-+  FOROS DE VIAJES DISPONIBLES
| |-+  AFRICA (Todos los países menos Egipto que tiene su foro propio)
| | |-+  VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« anterior próximo »
Páginas: [1] Imprimir
Autor Tema: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO  (Leído 7978 veces)
Eva
Visitante


Email
VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« en: Febrero 06, 2006, 01:17:37 »

El cuerpo viaja más rápido que la mente, así que estoy aquí, pero como si estuviera allí. Cierro los ojos y sólo veo una Medina tras otra. Por mis oídos sigue entrando sin cesar esa frase mil veces escuchada: “¿Quieres visitar mi tienda?. No comprar, sólo mirar”. Mi olfato se afana en no desprenderse del exquisito olor de los omnipresentes dulces con miel y los aromas de las especias. Mi gusto sabe a tajine, a harira y a pastilla. ¿Y el tacto?. Es el que más echa de menos todo aquello, dado que en el mundo árabe el contacto físico es mucho más frecuente que aquí.

   Hemos vuelto hace unas cuatro horas y ahora toca poner en marcha la segunda parte de este relato. Al igual que la primera estaba llena de incertidumbres, ésta contará con bastante información y muchas impresiones personales, que como siempre, no tienen por qué coincidir con las de otr@s viajer@s que hayan visitado el país.

   Primero publicaré el relato en este foro. Posteriormente copiaré una especie de diario corto que hemos ido escribiendo día a día. Una vez concluido este proceso colgaré una amplia selección de fotos en mi álbum y por último se hará una fusión de fotos y relatos en mi Web.

En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #1 en: Febrero 06, 2006, 05:04:58 »

UNAS LÍNEAS SOBRE MARRUECOS.

Marruecos es un país de  marcados contrastes. Las autoridades se afanan mediante diversas campañas en seducir a los conductores para que no hablen por el móvil mientras conducen, pero la realidad demuestra que los marroquíes no saben todavía para que sirve un semáforo o viajan hasta ocho personas en un mismo vehículo.

El Ramadán es por una parte el acontecimiento religioso del año, dotado de gran sobriedad en el cumplimiento de sus preceptos como el ayuno diurno o la asistencia en masa a las mezquitas a la hora del rezo; pero por otra es sujeto de una gran frivolización. Así es posible ver anuncios de un supermercado que lanza sus “espléndidas ofertas del mes sagrado” o de una cámara de fotos con “precio de lanzamiento especial Ramadán”; comerciantes de alfombras que aseguran tener mejores precios “especial primer día de Ramadán” o aquel que sin reparos hace el siguiente chiste: “Por favor, entra en mi tienda. Que aquí no nos comemos a nadie. ¡¡No ves que estamos en Ramadán!!; o locutoras de informativos en castellano que muestran un largo reportaje sobre las virtudes del Ramadán para las marroquíes que quieran adelgazar.

El contraste entre la opulencia y la extrema pobreza –que no miseria- es el más fácil de identificar para aquellos que visiten la mezquita Hassan II de Casablanca y a continuación vaguen por los pueblos del sur de Marrakech, apenas sin asfaltar.

El contraste en los zocos: En ellos es posible encontrar desde objetos artesanales de cuantioso valor hasta otros que nadie querríamos ni regalados.

El contraste en el carácter. Se trata de uno de los pueblos más hospitalarios y amables que he conocido, pero a la vez siempre un@ acaba teniendo la sensación de que cada pregunta que te hacen va encaminada a conocer datos sobre tu forma de ser o tu capacidad económica para venderte algo.

El contraste en los métodos de ventas. Por un lado son persistentes, tenaces y auténticos linces para descubrir las debilidades compradoras de los clientes; pero por otros sus técnicas de ventas recibirían un rotundo suspenso por cualquier escuela de Marketing, dado que tratan al cliente más que como tal, como un auténtico billetero andante y parlante.

Y ese contraste se lleva hasta las comidas, donde es relativamente fácil encontrar en el mismo plato lo dulce con lo salado, como ocurre en la pastilla y en muchos tajines.

Con estas líneas no hay nada más alejado de mi intención que establecer unas conclusiones –este relato carecerá de ellas-. Se trata de todo lo contrario: fijar un punto de partida.

Estocolmo, Roma o Londres no se diferencian tanto de Fez, Marrakech o Rabat en que sean lugares más o menos bonitos. La auténtica diferencia es que en las tres primeras nuestra agenda diaria es fácilmente previsible y en las tres últimas, cada diez minutos surge una sorpresa (y el 90% de ellas son buenas).

En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #2 en: Febrero 06, 2006, 09:58:50 »

EL RECORRIDO:

   El recorrido se ha ajustado a las previsiones iniciales visitando los nueve sitios programados de antemano y haciéndolo en medio día menos de lo planificado.

   Finalmente utilizamos transporte público en todo el itinerario. La mayor parte del recorrido lo hicimos en tren y en autobús los trayectos Tánger-Asilah, Marrakech-Essaouira, Fez-Chaouen y Chaouen-Tánger.

   Los trenes en Marruecos no son de lo más confortable que he visto, pero si son muy limpios y extraordinariamente puntuales (más que en España). El personal de a bordo y de las estaciones es bastante amable y servicial. Las estaciones de Rabat, Casablanca, Fez, Meknes y Tánger están bastante céntricas, mientras las de Asilah y Marrakech están un poco alejadas. El precio del ferrocarril es muy barato en Marruecos.

   La línea férrea nace en Tánger y se divide en dos en Sidi Kazem. Un ramal baja por Rabat y Casablanca hasta Marrakech. El otro se dirige hacia el este por Meknes y Fez.

   En cuanto al autobús podríamos diferenciar tres clases:

   -Supratours: Son propiedad de la ONCF (Compañía de Ferrocarriles de Marruecos) y cubren trayectos que no realizan los trenes, tipo Marrakech-Essaouira, Marrakech-Agadir o Tetuan-Tánger. Sus estaciones están al lado de las de trenes y poseen vehículos que parecen confortables. Y digo parecen, porque no cogimos ninguno. Para más información consultar la Web www.oncf.ma

   -CTM: La compañía estatal de autobuses que cubre todo el territorio (aunque ha disminuido frecuencias) tiene autobuses confortables y relativamente rápidos, aunque a veces se pasan con el aire acondicionado. Visitar www.ctm.co.ma/ctm_index.htm (ahora mismo no está operativa).

   -Empresas locales: Por lo general, se trata de autobuses viejos, incómodos y bastante sucios. Son mucho más baratos que los anteriores y tienen a su favor el poder disfrutar de un viaje realmente pintoresco. Pero claro, lo que parece pintoresco el primer día, al tercero cansa.

   Día a día, el itinerario ha sido el siguiente

   Día 1.- Madrid
   Día 2.- Asilah.
   Día 3.- Rabat
   Día 4.- Casablanca.
   Días 5 a 7.- Marrakech
   Día 8.- Essaouira.
   Día 9.- Viaje desde Essaouira a Fez
   Día 10.- Fez.
   Día 11.- Meknes,
   Día 12.- Fez
   Día 13.- Chaouen-Tánger
   Día 14.- Tánger.
   Día 15.- Tarifa.
   Día 16.- Regreso (hoy).

En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #3 en: Febrero 07, 2006, 10:27:04 »

En una primera pincelada indico que Asilah tiene una de las medinas más coquetas de Marruecos, Rabat una Casbah preciosa, en Casablanca es tan imprescindible como cara la visita a la Mezquita de Hassan II, Marrakech es la magia de Djemaa el Fna, Essaouira es una bonita ciudad amurallada y portuaria, pero muy sucia y descuidada; Fez es la más bonita de Marruecos, Meknes es la ciudad imperial que menos me gustó –aunque es bonita y debe su fama al Moulay Ismael-, Chaouen es una bonita localidad azul en el valle del Riff y Tánger merece una visita de medio día –eso sí, asediados por falsos guías, algunos de ellos algo violentos-.


   EL ALOJAMIENTO:

   Hemos dormido en hoteles buenos y regulares. Afortunadamente no nos hemos alojado en ninguno que podamos calificar como malo, pero claro, esto es muy subjetivo y depende del valor que le de cada un@ al alojamiento. En nuestro caso el alojamiento significa un sitio donde ir a dormir, que tenga unos servicios básicos, que sea limpio y que no esté demasiado viejo.

   Es recomendable buscar los hoteles en las zonas nuevas de las ciudades y huir de los establecimientos de las medinas que suelen ser –salvo los Ryad, claro está- viejos, ruidosos, sucios y en algunos casos (subimos al baño de uno en Fez, porque el restaurante no tenía) siniestros

   Por lo general, la experiencia me demuestra que por encima de los 20€ la habitación doble/noche se duerme en sitios bastante dignos equivalentes a un 2/3 estrellas español (al menos en temporada baja).
   
   Entre 15€ y 20€ -por debajo de ese precio no estuvimos en ninguno, aunque los hay- los hoteles son algo viejos y fallan en el mantenimiento de instalaciones, muebles y grifería, pero están bastante limpios (no encontramos ninguno sucio y solamente vimos una pequeñísima cucaracha roja en el de Rabat). Los que viajen con presupuesto escaso pueden encontrar en estos establecimientos una buena opción, equivalente a lo que es una pensión en España

   La seguridad de los sitios donde dormimos es buena y recomiendo no coger el desayuno si ello supone abonar dos o tres euros más por persona, ya que se desayuna por menos y más variado en la calle (je, je, salvo que sea Ramadán).

   Nosotros finalmente no fuimos a ningún Ryad, pero si que recomiendo a quien reserve este tipo de establecimiento en las medinas de Marrakech o Fez, que acuerde con el hotel que le vayan a buscar a un sitio concreto fuera de la medina. Si no se hace así es posible que el hotel no se llegue a encontrar nunca. Los hay que están realmente muy escondidos en calles recónditas.
En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #4 en: Febrero 07, 2006, 02:36:09 »

A continuación voy a publicar una información que no está incluida ni en el relato que está colgado en mi página Web, ni en la versión que se encuentra disponible en este foro para descargar en pdf. Estos datos estaban en otro hilo de viajerosolidario correspondiente a la preparación del viaje. Afortunadamente están a salvo dado que los conservo en un archivo de Word diferente al del relato. Me refiero a una selección de hoteles -generalmente baratos, aunque también hay Ryads- extraídos de varias guías (Azul, Lonely y Rough) y para las localidades en las que estuvimos.

  Ahora no tengo aquí el archivo, pero esta tarde lo pongo.

    Esta información se la pasaré a Xavi por correo para que la junte al relato y cuando tenga un rato también la colgaré en mi Web.

En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #5 en: Febrero 07, 2006, 04:21:50 »

HOTELES EN ASILAH:


-Hotel Asilah: 70 D sin ducha y 120 D con ducha. Avenida Hassan II. Cuena relación calidad/precio.

-Hotel Mansour: 180 D. Avenida Mohammed V, 49. Ducha y televisión.

-Hotel Sahara: 100/128 (temporada alta/baja). Calle Tarta-ya, 9. Buenas instalaciones, pero habitaciones pequeñas. Sin ducha.

-Hôtel Patio de la Luna: 350D-450D. Place Zellaka, 12. Cierra durante el Ramadán.

-Maison Berbari: 55€. En el corazón de las colinas de Asilah.   

   
HOTELES EN RABAT:


-Hotel Splendid:  124 D sin baño y 187 D. con baño. Calle Gasa, 8. Dormitorios luminosos en torno a un patio.

-Hotel Velleda: 162. D. Avenida Allal Ben Addallah, 106. Habitaciones grandes y con baño.

-Hotel Al-Mamounia: 90 D. Calle de la Mamounia, 10. Habitaciones luminosas.

-Hotel Dorhmi: 120 D. Avenida de Mohammed V, 313. Recomendado por unos viajeros.


HOTELES EN MARRAKECH:


-Riad Assala  - Medina Marrakech. 50€. Cerca de los zocos.

-Riad Eden  - Medina Marrakech. 50€. Pequeño Riad a dos pasos de la plaza Jamaa El Fna. Vistas al atlas.    
-Riad Dar el Souk  - Medina Marrakech. 60€. Riad situado en el corazón de la medina.

-Hotel Ryad Mogador. 35€ en www.hotelius.com. AV PRINCE MLY ABDELLAH.  Situado en Dab Doukkala, la gran puerta milenaria de la ciudad.

-Riad Amira  - Medina Marrakech. 77€. Con vista a la Koutoubia.

-Hotel Agdal***: 42,46€. Boulevard Cerktouni Marrakesh Morocco, 1. En la parte nueva a pocos minutos del centro. Con desayuno.

-Hotel Jnan el Harti***: 44,05€. Rue Cadi Alyad. En la zona nueva, cerca del centro. Con desayuno

-Hotel Tachfine: 46€. Esquina Avenida Zerktouni y calle Mohamed el Bequal Gueliz. Tres estrellas a diez minutos de la plaza Jamaa el Fna.
.
-Hotel Central Palace. 150 D sin baño y 200 D con baño. Derb Sidi Bouloukat, 59. Con terraza para tomar una copa.

-Hotel Souria: 120 D. Calle de la Recette, 17. Recomendado por unos viajeros.

-Hotel Essaouira: 80 D. Derb Sidi Bouloukat, 3. Habitaciones básicas, pero limpias.

-Hotel Gallia: 360 D. Calle de la Recette, 30. Habitaciones con aire acondicionado y excelente desayuno.    
En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #6 en: Febrero 07, 2006, 04:30:14 »

HOTELES EN ESSAOUIRA:


Hotel Riad Dar L’Oussia: 64€. Terraza panorámica

Riad Casa Lila: 62€. Antigua mansión de un comerciante de especias. 
-Hotel Smara: 94 D, 124 D con vistas al mar y 156 D con terraza. Calle de la Skala, 26. Muy recomendable por calidad/precio.

-Residencia Shahrazed: 160 D. Calle Joussef el-fassi.  Recomiendan las habitaciones de la terraza y alquilan bicicletas.

-Hotel Gnaoua: 212 D. Avenida Zerktouni, 89.Exterior elegante y habitaciones con baño.

Hotel Souiri: 150 D. sin baño y 250 cin baño, en ambos casos con desayuno incluido. Calle al-Attarine, 37-. Sitio elegante.


HOTELES EN FEZ:


-Hotel de la Paix***: 34,73€. Avenida Hassan Li Fez Morocco, 44. Situado en la zona nueva, junto a la Medina. Sin desayuno.

-Hotel Splendid***: 36,90€. Calle Abdelkrim el Khattabi, 9. Sin información sobre su ubicación. Con desayuno.

--Hotel Nenzhe Zalagh****: 51,79€. Lot dued fes Route de Meknes Fes Morocco. Situado en la zona nueva, a unos 15 minutos andando de la Medina.

-Hotel Amor: 198 D. Calle Arabie Saoudite, 31.Habitaciones muy limpias con baño, en la zona nueva.

-Hotel Royal: 130 D con ducha y 140 D con ducha y servicio. Calle Soudan, 31. Cerca de la estación de tren.

-Hotel de Maghreb: 120 D. Avenida Mohammed es-Laoui, 25. Habitaciones amplias y espaciosas en la zona nueva.

-Pensión Talaa: 150 D. Talaa Seghira, 14. Dormitorios pequeños en la zona nueva.

En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #7 en: Febrero 07, 2006, 04:33:40 »

HOTELES EN CHEFCHAOUEN:


-Pensión la Castellana: 30 D. Sidi el-Bouhali, 4. Una estupenda atmósfera y excelente relación calidad/precio.

-Hotel Andaluz: 30 D. Calle Sidi Salem,1. Copn un bonito y tranquilo patio interior.

-Hostal Yasmina: 70 sin baño y 100 con baño. Calle Zaida al-Horra, 12. Sitio nuevo y muy limpio.

-Pensión Córdoba: 160 D. Calle Gamata. El precio incluye desayuno. Recomendada por unos viajeros.


HOTELES EN TETUAN:


-Pensión Iberia: 80 D. Plaza Moulay el-Mehdi, 5. Buena relación calidad precio, para ser Tetuán.

-Pensión Cosmopolita: 100 D. Calle del Prince Sidi Mohammed, 3. Cuartos grandes, algunos con pequeños balcones.

-Hotel Regina: 123 D. Calle Sidi Mandri, 8. Habitaciones muy sementeras.


HOTELES EN TÁNGER:


-Hotel Chellah Ksar Chellah: 36,84€. Calle Allal B Abdellah, 47-49. Sin información sobre su ubicación. Con desayuno.

-Hotel Salazar****: 37,23€. Avenida des F.A.R.. a 100 m. de la playa y a pocos minutos del centro. Sin desayuno

-Hotel Ahlen Village****: 42,22€. Route de Rabat Km. 5. Sin desayuno.

-Pensión Victoria: 60 D. Avenida Mokhtar Arhardan, 22. Habitaciones con vistas al puertdo.

-Pensión Place: 80 D sin baño y 120 con baño. Avenida Mokhtar Arhardan, 2. Habitaciones alrededor de un patio.

-Hotel el-Muniria: 150 D. Rue Magullan, 1. Habitaciones de buen tamaño.

Hotel Intercontiental  ****: 46€. Situado a 10 minutos del centro de la ciudad.
    
En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #8 en: Febrero 07, 2006, 07:12:09 »

LA COMIDA:

   Comer en Marruecos es bastante barato y la diferencia de precio depende, más que del menú, que suele ser similar en los de mayor y menor categoría, de las comodidades, el encanto o la decoración del restaurante.

   Hemos comido por un precio de entre 2€ y 9€ el menú (a este importe hay que añadirle la bebida, que no suele estar incluida) y no necesariamente por pagar más hemos comido mejor. En Essaouira –muy cerquita de la pizzería que ha señalado más arriba Emili- comimos por 40 DH un buen menú con pescado fresco y en Fez, el mejor tajine que probamos estaba incluido en un menú de 35 DH.

   Lo que más vais a encontrar en los menús es:

   -Harira: Típica y riquísima sopa marroquí (más bien diría yo puré, pues es bastante espesa) que sirve también para romper el ayuno en Ramadán. Tiene lentejas, garbanzos, sopa, pollo, tomates, cebollas, especias… Hay que probarla. Ronda los 5 DH si se pide sola.

   -Ensalada marroquí: La estrella suelen ser los tomates, cebolla y las aceitunas (es increíble la variedad de aceitunas y forma de condimentarlas que hay en Marruecos y que también suelen poner de aperitivo) y el resto es variable: puede tener patata cocida, pimiento, lechuga (en Marruecos las lechugas no tienen muy buena pinta, por lo general)…. Ronda los 10 DH

   -Tajine: Como en el caso de la paella ha tomado el nombre del recipiente donde se cocina. Riquísimo guiso algo caldoso y especiado de pollo, cordero, pescado o kefta (albóndigas, creo que de cordero) que se acompaña con verduras o legumbres, pimientos, cebollas, aceitunas, dátiles, tomates…. dependiendo si es de una cosa o de otra y del gusto del cocinero
En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #9 en: Febrero 07, 2006, 07:50:40 »

-Cuscús: Guiso cuyo componente primordial es la sémola y que puede también ser de carne, de legumbres, de cordero… O no lo comimos en el sitio adecuado o fue lo que menos me ha gustado de la cocina marroquí. Desde 40 DH hasta 70 DH.

-Pastilla: Plato típico de Fez, que mezcla el dulce con lo salado. Me gustó, pero para comerlo de vez en cuando y en menos cantidad de la que me pusieron  Se trata de pollo o pichón picado –no sé de que era la que comí, aunque supongo que de pollo- con limón y almendras, que se coloca entre dos masas en forma de empanada y que se cubre con azúcar y canela. Me lo pusieron acompañado de pasas con miel. Cuesta entre 40 DH y 70 DH

   Además hay brochetas, pimientos y berenjenas fritas, calamares y ricos pescados y mariscos en Essaouira (lo puedo corroborar) y dicen también que en Safi.

   En Djemaa el Fna hay además numerosos puestos de asquerosos caracoles y algunas señoras que venden una especie de pescado rebozado que no llegué a probar. Capítulo aparte merece la comida de esta plaza que analizaré cuando llegue a Marrakech. O nos timaron o de barata nada. Además, raciones pequeñas y fue la única que nos provocó diarrea en todo el viaje. Desaconsejo desde ya mismo el establecimiento número 81.

   En el capítulo de dulces a mi me pareció que abusan demasiado de la miel, así que me dediqué a comer los mismos que aquí: Croasants, caracolas…

   A lo largo de todo el país solo conseguimos dar con dos supermercados. Hay uno en Marrakech, justo en el mismo edificio del Ryad Mogador (no venden alcohol) y tiene una panadería donde tienen ricos dulces y empanadillas, pizzas y hojaldres de bonito, queso y carne especiada, por precios ridículos y que resultan muy oportunos para desayunar

   El otro lo vimos en Meknes (tampoco tiene alcohol, pero si cerveza sin alcohol o de manzana también sin alcohol) y comercializa una gran cantidad de especias (entre ellas la famosa Ras al Hanoute, (que es una mezcla de más de 50 especias que se echa a las carnes y no vale para el pescado) de tanta calidad como las de los zocos, pero a la tercera parte de precio.
En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #10 en: Febrero 07, 2006, 08:04:08 »

LA BEBIDA:

   Emili dijo en este mismo hilo que en Marruecos las bebidas son el té, el café y el agua y yo añadiría una cuarta, el rico zumo de naranja que es posible encontrar en todos los lugares de Marruecos y en cantidades industriales en Djemaa el Fna, a 3 DH el vaso.

   No me gusta el té normal, pero el té a la menta (unos 6/7 DH) me ha sabido riquísimo y el té con canela que venden por la tarde en Djemaa el Fna está también bueno, aunque algo fuerte (3,5 DH el té y unos trozos de rico pastel).

   No tomo café. Desde mi punto de vista, la mejor marca de agua mineral sin gas es la “Ciel” (unos 5 DH en las tiendas de la calle y algo menos en los supermercados). La “Sidi Ali” no está mal del todo y la “Sidi Kazarem” no me gustó nada.

   Lo del alcohol es tremendo. En la Lonely vienen varias direcciones donde comprar cerveza, vinos y licores. Una bodega en Essaouira que no existe, un súper en Rabat que está cerrado hace tiempo, una licorería en Meknes que tiene pinta de no haber existido nunca y una tienda en Tánger, que esta vez si está donde dice la guía. La lata de cerveza fría cuesta 8,5 DH. El alcohol está en una pared tapado con telas (supongo que porque ahora están en Ramadán) y tras casi quince días sin probar la cerveza, esa tarde nos agarramos una tajada tal que casi todavía me dura la resaca.

   Hay algunos bares que venden cerveza y vino, aunque en algunos no lo publicitan y en otros no la sirven en Ramadán. Además es cara. La más barata cuesta 15 o 20 DH y es pequeña. Las marcas locales son la Flag Especial y la Casablanca, que lógicamente se produce en ese lugar.

   La aduana –os lo digo por experiencia- es bastante permisiva en el tema del alcohol y no tendréis ningún problema en introducir cantidades superiores a las permitidas.
En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #11 en: Febrero 07, 2006, 08:09:17 »

LA SEGURIDAD

   Como ya expliqué aquí era uno de los temas que más me inquietaba y una vez de vuelta debo decir que Marruecos es junto a Turquía el país más seguro que conozco. Todas las prevenciones que una llevaba quedaron desmontadas al segundo día. Supongo que las medinas por la noche tendrán su peligro, pero tampoco lo sé porque no se me ocurrió visitarlas a esas horas (salvo las de Asilah y Essaouira). Sin embargo, por las zonas nuevas se puede pasear perfectamente por la noche con la cámara de fotos en la mano y con menos peligro que en cualquier ciudad occidental.

   Otra cosa son los pequeños timos, la excesiva agresividad de algunos falsos guías y comerciantes (los menos) y los pedigüeños y buscavidas, perfiles, por otra parte lógicos, en un país de paro elevado y de renta per capita baja. Por muy preparad@ y leíd@ que vayas siempre pagarás la novatada los primeros días (a nosotros nos ocurrió en Asilah y lo contaré en su momento). Con el paso de los días estas pequeñas molestias se convierten en situaciones cotidianas y aprendes a deshacerte sin mayor esfuerzo de aquellas personas con las que no deseas relación.

   El asunto de los falsos guías ha mejorado en relación a lo que pone en la Lonely de 2.003. Sólo los encontramos en la Kasbah de Rabat (algo violentos), en la de Tánger (uno muy agresivo y otro muy ingenioso que con una vestimenta oficial y unas llaves se quería hacer pasar por el portero de la Kasbah) y en el interior de la medina de Fez. En este caso se trata de  niños muy agradables y políglotas que sólo quieren sacar una propina llevándote a la mezquita Andaluza o a los curtidores. El turista se beneficia por muy poco dinero, pero el problema es que esos niños dejan de ir al colegio para hacer esto e hipotecan su futuro.

   En los transportes públicos la seguridad también es muy elevada.

   En todas las ciudades –salvo en Meknes- nos ofrecieron hachis –bajo diferentes denominaciones-, pero nuestra simple negativa los hizo desistir en todos los casos, menos uno que se puso un poco burro en Marrakech. Pero las cosas no fueron a mayores.    
En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #12 en: Febrero 07, 2006, 08:22:17 »

LA POLICIA.

   Realmente eficiente en sus actuaciones y en la vigilancia de las medinas. La acción de este cuerpo de seguridad está consiguiendo que ciudades como Fez o Marrakech, que antes eran un nido de falsos guías, ahora estén casi libres de ellos.

   A diferencia de otros países como Polonia –con el que mantengo una gran cruzada en este tema- la policía protege al turista constantemente, le da seguridad, le trata con una simpatía y cordialidad ejemplares y le resuelve con amabilidad cualquier duda sobre ubicación de una calle o un determinado monumento.

   Hay una policía turística que tiene oficinas en cada ciudad donde se puede ir a presentar reclamaciones, siempre que estas sean fundadas y justas. Ante un falso guía agresivo merece la pena mencionarla y hacer el gesto de coger el móvil para llamar. Nosotros lo hicimos en Tánger y nos fue de maravilla. Mano de santo.

   También hay policías de paisano patrullando las medinas.

En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #13 en: Febrero 07, 2006, 08:36:03 »

LAS MEDINAS

   Son las zonas antiguas de las ciudades, en muchos casos amuralladas. En ellas conviven los artesanos, los vendedores y propietarios de tiendas de todo lo que se pueda imaginar (si no se vende en los zocos de Marruecos es que no existe), los comisionistas o captadores –me gusta más este término- los lugareños y turistas, los aguadores y vendedores de zumo nómadas; pero también los burros, las mulas, los carros de tracción mecánica, los de tracción manual, los bultos a hombros, las bicis, las motos, los niños jugando al fútbol, corriendo con aros o tras pequeñas pelotitas de caucho, a veces los coches… y sorprendentemente apenas hay atropellos, robos, tirones o lesiones. El estrés los dos primeros días es evidente (llegas a soñar con ellas), pero al tercero tu cuerpo ya se ha adaptado y cuando vuelves a España casi te da miedo el ruidoso sonido del silencio.

   Las medinas del norte suelen ser más limpias y ordenadas que las del sur. Así las de Asilah, Chaouen y Tánger son una delicia. Las del sur son más sucias y caóticas. La de Marrakech me pareció la más caótica y la de Essaouira la más sucia y descuidada.

   En cuanto a la orientación, ninguna me pareció especialmente difícil, aunque hay que tener en cuenta que mi sentido de la orientación es bastante bueno en términos generales. No nos hemos perdido ni una sola vez, basándonos en el sol o en saber si estamos paralelos o perpendiculares a determinada calle de referencia. Muchas calles no tienen nombre y en algunos lugares están  sólo en árabe. La información turística es muy pobre, por lo que es conveniente llevarla de casa. Con los planos de la Lonely se pueden recorrer perfectamente todas las medinas.

   Las medinas de Asilah, Tánger, Chaouen, Rabat, Meknes, Essaouira y Casablanca me parecieron muy fáciles. La de Marrakech no es demasiado difícil y la de Fez es un poco más compleja, pero se puede ver perfectamente sin guía como todas las demás. Nosotros solamente recurrimos a un niño para que nos llevara a los tintoreros, dado que aunque estábamos al lado no dábamos con ellos

En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #14 en: Febrero 07, 2006, 08:40:42 »

IDIOMA:

   El idioma de Marruecos es el árabe. Por ello un marroquí se puede entender perfectamente con un iraní o alguien de Arabia Saudí, aunque cada país tiene, como si dijéramos, su propio lenguaje coloquial que hace que ese entendimiento sea más difícil si no se habla el árabe culto. Solo he aprendido cuatro palabras en este idioma: “Insalah”, si Dios quiere; “Salam malikum”, como saludo; “sucram”, como gracias y “Zellig” como azulejo (como hay tantos…).

   La escritura en árabe es realmente difícil para el occidental no acostumbrado a ella, dado que está enlazada y las letras son diferentes dependiendo de que sean iniciales, intermedias o finales en la palabra, o vayan separadas.

   También en Marruecos se habla el bereber (los beréberes, como los turcos o los persas no son árabes).

   Pero afortunadamente, la mayoría de la población habla francés y mucha en el norte del país habla un perfecto castellano. El inglés está algo menos difundido y sólo algunos jóvenes lo dominan.

   En cualquier caso con el castellano fue posible entendernos en todos los restaurantes que comimos (menos en Essaouira) y en absolutamente todas las tiendas de los zocos. En los hoteles tuvimos que apoyarnos un poco más con el francés.

   
   EL TRÁFICO Y LOS PEATONES:

   El tráfico en Marruecos en ciudad es completamente caótico. Los semáforos son objetos decorativos que solo se respetan en los grandes cruces y no siempre. La ley del más fuerte preside el tránsito en las calles y también en las medinas. Si te aventuras a decidirte a cruzar por un semáforo en verde o un paso de cebra (hay pocos), que no te quepa duda: El coche que viene de frente nunca parará y ni siquiera hará el amago de frenar. Da igual que sea en Rabat o en Casablanca –dos grandes ciudades- que en Meknes o Essaouira –núcleos urbanos pequeños-.

   Por cierto: Hay grandes taxis (se supone que para comunicaciones más largas) y pequeños taxis (para comunicaciones en ciudad), pero no logro distinguirlos por el tamaño. Que recuerde, en Turquía los grandes taxis eran enormes Mercedes amarillos de los años 60 o 70 donde cabíamos holgadamente seis personas. En Marruecos, en minúsculos y viejos vehículos meten hasta siete personas (incluido el conductor y dos delante). Definitivamente –y sin haberlo probado- hay mejores maneras de viajar.

   También hay que aprender sobre el tránsito en las medinas, especialmente en la de Marrakech. El extranjero debe apartarse ante el lugareño, este ante el que va en bicicleta, este ante alguien que lleva bultos a cuestas, este ante el que tira manualmente de un carro con carga, este a su vez ante el que lleva un carro tirado por animales, este ante el que va en moto…. Lo dicho, simplemente la ley del más fuerte.

En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #15 en: Febrero 07, 2006, 08:59:51 »

LOS ENCHUFES.

   No me quiero referir con esto a como gestionan los puestos de trabajo los marroquíes, sino a los de meter las clavijas. No se si ocurrirá lo mismo en los hoteles de cuatro y cinco estrellas, porque no nos alojamos en ninguno, pero en los de gama media y media/baja (incluidos los que estuvimos que eran de tres estrellas) la existencia de enchufes es algo limitada; dado que supongo que ellos no van por la vida con el montón de cachivaches electrónicos que de unos años a esta parte necesitamos en occidente. Es conveniente fijarse en este extremo cuando se ve la habitación, dado que en algunas ocasiones sólo hay uno (en uno de los casos no había ninguno). Es difícil que se de el caso, pero imaginaros un día que se descarguen simultáneamente los dos móviles y la batería de la cámara digital. A nosotros no nos llegó a ocurrir esto, pero si la cámara y un móvil a la vez.

La corriente en todas las habitaciones en las que dormimos va a 220 y los enchufes son tipo europeo, como los de aquí, así que por eso no hace falta llevar adaptador.

   EL RAMADÁN Y LOS EXTRANJEROS

   El Ramadán es un auténtico coñazo. No voy a opinar de forma profunda sobre las prácticas religiosas de los musulmanes por respeto a sus practicantes y porque creo que no es el sitio adecuado, pero mi opinión en este asunto sería realmente demoledora. Como gente de mundo respeto prácticamente todo lo que me encuentro a mi paso, pero no puedo compartir unas creencias ridículas que a cada minuto subyugan y humillan al que las practica. Habrá quien vea en el Ramadán tintes coloristas o folclóricos, fotografiables y divertidos para el risueño turista, pero yo simplemente veo elementos alienadores del ser humano.

   En Marruecos las creencias religiosas son férreas y las prácticas generalmente estrictas. Sin embargo en ninguna parte del territorio visitado se detectan de forma general elementos integristas. Un integrismo que, por otra parte, es fruto muchas veces de las malas administraciones de las situaciones por parte de occidente y de las eternas promesas incumplidas

   Nuestra despreocupación hizo que ni siquiera hubiéramos caído en la cuenta de que la mayor parte de nuestro viaje discurriría en Ramadán. Fue una sorpresa. El martes día 4 de octubre visitando la mezquita de Casablanca la guía dijo que habían puesto alfombras en el suelo por el inicio del Ramadán. Entonces yo hice la pregunta lógica. ¿Y cuando empieza?. Pues mañana.
En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #16 en: Febrero 07, 2006, 09:06:18 »

Hay que hacer constar que el calendario en el que se basan los musulmanes no coincide con el gregoriano, por lo que su año tiene once días menos. Eso explica que la festividad religiosa va corriendo a lo largo del año y cada ejercicio es 11 días antes. En la práctica, al menos en Marruecos, la fecha exacta la deciden las autoridades de Fez. El ayuno debe respetarse a lo largo del día y no se puede comer hasta que la oscuridad sea tal que no se diferencie un hilo negro de uno blanco. Pero en la realidad hay un horario centralizado para todo el país, porque en las ciudades del oeste aún no había anochecido cuando ya estaban comiendo la harira.

Me pregunto que ocurrirá cuando el Ramadán caiga a finales de junio, con tantísimas horas de luz solar y me congratulo de que en Cabo Norte y en el norte de los países escandinavos en general, no sean musulmanes. Porque lo llevarían un poco claro.

   El 99% de los marroquíes respetan que el extranjero no siga el ayuno (aunque algún loco os tratará de convencer de haceros musulmanes). Nosotros de hecho, comimos en la calle de día  y nadie nos dijo nada ni recibimos una mala mirada.

   Los marroquíes no madrugan demasiado a lo largo del año y en Ramadán lo hacen aún menos. La administración y los bancos reducen su horario y salvo ésta y los zocos –que funcionan a pleno rendimiento- la vida va a medio gas durante el mes del ayuno. Es complicado encontrar bares abiertos para desayunar hasta en las ciudades grandes –no en Marrakech, pero si en Fez-. Muchos sólo abren de 7 a 12 de la noche.

   Para comer no suele haber problemas en las ciudades más grandes, aunque si en las medianas y pequeñas. De hecho en Meknes no encontramos un solo restaurante abierto y tuvimos que comer a base de frutas, dátiles y dulces de miel.

   En torno a las seis de la tarde se paraliza todo. No queda ni un alma en la calle –aparte de los cuatro turistas- y todos se van a comer la harira. Hasta el vigilante del Palacio Real de Fez interrumpe su guardia para darle a la rica sopa. El vibrante tráfico se detiene hasta no pasar ni un sólo coche en los bulevares centrales de Rabat o Casablanca.

   A partir de las siete todo cobra una vida especial. Las terrazas de los bares se llenan de hombres que con ansia devoran dulces –es complicado encontrar otro tipo de comida a esas horas salvo en los fast food y Mcdonalds cierra a las seis en época de Ramadán- toman café o té y fuman como auténticas bestias. Y es que nunca he visto fumar a nadie igual que a los marroquíes en Ramadán.

   A las nueve y media o diez de la noche suele haber en muchas terrazas música  árabe en directo. Desde todos los hoteles donde nos alojamos en Ramadán se oían los alegres pero monorrítmicos conciertos, que no suelen ir más allá de las doce de la noche, por lo que no interrumpen el sueño. Otra cosa es el rezo de primera hora de la mañana, que da igual el hotel, casi siempre os pillará cerca de una mezquita. Pero con el paso de los días un@ se acostumbra y ya no despierta.

   En cuanto a los zocos la situación varía. En ciudades pequeñas como Essaouira las tiendas permanecen abiertas hasta muy tarde –de hecho muchos de sus propietarios toman la harira en el propio establecimiento sin cerrarlo-, pero en las grandes como Fez o Marrakech casi todo cierra en torno a las cinco y media de la tarde.

En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #17 en: Febrero 07, 2006, 09:09:41 »

HORARIO:

   Si se viaja al país alahuí entre finales de marzo y finales de octubre hay que descontar dos horas al reloj y si se hace el resto del año solamente una.

   La administración, los restaurantes y los zocos tienen horarios bastante flexibles –salvo en Ramadán- y estos últimos reducen su actividad los viernes y los domingos, aunque no llegan a cesarla del todo.

   Las atracciones turísticas –que tienen un precio bastante razonable con la excepción del atraco a mano armada que supone visitar la mezquita da Hassan II (12€) y la Medersa de Marrakech (4€, pero no tiene nada)-, al menos en la época que nosotros hemos ido cierran en torno a las cuatro de la tarde.

   El problema en esta temporada del año es que anochece en torno a las seis de la tarde y en Marruecos hay muy pocas cosas que hacer por la noche salvo tomar té y café, por lo que la vida a partir de esa hora resulta bastante aburrida y a las ocho de la tarde parece que son ya las dos de la mañana (en Ramadán aun peor). Esto ha hecho que nosotros hayamos llevado para dormir horario español. Nos acostábamos a las diez de la noche –doce en España- y nos levantábamos a las siete –nueve en España-. Sin embargo para las comidas hemos llevado horario marroquí. En fin, un auténtico lío.

En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #18 en: Febrero 07, 2006, 09:14:38 »

CLIMA.

   Dicen –y creo que es cierto- que la mejor época para visitar Marruecos es la primavera y concretamente entre marzo y mayo. La segunda mejor época es el otoño, aunque como ya he indicado anochece muy pronto. Visitar Marruecos en verano debe ser un auténtico suicidio.

   En las ciudades costeras –Rabat o Essaouira, entre otras- hemos encontrado una temperatura más baja, pero una gran humedad lo que hizo que el calor resultara bastante pegajoso y agobiante. En esta zona y época las máximas rondaban los 29 grados y las mínimas los 17.

   El día que llegamos a Marrakech -5 de octubre- hacía 37 grados y el golpe de calor al bajar del tren fue de impresión, aunque luego llovió algo la primera tarde. Es muy conveniente que el hotel en esta localidad tenga aire acondicionado. En Marrakech peleamos con máximas de 38 grados y mínimas de 25 o 26, aunque el calor es mucho menos húmedo.

   En Fez Y Meknes la temperatura resultó ser muy agradable –también era ya casi mediados de octubre- con máximas de 28 y mínimas de en torno a los 15.

   En ningún momento del recorrido y a ninguna hora del día abandonamos la manga corta.
En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #19 en: Febrero 07, 2006, 09:18:13 »

LA MUJER EN MARRUECOS.

   Realmente No me resulta posible dar una opinión clara y concisa sobre la mujer y su situación en el país magrebí, dado que no tuvimos la oportunidad de compartir conversaciones con ellas sobre este tema. Hay mujeres trabajando en la administración, en diferentes puestos en los hoteles y menos en los bancos. En las tiendas de los zocos la mujer carece del más mínimo protagonismo, salvo como compradora. En general parece que se dedican a las labores de la casa, de confección de objetos de hilo y al cuidado de la numerosa chiquillería. Hay en bares donde tienen vetada la entrada y en los que no la tienen su presencia es escasa o inexistente.

   En las ciudades grandes –Rabat y Casablanca, fundamentalmente- las jóvenes visten de forma occidental, aunque con ropa algo menos ajustada y sin apenas enseñar el brazo del codo para arriba. La gran mayoría no llevan el hijab (pañuelo)

   En las ciudades pequeñas (tipo Asilah) la mayoría llevan el hijab y ese vestido ancho que parece un saco con tres agujeros –para la cabeza y los brazos- y del que desconozco su nombre. Sólo al atardecer conseguimos ver mujeres sin estos atuendos. ¿Serían las más golfas?, je, je.

   En las ciudades intermedias se da también una situación intermedia entre las dos expuestas y se constata otro tipo de prenda que se ponen sobre todo las jóvenes y de la que desconocía su existencia hasta ahora. No sé si alguien sabrá como se llama. Es como el referido saco con tres agujeros, pero mucho más estilizado, un poco más abierto por arriba, de una materia similar a la de los albornoces pero más fina y algo más corto y tiene capucha –da la sensación si no fuera porque llevan ropa debajo de que acaban de salir de la ducha-. Parece que este año se lleva el color rosa y las chicas que lo portan no suelen llevar hijab.

En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #20 en: Febrero 07, 2006, 09:21:44 »

EL FÜTBOL ESPAÑOL.

   Hablar de fútbol español es una de las formas más usuales que tienen los hombres marroquíes para iniciar la conversación con un turista español –da igual que sea hombre que mujer-. Todo está centralizado en el Real Madrid y el Barcelona –para ellos no existen más equipos- Los más amables o los que quieren vender algo siempre serán del tuyo y los más picones si les dices que eres del Madrid ellos te dirán que brisca el BarÇa o viceversa.

   Recitan como si de la lista de los Reyes Godos se tratara las alineaciones, aunque de forma desordenada. “Ah!, Madrid, que buen equipo. Robinho, Ronaldo, Casillas, Zidane, Roberto Carlos….” Parece que los que tienen más predicamento son Roberto Carlos en el Madrid y Ronaldinho en el Barcelona.

   Hay numerosos marroquíes que llevan puestas las camisetas de ambos equipos (muchas todavía de Figo del Real Madrid) y según nos contó un comerciante de Essaouira la zona norte del país es más madridista, mientas que el sur del país es más braulgrana.
En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #21 en: Febrero 07, 2006, 09:35:09 »

EL DINERO:

   Ni llevar dinero cambiado, ni sacar con la tarjeta de débito. La mejor forma de hacerlo en este tema es transportar euros y cambiarlos directamente en los bancos marroquíes (muy recomendable hacerlo en el BMCE, Banco Marroquí del Comercio Exterior, que lo hay en casi todas las ciudades). A modo de ejemplo, en este banco obtuve un cambio de 1€=10,74 DH, mientras que en el cajero me dieron 1€=10,63 DH y además mi entidad bancaria me ha metido un 4% de comisión.

   No es posible sacar dinero con tarjeta de débito de todos los bancos. Así que es conveniente preguntar antes en ventanilla si nuestra tarjeta es válida, dado que como la máquina se la trague será muy difícil recuperarla. En el mencionado BMCE es posible obtener dinero en efectivo sin problemas en todos los cajeros de su red con tarjeta de débito.

   Todo en Marruecos es mucho más barato que en España, salvo la tecnología o algunos productos alimenticios, que tienen unos precios muy similares. El alcohol es más caro que en España. En las tiendas de la calle casi todos son precios redondos a la unidad (al dirham), así que las monedas de céntimos sólo se utilizan para compras en los supermercados. Además de estas hay monedas de 1, 2, 5 (hasta tres clases diferentes llegamos a ver) y 10 DH y billetes de 20, 50, 100 y 200 DH. Como ya indicó Fewer en este mismo hilo, los billetes (salvo los obtenidos en cajeros) están bastante guarros y a mi los primeros días hasta me olían mal. Incluso en los bancos te dan billetes viejos y algunos no es que sean viejos, sino que parecen papeles recogidos directamente de la basura. Eso sí, en ningún establecimiento os pondrán pegas para aceptar este tipo de billetes. Da igual que te vayas deshaciendo de ellos, porque te vuelven otros similares o peores.

   A diferencia del relato de Nórdicas y Bálticas, en esta ocasión no voy a poner los precios en un apartado exclusivo. Los iré indicando en el espacio dedicado a cada ciudad.

   Por cierto. El coste total de nuestro viaje ha ascendido a la cifra de 1.200€ (para dos personas/16 días) y en el se incluyen todos los gastos de transporte, alojamiento, manutención, seguro médico de viaje, manutención y pequeñas compras

En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #22 en: Febrero 07, 2006, 09:38:15 »

EL DINERO:

   Ni llevar dinero cambiado, ni sacar con la tarjeta de débito. La mejor forma de hacerlo en este tema es transportar euros y cambiarlos directamente en los bancos marroquíes (muy recomendable hacerlo en el BMCE, Banco Marroquí del Comercio Exterior, que lo hay en casi todas las ciudades). A modo de ejemplo, en este banco obtuve un cambio de 1€=10,74 DH, mientras que en el cajero me dieron 1€=10,63 DH y además mi entidad bancaria me ha metido un 4% de comisión.

   No es posible sacar dinero con tarjeta de débito de todos los bancos. Así que es conveniente preguntar antes en ventanilla si nuestra tarjeta es válida, dado que como la máquina se la trague será muy difícil recuperarla. En el mencionado BMCE es posible obtener dinero en efectivo sin problemas en todos los cajeros de su red con tarjeta de débito.

   Todo en Marruecos es mucho más barato que en España, salvo la tecnología o algunos productos alimenticios, que tienen unos precios muy similares. El alcohol es más caro que en España. En las tiendas de la calle casi todos son precios redondos a la unidad (al dirham), así que las monedas de céntimos sólo se utilizan para compras en los supermercados. Además de estas hay monedas de 1, 2, 5 (hasta tres clases diferentes llegamos a ver) y 10 DH y billetes de 20, 50, 100 y 200 DH. Como ya indicó Fewer en este mismo hilo, los billetes (salvo los obtenidos en cajeros) están bastante guarros y a mi los primeros días hasta me olían mal. Incluso en los bancos te dan billetes viejos y algunos no es que sean viejos, sino que parecen papeles recogidos directamente de la basura. Eso sí, en ningún establecimiento os pondrán pegas para aceptar este tipo de billetes. Da igual que te vayas deshaciendo de ellos, porque te vuelven otros similares o peores.

   A diferencia del relato de Nórdicas y Bálticas, en esta ocasión no voy a poner los precios en un apartado exclusivo. Los iré indicando en el espacio dedicado a cada ciudad.

   Por cierto. El coste total de nuestro viaje ha ascendido a la cifra de 1.200€ (para dos personas/16 días) y en el se incluyen todos los gastos de transporte, alojamiento, manutención, seguro médico de viaje, manutención y pequeñas compras

En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #23 en: Febrero 07, 2006, 09:42:01 »


   LAS COMPRAS.

   En los zocos de Marruecos se puede comprar prácticamente de todo: Alfombras (dicen que las buenas son las de Rabat, pero yo no tengo ni idea), prendas de piel, objetos de cuero, de madera (muy bonitos, la verdad), lámparas, juegos de té, productos artesanales, babuchas, chiflabas….. y también prendas de  marca falsificadas o muchos productos sin utilidad alguna, pasados de moda o con apariencia de haber sido recogidos de un vertedero.

   A pesar de todo, es posible estar en Marruecos quince días y no comprar apenas nada, cual es nuestro caso, que no somos demasiado caprichosos por las compras. Solamente hemos adquirido un bolso de viaje, una cartera y seis clases de especias distintas. Las especias las hemos comprado en supermercado, dado que en los zocos pretendían cobrarnos  por lo mismo hasta tres veces más. El bolso de viaje rondó los 33€, la cartera los 15€ y los precios de las especias los detallo a continuación (dirhams por kilogramo):

   -Has al Hanoute (la especia estrella de Marruecos es una mezcla de más de cincuenta especias diferentes que se usa para cocinar todo tipo de carnes. No sirve para el pescado). 99,50 DH

   -Cúrcuma (huele bien a picante fresco, sabe amargo y tiene buena pinta. Es el ingrediente principal del curry y se usa para platos de huevos, pescado o arroces. Es excelente para un curry indonesio de gambas, en el arroz de Madrás (India) o en el pollo con curry y también para pinchos de pescado y camarones marinados). 27,90 DH.

   -Azafrán. 42,00 DH.

   -Pimiento fuerte picante molido. 35 DH.

   -Comino. 39,50 DH.

   -Clavo: 62 DH.   
En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #24 en: Febrero 07, 2006, 09:59:28 »

EL REGATEO:

   Aunque en muchas guías se trata de establecer los principios del regateo, la sensación que a mi me da es que este arte no tiene reglas. Ellos están mucho más acostumbrados a usarlo que nosotros, por lo que aunque en nuestro pensamiento estemos convencidos  de que se trata de una ganga o de que estamos engañando al “morito”, hay que tener mucha cautela, dado que ellos siempre suelen controlar la situación y hay algunos que realmente están doctorados en psicología en la mejor universidad, la de la calle.

   Personalmente, el regateo me parece una pérdida de tiempo. Prefiero comprar en lugares donde el precio esté tasado y a la vista. De esta forma si me interesa compro y si no me voy. Francamente, me aburre que un tipo gris se pase media hora desenrollando una alfombra tras otra hablándome de sus excelencias, su exclusividad y autenticidad; para sacar finalmente el más de lo más, lo último, lo único que solo el tiene y que me ofrece a precio de amigo de toda la vida. Vamos, un chollo.

   Dicen que el precio de salida es dos o tres veces más del real, pero en realidad el comerciante lo fijará (o esperará a que le demos uno nosotros) en función de si eres rico americano, potentado canadiense o australiano, poderoso japonés o nórdico; o españolito o italiano de andar por casa (para ello te interrogarán, se fijarán en tu ropa, tu calzado…). Da igual la contraoferta que le hagamos, porque siempre ponen cara de “Pero tú, ¿me estás vacilando?”.

   En cualquier caso, si no se tiene intención de comprar conviene no hacer perder demasiado tiempo al vendedor, o por el contrario se pueden sufrir situaciones muy desagradables.

   Es recomendable conocer los precios en tú país de lo que vas a comprar y los precios en otras tiendas de Marruecos. Además es aconsejable tener conocimiento sobre las características de ese producto (especialmente si es caro). No se debe pagar con tarjeta de crédito –ha habido timos- y hay que llevarse la mercancía y no aceptar que la manden por correo, dado que pueden enviar una de calidad inferior.

En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #25 en: Febrero 07, 2006, 10:15:31 »

   EL CARÁCTER MARROQUÍ Y LA FORMA DE VENTA.

   Por lo general el carácter del marroquí es bastante extravertido. Y esa es la única forma de sobrevivir en Marruecos. En un país donde cada día hay que salir a buscarse la vida no tiene cabida el espíritu timorato. Los turistas también acaban perdiendo la timidez, aprenden a lidiar con ellos y a saber decir no. En mi caso si en España estoy mirando la carta de un restaurante y me sale el propietario a dar la lata me voy. Pero es que en Marruecos si haces eso no podrías comer en ningún sitio. Así que ahí me quedaba plantada leyéndola hasta el final, me dijeran lo que me dijeran o me acosaran lo que me acosaran. No está demás tener una actitud de cierta agresividad controlada, pero eso sí, siempre detrás de una sonrisa de oreja a oreja. Alguna vez –como nos ha pasado a todos- acabaréis perdiendo la calma. Ese es el momento de irse para otro lado, sentarse en una terraza y tomar un zumo o un café para relajarnos un poco

   Los marroquíes son por lo general simpáticos (a veces demasiado), amables y hospitalarios; aunque no hemos de olvidar que detrás de cada marroquí hay un vendedor de algo (sea lo que sea) y eso a veces estropea un poco las cosas. De todas formas, como a alguien le leí una vez, demasiado bien nos tratan a los occidentales para tal como los tratamos aquí nosotros a ellos.

   La autoestima y el espíritu vendedor marroquí llega a extremos de que un aguador insistiera varias veces en vendernos agua cuando llevábamos una botella de litro y medio llena o que un comisionista nos quisiera llevar al Ryad Mogador. Hasta ahí nada que objetar, sino fuera porque estábamos exactamente a dos metros de la entrada del Ryad Mogador, nos dirigíamos a él y llevábamos mochilas a la espalda.

   Por vender o por captar te ofrecen restaurantes a las cinco de la tarde, incluso en Djemaa el Fna cuando les dices que ya has cenado te contestan que te sientes y cenes otra vez... Y si no hay nada que vender, nunca estará de más tratarte de convencer de que estás perdido o de que, sin tú saberlo, buscas algo y así sacarse una comisión o una propina. Los falsos guías marroquíes no entienden que tú puedas estar paseando sin buscar nada. Siempre hay que buscar algo y ellos, lógicamente, tienen la solución.

En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #26 en: Febrero 07, 2006, 10:19:56 »

Hay comerciantes realmente geniales, auténticos monstruos. La experiencia no nos resultó extraña, porque la conocíamos de Turquía, pero siempre sorprende. Vas sin hablar, sin ningún distintivo en la ropa que genere sospechas y te aciertan la nacionalidad a la primera con una seguridad increíble: “Hola, españoles. Bienvenidos”

   Los hay más torpes que comienzan con el “Ça va” francés y sólo al rato te acaban descubriendo el idioma y la nacionalidad y también otros que necesitan un reciclaje urgente: Alguno nos llegó a decir “¿Conichigua?”.

   La forma normal de responder que no ante las peticiones no deseadas es: “No, merci” o “no, sucram”, acompañado de una sonrisa (se puede añadir insalah). Pero no suelen conformarse con la primera negativa. Por lo general hasta la tercera no desisten. Hay algunos que van más lejos y contestan ¿Y por qué no?. La respuesta lógica es “porque no me apetece”, aunque les rompes más los esquemas si les dices “¿y por qué si?”. Hay una minoría que aún van un poco más allá y traspasan la frontera de la agresividad. Ante esto es conveniente ponernos firmes sin mostrar enfado y hacerles ver que nos están molestando y faltando al respeto

   La forma de romper el hielo varía dependiendo si el que te entra es un comerciante, un falso guía/comisionista, un niño o alguien que pide limosna. En este último caso, generalmente, se limitan a poner la mano en silencio y bastante cara de pena...
En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #27 en: Febrero 07, 2006, 10:27:40 »

El resto, con variaciones, puede ser más o menos así

   Niño: Hola, españoles. ¿Quieres hacer foto conmigo?. Madrid, Barcelona, Robinho, Ronaldiño.

   Turista: No, merci. O no, sucram (gracias en árabe),

   Niño: Por ahí se va a Mezquita andaluza, por ahí a tintoreros.

   Turista: No merci. No queremos guía.

   Niño. Yo no guía, sólo amigo. No querer dinero, sólo hablar, practicar idioma………

   Es posible que si viajas a Marruecos sea el país donde hagas más “amigos”. Nadie es lo que parece ser (falso guía, comerciante), sólo son “simples” e “inofensivos” “amigos.

   Comerciante: Ça va, Ça va… o hola, españoles. Bienvenidos.

   Turista: Hola, muchas gracias.

   Comerciante: Yo tener hermano trabajando en Marbella. Vosotros, ¿di dondi? (es gracioso ver como pronuncian la “e” como “i”.

   Turista: De un lugar al lado de Madrid.

   Comerciante: Ah, Madrid. Robinho, Zidane, Roberto Carlos. ¿Es primera vez en Marruecos?.

   Turista: No, es la tercera (miente el turista que ya lleva unos días en el país y ha aprendido a solventar este tema).

   Comerciante: Bueno amigo, ¿quieres ver mi tienda?.

   Turista: No gracias.

   Comerciante: Amigo, sólo mirar, no comprar.

   Turista: No gracias (y se puede añadir frases como “más tarde”, “hoy es el primer día aquí y no quiero hacer compras”, “hoy es el último día aquí y ya he hecho las compras”… Funcionan mejor las dos últimas, dado que con la primera, si vuelves a pasar por allí alguno un poco agresivo te dirá:

   Comerciante: Tú dijiste antes que más tarde.

   Turista: No gracias, no me apetece.

   Comerciante (saliendo al centro de la calle y cantando a gritos): Españoles no tienen palabra, españoles no tienen palabra…

   Falso guía/comisionista: Hola, amigo, ¿estás perdido?, ¿buscas algo?. ¿Quieres ayuda?.

   Turista. No, gracias. Solo estoy paseando…

   Falso guía/comisionista: ¿Quieres ir a tienda, restaurante…?

Turista: No gracias, ya hemos comido.

Comisionista/falso guía: Por esa calle no vas bien a Mezquita andaluza, esa calle fermé -cerrada- (miente el comisionista/falso guía).

Turista: No queremos ir a la Mezquita Andaluza, sólo estamos paseando y queremos estar solos. No queremos guía, gracias.

Comisionista/falso guía: Yo no ser guía, solo amigo que enseñar la medina.

Turista: Ya hemos visto la medina ayer, gracias.

Comisionista/falso guía: Tú no poder haber visto toda medina, medina ser muy grande….

Por último, dejo aquí algunas perlas en nuestros encuentros con estos personajes:

   Comisionista pesado en Casablanca al que le mostramos nuestro mal carácter y nos responde con su particular versión sobre la política nacional. Contesta: “Vosotros mal carácter, amigos, ¿acaso ser de Ezquerra Republicana”.

   Comisionista también en Casablanca al que le decimos vivir en Madrid. Contesta. “Yo también vivir en Madrid, en Capitán Haya”. Me salió del alma y le contesté “Pues mala zona para vivir, amigo” (al menos antes, Capitán Haya era una zona de prostitución en Madrid).

   Los captadores de los chiringuitos de Djemaa el Fna: “Comer aquí, amigos, mejor que en Pryca o Carrefour, mejor que Arguiñano o Adriá…”.

   Falso guía al que cogimos en Fez para que nos llevara a los tintoreros. No tendría ocho años y hablaba un perfecto castellano.

   Nosotros: Gracias por habernos llevado, pero ahora queremos estar solos:

   Falso guía: Yo no os puedo dejar solos. Somos muchos guías aquí en la Medina y no hay trabajo todos los días. Ahora que os he pillado no os puedo dejar…

   Conseguimos finalmente desprendernos de él, pero su comentario nos dejó helados.

En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #28 en: Febrero 07, 2006, 10:35:28 »

CAMINO DE ASILAH.

   Comenzamos el viaje pisando fuerte y planteando una reclamación en la estación de RENFE, por una cuestión que ahora no viene al caso.

   El tren nocturno Madrid-Algeciras es viejo y sucio (bastante peor que cualquiera de los que cogimos en Marruecos). En nuestro último viaje a Algeciras en 2.002 la segunda clase constaba de compartimentos de seis personas con asientos que se abrían al frente formando una cama. Esta vez, sin embargo, eran de ocho plazas. Lo de dormir pintaba mal.

El pasaje en nuestro compartimento era de lo más variopinto, cual autobús comarcal marroquí. Un tipo graciosísimo de Fuente Genil, que había venido por la mañana a Madrid con la única intención de comprar lotería y se llevaba a su tierra 37 décimos y más de cuarenta cupones de la O.N.C.E. Se correspondía perfectamente con cualquier personaje de los interpretados por Paco Martínez Soria en sus películas.

A su lado, una intrigante pareja vestida de guante en blanco que hacían un perfecto contraste con la visible suciedad de la estancia. Nuestra intriga desapareció una vez que nos enteramos de que venían de una boda de Valladolid.

Y por último tres algecireñas orondas, redondas y cachondas (por lo del cachondeo, por lo otro no lo sé) que venían de pasar una semana en Santo Domingo en un todo incluido y traían la hora cambiada, por lo que eran incapaces de conciliar el sueño y venga jijiji, jajaja..

El matrimonio se bajó en Valdepeñas y al de Fuente Genil le cambiaron a otro compartimento, por lo que algo pudimos dormir.

Llegamos a Algeciras con veinte minutos de retraso (para variar) pero ello no nos impide tomar el autobús de las diez hacia Tarifa (1,60€ y media hora de trayecto). El autobús tarda en salir y nos ponemos de los nervios. Finalmente llegamos a la ciudad más meridional de Europa (como allí pone) y nos dirigimos al puerto a tomar el Ferry de FRS (Ferries Rápidos del Sur), que en 35 minutos nos tiene que poner en Tánger.

En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #29 en: Febrero 07, 2006, 11:00:59 »

Según vamos bajando nos encontramos con un colegio donde hay dibujado un mural. El tema es muy sugerente: Pateras, negros ahogándose y las lanchas salvavidas de la Cruz Roja.

Llegamos a la taquilla. No hay apenas cola. Pedimos dos billetes de ida y vuelta (48,60€ cada uno) y preguntamos si es posible dejar la vuelta abierta. Nos indican que sí y que además no tenemos que confirmarla al regreso. Nos dan los papeles que tenemos que rellenar para la entrada en Marruecos (de color blanco) y otros amarillos para la salida.

Rellenamos los papeles y cruzamos la aduana, donde como siempre pito y pito. Saco todo lo que tengo y sigo pitando, pero el policía me debe ver cara de buena persona y me deja pasar sin más.

Subimos al barco que sale con diez minutos de retraso. Hay un policía marroquí que sella los pasaportes y recoge las hojas de inmigración. En el pasaporte te ponen un número y dos letras. Ese código debes indicarlo en todas las fichas de los alojamientos y en los papeles de la salida. ¡Estupendo!. Al llegar a Marruecos no tendremos que hacer ningún trámite más y pasaremos directamente la frontera.
En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #30 en: Febrero 07, 2006, 11:04:04 »


La nave va rápida, pero se detiene casi veinte minutos a la entrada del puerto de Tánger, por lo que el viaje total pasa de 35 minutos a una hora, en la que tenemos que sufrir a todo volumen la música de Alejandro Sanz.

Nos ponemos los primeros para salir del barco, ¡así de chulos!, aunque en realidad tenemos más miedo que vergüenza y pensamos que según salgamos nos van a devorar. Pero salimos y no nos come nadie (¡oh, decepción!). No hay niños que nos llamen racistas o buscavidas impertinentes. Nos salen ofreciendo taxi y preguntamos que por cuanto nos sale a la estación de autobuses (en la Lonely indica que 0,8€) y nos dice que 5€. Llega nuestro primer intento frustrado de regateo. Le decimos que 2€ y responde que no, que tiene más clientes que pagan eso. Nos vamos y nos sale otro. Nos pide cinco y le decimos que 3€. No hay forma. Viene un tercero. Nos dice que cinco y le decimos que sí. Mal empezamos.

Nos hemos topado por primera vez con la figura del captador. No es el taxista el que te ofrece el servicio sino un comisionista que agrupa a varios taxistas y te envía a uno de ellos. Por eso es imposible negociar el precio.

El taxi es parecido a un 124 de los años 70, pero en viejo. Creo que no ha tenido la suerte de haber conocido un túnel de lavado. Durante el trayecto el taxista nos quiere convencer de que el nos lleva a Asilah por un “módico precio”, pero ante nuestra tercera negativa desiste. Le pagamos con cincuenta DH, que son unos 4,80€ y me siento satisfecha por haberle hurtado 20 céntimos
En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #31 en: Febrero 07, 2006, 11:07:57 »

La estación de autobuses de Tánger (en la que entramos tras esquivar a cuatro que nos han venido a ofrecer grandes taxis) es el primer escenario pintoresco que encontramos. Más de una decena de personas (comisionistas) gritando ofrecen sus servicios. Nos dirigimos hacia una estancia lúgubre y bastante siniestra sin dotación informática alguna donde parece que venden billetes, pero no es allí. Salimos de nuevo afuera y al decir que queremos ir a Asilah (unos tres cuartos de hora y 10 DH) nos vienen cuatro personas ofreciendo autobús. Yo voy tan empollada que le quiero pagar una comisión, pero me justifico diciendo que no tengo cambio. Me he  equivocado, sólo había que pagar el billete, pero ahora viene el que ha colocado nuestro equipaje en el maletero y quiere algo. Le damos la única moneda que tenemos, de 10 DH. Nos sonríe, nos abraza, nos hace reverencias…. Intuimos que nunca nadie le había dado tanto por el mismo servicio.

   El interior del autobús es puro folclore. Los asientos, las cortinas, el suelo, los cristales… todo está pegajoso y maloliente. No me había montado ni creo que me monte jamás en un vehículo tan sucio. Me llegaron a escocer los ojos, tras tocarlos con la mano después de haber corrido una cortina.

   Ya estamos en Asilah. Nuestra intención es ir al hotel Manssur, en la Avenida Mohammed V, 49. Según bajamos del autobús nos sale un comisionista que nos ofrece alojamiento. Le decimos que no y nos persigue con su charla, pero logramos despistarlo.

   Sin embargo no conseguimos dar con la calle en cuestión. Preguntamos a un policía, que nos atiende amablemente y según vamos nos vuelve a aparecer por otra calle el mismo comisionista. Le repetimos que no. Le volvemos a despistar, pero nos encuentra de nuevo. Finalmente le decimos que vale, que por lo menos vamos a ver el alojamiento.

En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #32 en: Febrero 08, 2006, 09:06:15 »

Nos dice que es una habitación limpia y nueva, dentro de la medina, en una casa con un patio (nada de todo ello era mentira). Nos hace la famosa pregunta: “¿primera vez en Marruecos?” y como dos gilipollas respondemos que sí (aunque en el 94 estuvimos en Marrakech fue una estancia muy corta y a través de vuelo). Si vais a Marruecos nunca jamás se os ocurra decir que es la primera vez. Estaréis perdid@s. Decid por ejemplo, que es la tercera. Así los dejaréis planchados.

   Entramos en la medina y quedamos impresionados por su belleza, blancura y limpieza. Era nuestro primer contacto con los arcos de herradura y los azulejos que tanto nos han enamorado. El captador se encuentra “casualmente” con otra persona y ambos nos llevan a la habitación. Traspasamos un pequeño patio con frondosa vegetación, subimos una escalera. Al final de ellas hay varias habitaciones rodeando un patio. Nos abren una. Está impecable en cuanto a la limpieza y el mantenimiento, pero es pequeña y parece por su estructura una celda monástica. Luego también descubrimos que el colchón era realmente tipo monástico, duro como las murallas de Asilah. Finalmente nos suben a enseñarnos la vista sobre la terraza, desde donde se ve el mar y las murallas.

   Preguntamos el precio y nos indican que eso lo tienen que hablar con Fátima, una extraña joven mujer que viste la casaca larga y el hijab. Tras parlotear (fingir que parloteaban, supongo ahora) en árabe en una conversación en la que solo entiendo la palabra dirham, nos indican que son ¡¡¡¡350 DH!!!. Les decimos que no pagamos más de 200 DH y esta vez funciona el regateo y pactamos un precio final de 240 DH.

   Pero el amigo del captador es un pesado y quiere que le demos 60 DH al comisionista por habernos traído, ya que el de su parte no puede entregarle nada. Pone la mano y mi chico se la da en forma de saludo. Lo pide directamente y le decimos que no y a la tercera le soltamos 5 DH. Por su cara parece que la propina es mucho menos de la que esperaba.

   A todo esto, no nos hemos dado cuenta de que la habitación no tiene baño. El baño es común y en la misma, reducida y alargada estancia incluye taza y ducha, lo que es un auténtico engorro.

   No tenemos referencias. No sabemos si lo que hemos pagado es mucho o poco por esa habitación. Días más tarde nos dimos cuenta de que a pesar de haber ganado en el regateo, aproximadamente habíamos pagado unos 7€ más de su precio de mercado.

   Fue una buena lección ante la que rápidamente tomamos medidas que resultaron muy efectivas en el resto de sitios. Como llevábamos un bono de hotelius para el hotel de Marrakech, a cualquier comisionista que nos viniera se lo enseñaríamos sin dejar ver el nombre del hotel y las fechas, diciéndole que era para esa ciudad. De esa forma nos dejarían en paz. Funcionó.

   Primera norma básica para cuando un@ llega a una nueva ciudad en Marruecos: Andar con firmeza dando siempre la sensación de que se sabe adonde se va. Si realmente se sabe donde se va, ya es ¡¡la leche!!!. No está demás tener seleccionado (aunque no haga falta reservarlo) el alojamiento al que se quiere ir y si se ha estudiado y memorizado el plano para llegar allí, mejor que mejor.
En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #33 en: Febrero 08, 2006, 09:11:26 »

EN ASILAH:

   Asilah es una pequeñísima ciudad a unos cuarenta kilómetros al sur de Tánger, pero fue una de las que más nos gustó de todo Marruecos. A lo largo de la historia ha sido tan codiciada que ha pasado bajo la dominación española, inglesa y portuguesa y creo que fue el Mulay Ismail (el mismo que tuvo quinientas entre mujeres y concubinas, el mismo que tuvo 800 hijos, el mismo que colocó 10.000 cabezas de sus enemigos en las murallas de Fez y Marrakech para escarmiento) el que la recuperó para Marruecos.

   Su medina es pequeña, pero impecable y está rodeada de gruesas y bien conservadas murallas (su puerta principal es la de la Tierra) que en uno de sus lados lindan con el mar. Hay un espigón desde donde ver la puesta de sol se convierte en un auténtico espectáculo. Sus casas son blancas inmaculadas, aunque también se mezclan con un azul brillante e intenso. Hay numerosos y alegres murales en las paredes fruto de un festival que celebran todos los veranos

   Dado el cambio de hora teníamos hambre antes de la cuenta y para no buscar un restaurante decidimos acabarnos el jamón y el pan de molde que sobró de la cena en el tren la noche anterior.

   Para pasar las migas entramos en una tienda a comprar una coca cola fría (unos 4 DH la de medio y 8 DH la de litro son los precios aproximados en todo Marruecos de esta bebida) y el dependiente, muy convencido, nos quiere vender por 80 DH una botella de aceite de almendras. ¿Nos habrán visto cara de idiotas?

En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #34 en: Febrero 08, 2006, 09:13:53 »

Si el interior de la medina es limpio, el exterior no lo es tanto y el olor a orines se entremezcla en muchas de sus calles con el omnipresente olor a pasteles de miel (con forma de flor, de churro, de rombo…) que nos seguiría a lo largo y ancho de todo el país.

   Es domingo y el lugar está tranquilo. O eso parece, porque en cuanto anochece abren todas las tiendas y los bares se llenan de gente. Es lo que alguien llamó la “happy hour” marroquí, definición con la que estoy bastante de acuerdo (esa hora se retrasa un poco con el inicio del Ramadán, a las siete de la tarde). Las tiendas son pequeñas y la distribución del espacio está estudiada al milímetro. Se podría decir que no cabe ni una sola cosa más, pero ellos serían capaces de meterla. Pero, eso sí. En todas ellas hay una pequeña televisión que es la reina de la estancia. Están echando el partido del Madrid contra el Mallorca y no pierden detalle. Nos paramos a ver el resultado y según nos vamos el de la tienda grita gol. Nos damos la vuelta y era mentira, sólo pretendía que volviéramos a su tienda. ¿Tendremos cara de idiotas?.

   Pero de repente el estruendo es general. Ha caído el tercero del Madrid y la celebración es bastante más entusiasta y colorista que en cualquier local del distrito de Chamberí,

   Una pequeña decepción: Las murallas no están iluminadas por la noche.

En Asilah, la playa del pueblo no es conveniente para el baño dada la masiva presencia de algas, pero a cinco kilómetros de allí está la playa de las Cuevas, que según cuentan es una maravilla. La información nos la dio “en exclusiva” el comisionista de la habitación. 



   Todavía es pronto pero el cambio de hora y el haber dormido poco nos tiene bastante cansados. A dormir. Buenas noches.

En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #35 en: Febrero 08, 2006, 09:18:21 »

CAMINO DE RABAT:

   Nos hemos levantado pronto. Desde Asilah solo hay dos trenes directos diarios a Rabat, así que más vale que no perdamos el de la mañana. Fátima nos recoge las llaves, nos despide y nos da una hoja de libreta (nada de tarjeta) con su dirección, donde pone calle Ibn Khaldoune, 49. Es guapa, pero debe aprender a sonreír. Su hijo se llama Hassan (original nombre).

   La estación es muy blanca y tiene dos palmeras que le dan una cierta gracia. En ella nos encontramos con una pareja de guiris que venían con nosotros en el barco el día anterior. El taquillero hace de todo: Vende billetes, vigila la estación, se ocupa del mantenimiento (un Mcgiver marroquí). Pero todo lo hace con gran parsimonia y lentitud. Es típica esa frase que ponen en boca de los marroquíes en relación a que “prisa mata”, pero nosotros no la oímos en todo el viaje. Pero relajados si que son. Mejor: menos estrés. Se nota que estamos en un país más pobre. Hay personas de veintitantos o trentaitantos que ya muestran la falta de numerosas piezas en la dentadura. ¡¡¡Cómo el dentista cueste lo que aquí!!!!..

   El tren a Rabat (76,50 DH y unas tres horas y cuarto de recorrido) es tan puntual en su salida como en su llegada. Poco se puede hacer en su recorrido salvo contemplar el aburrido y seco paisaje, tomar una coca cola y un té (10 y 5 DH respectivamente) del carrito que pasa por los vagones o escuchar en el MP3 la fantástica música de ese grupo de la tierra de Viajero Polar compuesto por Clara Téllez y el ex teclista de Amaral: Los Peces (“Alza tu vuelo” o “La fiebre de los años noventa” son canciones espléndidas), o en su defecto la de Coti, El Efecto Mariposa, La Granja, Amaral….

En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #36 en: Febrero 09, 2006, 09:37:41 »

EN RABAT.
   
La parte nueva de Rabat es muy similar a cualquier ciudad europea. Con el mismo bullicio, aunque algo más caótica debido a la anarquía del tráfico. Así, lo primero que una detecta al salir de la céntrica estación y enfrentarse al primer semáforo es que los coches no paran ni hacen siquiera amago de detenerse si te decides a cruzar. Da igual que el semáforo esté en verde o en rojo. Ni los coches, ni las bicicletas, ni las motos, ni los autobuses urbanos (algunos de ellos con el número puesto a bolígrafo, que gracia), ni los carros de tracción manual o mecánica... Nadie para a no ser que haya un cruce (y no siempre). El kilo de carne de peatón está francamente a la baja en el país magrebí.

En la estación de tren de Rabat no hay comisionistas (o al menos no en ese momento) a la vista. De todas formas nosotros llevábamos bien estudiado el plano y en tan sólo tres minutos nos plantamos en el hotel seleccionado, que habíamos elegido precisamente por su cercanía a la terminal ferroviaria.

En el Hotel Velleda, Avenida Allal Ben Addallah, 106, la habitación doble cuesta 166 DH (la Lonely en castellano de 2.003 clava prácticamente todos los precios de los hoteles que aparecen en la guía e incluso algunos son más baratos por estar ahora en temporada baja) y el desayuno es opcional a 20 DH más por persona. El primer día lo cogimos, pero dado su contenido (café, leche, zumo de naranja, un bollo, pan, quesito y mermelada) decidimos que el segundo día lo haríamos en la calle, donde por inferior precio incluso puedes acceder a una dieta más personalizada.

Las habitaciones (con baño en su interior) son muy grandes y suelen contar con dos camas, tan pesadas, que no se pueden mover para situarlas juntas. La nuestra daba a un patio, con lo que evitábamos el ruido nocturno. Pero el Velleda no es de los mejores hoteles que vimos en Marruecos. Se accede a él -en la cuarta planta- por un ascensor privado algo claustrofóbico (no tiene puertas en los pisos intermedios) y tras una recepción aceptable (esta experiencia me resultó bastante familiar con la vivida en Turquía) el establecimiento es un tanto viejo y sus habitaciones necesitarían algunas urgentes intervenciones en su mantenimiento. No así en la limpieza, que es bastante aceptable. La verdad es que tampoco se puede pedir mucho más por 15€ y para el rato que nosotros pasamos en el hotel resultó ser un sitio adecuado, sin más.

En Rabat tuvimos nuestro primer contacto con la estrella de la primera semana (la segunda semana ya no nos entraba más): El zumo de naranja (5 DH en Rabat, aunque en el resto del país el precio normal es de 3 DH). Los primeros días nos sabía de forma muy especial, más natural que en España (lo del sabor especial de la fruta también nos había ocurrido en Turquía) y esta percepción es aún más aplicable al sabor del tomate. Los tomates de las tiendas de España hace tiempo que no saben a nada, pero en Marruecos todos lo que comimos (y fueron muchos) sabían a huerta

En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #37 en: Febrero 09, 2006, 09:41:10 »

Además del zumo de naranja, sirven ricos batidos de leche con frutos secos, con fresas u otras frutas (10 o 12 DH) que están para chuparse los dedos, aunque por su contundencia son más para desayunar que para después de la comida.

Si la vez que estuvimos en Baleares nos dimos un atracón a sobrasada (quien lo hubiera pensado, porque no me gustaba, pero la veías y tenía tan buena pinta) los primeros tres días en Marruecos nos empanzamos a aceitunas: Es otra de las estrellas de la cocina marroquí y la presentan con mil adobos diferentes y todos bastante fuertes.

Nada más llegar a la medina encontramos un restaurante que venía en la Lonely, el restaurante Liberation, en la avenida Mohammed V, 256; así que allí entramos. Es bastante básico, está algo lleno de población local y en él se llena el estomago a un precio sin competencia: El tajine de pollo con aceitunas y cebollas está rico y lo presentan con platos aparte de arroz, patatas fritas y ensalada (22 DH más el precio de la bebida que se tome). Por un importe similar se pueden degustar otros platos cuya base fundamental es el pollo. La relación de platos y precios está expuesta de forma clara en el exterior del local.

Hay algunos tour operadores o viajer@s independientes que no incluyen Rabat en sus circuitos y desde mi modesto punto de vista se equivocan. Sin llegar a la altura de Marrakech o Fez, Rabat me parece más interesante que Meknes, por ejemplo.

Su medina, de muy fácil orientación, gira en torno a la calle principal, la Souika, que es bastante larga y llega hasta el zoco de las alfombras, preámbulo a la visita de la maravillosa Kasbah.

La medina es bastante diferente al resto de las de Marruecos, ya que el gobierno la tiene bajo su control y muchas de los objetos que se venden tienen precio tasado, sin necesidad de acudir al regateo. En ella no encontramos ni un solo comisionista, ni ningún comerciante nos sedujo con su perorata. Se puede mirar bastante bien el género sin ser excesivamente agobiada. Es generalmente limpia y se puede pasear por ella sin demasiadas precauciones, dado que a lo anterior hay que añadir que apenas circulan  cosas con ruedas o bultos (a diferencia del caos de Marrakech) por lo que es difícil ser atropellad@. De ello se aprovechan los comerciantes menos poderosos que por la noche ponen su mercancía en el suelo del medio de la calle, haciéndose esta bastante lenta para el tránsito.
En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #38 en: Febrero 09, 2006, 09:47:47 »

No hay ningún problema en visitar la medina una vez que ha anochecido, dado que está llena de vida; aunque un residente del hotel, del Aioun pero con familia en España, nos dijo que por la noche pegan tirones y cortan los bolsos entre la multitud, pero nadie más nos advirtió de ello y en las guías que consultamos no pone nada del tema.

La Kasbah de Oudaias se atisba desde la lejanía, con sus impresionantes murallas. Su entrada principal es la puerta almohade de Bab Oudaia (bab es puerta en árabe). En la Lonely indican que hay falsos guías a la puerta de la Kasbah que dicen que no puede ser visitada sin su compañía. Nosotros no los vimos, pero si los había en el interior. Son algo agresivos. No debéis hacer caso a sus indicaciones, porque no son correctas. Sus calles, especialmente las de la parte de abajo (muy azuladas y curvas) son de las más bonitas que vimos en todo Marruecos.

Al final de la calle principal (Rue Jamaa) se accede al mirador Plateforme du semaphore con espléndidas vistas sobre el océano Atlántico.

Hay que tomar otro camino para llegar a la bonita Torre Hassan y al grandioso Mausoleo de Mohammed V. Hay parte del Mausoleo que pudimos visitar por dentro sin cargo, pero desconozco si esto es habitual o pudimos hacerlo por coincidir con una visita oficial

El Palacio Real (este no nos lo dejaron visitar por dentro) y la preciosa mezquita Ahl al Fes (pueblo de Fes) se pueden contemplar de vuelta al hotel, dado que están bastante cerca y con ello completaremos un día inolvidable. Rabat se puede ver y disfrutar en un día, pero recomiendo madrugar. 

Esa tarde, con la información obtenida de la Lonely intentamos conseguir cerveza fría en un supermercado que se supone la vendía (que además está a dos minutos andando del hotel). El lugar existe, pero la apariencia desde fuera es que lleva cerrado desde hace largo tiempo. Así que otro día de abstinencia y sin tele en la habitación (vaya plan).

La jornada anterior en Asilah, nos había sorprendido ver a todas las mujeres y de todas las edades cubiertas hasta la cabeza con el vestido típico y el hijab (sólo al atardecer aparecieron algunas jóvenes sin pañuelo). En Rabat ocurre todo lo contrario. El 99% de las jóvenes y también algunas mayores visten de forma occidental, aunque tapando más los brazos y con prendas menos ajustadas. El contraste que hay entre Asilah y Rabat es el mismo que puede haber entre  una ciudad de 2.000 habitantes y otra de millón y medio, pero además a lo marroquí:
En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #39 en: Febrero 09, 2006, 09:49:56 »

CASABLANCA.

Habíamos considerado varias posibilidades para hacer la visita a Casablanca y finalmente optamos por realizar la excursión ida y vuelta desde Rabat en el día, dado que aunque haríamos más kilómetros no tendríamos que cambiar de alojamiento.

Tomamos un tren con el fin de llegar a la visita guiada de las 11 (la conexión entre ambas ciudades es la más numerosa en los ferrocarriles marroquíes y se tarda una hora justa al precio de 29,50 DH) y lo conseguimos por los pelos y gracias a que se retraso diez minutos por un problema de la guía.

Casablanca, que es la ciudad más grande de Marruecos aunque su población no está lo suficientemente precisada, sería una ciudad prescindible sino fuera por la impresionante Mezquita Hassan II, terminada en 1.993. El recorrido por dentro sólo se puede hacer de forma guiada y desde mi punto de vista no se puede ir al país alahuí y no ver esta faraónica construcción, a pesar del atraco a mano armada que supone el pago de la entrada: ¡¡¡120 DH!!! (aproximadamente 2.000 pesetas de las de antes).

En Casablanca decidimos subir el listón del restaurante y darnos un pequeño “lujillo”, así que nos fuimos a la Taverne du Dhaupin, en el Bulevar Houphouet Boigny, 115, en el que además de tener una comida estupenda a base de pescados y mariscos (frescos, frescos y definitivamente frescos) también sirven ¡¡¡¡¡CERVEZA!!!!!! (eso si, algo cara). Comimos a base de picoteos de fritos y mariscos por unos 210 DH los dos, bebida aparte. Me parece un lugar bastante recomendable.

Para llegar a la mezquita lo mejor es bajarse en Casa Port y desde allí hay veinte minutos andando (para l@s que somos andarin@s) o autobús.

Vamos con las cifras: 25.000 personas en su interior, 80.000 en la explanada del exterior, 210 metros de altura, 600 millones de dólares invertidos…. Impresiona, ¿no?. La visita dura unos tres cuartos de ahora y te llevan  a una velocidad tal como si la mezquita se hubiera incendiado. Las hay a las 9:00, 10:00, 11:00 y 14:00 (informaros antes, pero creo que los viernes no hay). Nuestra guía, simpática y con un perfecto castellano llevaba a un grupo de cinco españoles (una pareja joven, la madre de él y nosotros dos) y a la vez a unos 30 franceses. Mientras nos explicaba a nosotros ellos contemplaban y viceversa.
En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #40 en: Febrero 09, 2006, 09:55:45 »

En la Lonely pone que se ha hecho con donaciones populares, pero la madre del chico (que había vivido en aquella época en Casa –así se conoce vulgarmente a Casablanca-) nos lo desmintió. Resulta que esas “donaciones” eran descuentos obligados a los trabajadores en nómina y que todos los domingos se publicaban grandes anuncios en los periódicos resaltando a los empresarios que habían hecho más altas aportaciones. El contraste es aterrador, comparándola con las tristes infraviviendas que hay a solo unos metros, pero no ahondaré en este tema, dado que también es relativamente fácil caer en la demagogia.

No te enseñan toda la Mezquita. Por ejemplo, no es posible ver in situ la zona donde rezan las mujeres. Las estancias que se ven son la sala de oraciones, con un techo que se abre automáticamente (impresionante, no dejaré de repetirlo), columnas de azulejos, techo de madera de cedro, lámparas de cristal de Murano, con el suelo de mármol con sistema de calefacción …. Por eso no se le colocan alfombras, pero ese día las tenía (impresionantes también). ¿Por qué?. Porque al día siguiente comenzaba el ¡¡¡¡¡¡RAMADÁN!!!!!!!!. ¡¡Y nosotros sin tener ni la más remota idea y con aquellos pelos!!.

Posteriormente –ya con el calzado puesto- se visita la sala de abluciones  y finalmente el baño turco y el Hamman (o baño árabe). En el primero se duchan y  posteriormente se sumergen en una enorme piscina. En el segundo, hay desagües en el suelo, que está inclinado. Allí se sientan desnudas y con cubos se van bañando, mientras supongo, hablan del Salsa Rosa Marroquí o algo parecido

Una vez en Casa, no estará demás darse una vuelta por su Medina, no excesivamente grande y complicada y donde se entremezclan las calles mas anchas con las más estrechas. Es algo más sucia que la de Rabat y aquí los comisionistas campan a sus anchas y son relativamente persistentes (algunos maleducados). En hora y media que anduvimos dando vueltas por allí nos salieron más de 10 de estos pesados ejemplares.

Es en la Medina que más inseguridad sentí (incluso más que en Tánger), pero no sabría explicar exactamente el porque, dado que tampoco tuvimos ningún incidente que hiciera saltar los sistemas de alerta. Las medinas de Tánger, Casablanca y Marrakech las ponen en las guías como en las que se debe estar más pendiente (lo de Marrakech no lo comparto). Casablanca es además, uno de los pocos lugares de Marruecos donde existe prostitución.

Andando por la medina, nos encontramos en una de sus salidas, una cocina común y varios minúsculos chiringuitos pegados unos a otros o frente a frente, donde servían tajine, supongo que a unos precios bastante populares, dada la masiva afluencia de clientela local. Pero ya he contado, que ese día se nos había antojado algo de marisco.
En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #41 en: Febrero 10, 2006, 11:25:29 »

MARRAKECH.

Era miércoles, 5 de octubre y sin poder hacer lo más mínimo por evitarlo daba comienzo el maldito Ramadán, del que tendríamos que vivir 10 de sus días.

Comenzamos la jornada con el traslado desde Rabat a Marrakech (aproximadamente cuatro horas y media y 101 DH) y como prácticamente siempre, llegamos a la hora fijada. Al bajar a la estación, el golpe de calor de los 37 grados casi nos hace perder la respiración. En el plano nos había parecido que nuestro hotel, el Ryad Mogador, cuya dirección aparece en su página Web que aquí os pongo www.ryadmogador.com/  , estaba cerca; pero luego fueron 20 minutos andando, que son demasiados para ir con bultos a cuestas. Así que, coged un taxi y negociar el precio.

Es el único establecimiento en el que habíamos realizado previamente reserva para tres noches y lo hicimos a través de Internet y del operador Hotelius, www.hotelius.com . Este hotel tiene la ventaja de que se puede anular hasta un día antes sin gastos de cancelación (a partir de ahí cobran, como casi todos, el importe de la primera noche) y de que no te cargan en la tarjeta de crédito por adelantado, sino al final de tu estancia.

El importe total de la reserva, sin desayuno era de 105€ (35€ la noche), pero sorprendentemente a la hora de ir a pagar nos emitieron una factura por sólo 90€ y pico, que una vez llegados a España hemos comprobado que es el único cargo que han hecho en la tarjeta de crédito. No nos dio por cotillear durante la estancia en el papel que había en la puerta si se trataba de un tema de reducción de pago por devolución te impuestos locales, como nos ha ocurrido alguna vez, así que ahí quedará la incertidumbre de por qué ocurrió esto: ¿Descuento o equivocación?.

Dar opiniones sobre hoteles o restaurantes conlleva un alto grado de subjetividad. Para mi que en bastantes ocasiones he ido de camping o he dormido en establecimientos de gama media/baja, el Ryad Mogador es un lugar perfecto para pernoctar; para el que dé más valor a las comodidades o servicios de un hotel o tenga como prioridad las cuatro o cinco estrellas para disfrutar de su viaje, le puede resultar algo básico.

Es cierto, como ya dijeron por aquí, que las habitaciones no son demasiado grandes y las del exterior serán ruidosas, ya que se encuentra en una encrucijada de calles; pero nosotros tuvimos la suerte de que nos tocara la mejor habitación del hotel: la 113. Si reserváis por Internet pedidla en observaciones a ver si os hacen caso. Da a la pequeña piscina (tema ruido arreglado), es de las pocas que tiene terraza y es la que la tiene más grande, lo que resulta una buena opción para sentarse por la noche. Por cierto, en la piscina también te puedes bañar de noche, ya que está abierta y tiene iluminación bajo el agua
« Última modificación: Febrero 10, 2006, 11:27:15 por Eva » En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #42 en: Febrero 10, 2006, 11:35:24 »

El hotel se encuentra al lado de una de las puertas de la muralla de la medina, aunque la distancia hasta la plaza de Jamaa el Fna es de unos 20 minutos caminando.

En el mismo edificio hay un supermercado donde venden bebida fresca y con una interesante panadería para desayunar ricas caracolas y croassants (2,5 y 3 DH) o pizzas de queso y bonito, hojaldres de carne especiada, sándwiches de embutidos extraños, empanadillas….  (entre 6 y 8 DH). Creo recordar –no lo aseguro- que el desayuno en el hotel costaba 40 DH por persona, así que mejor la panadería.

Dice la leyenda que Marrakech es la ciudad roja debido a la sangre que manó al clavarse en su seno la Torre Koutobia, ese minarete que dicen es la hermana gemela de la Giralda, aunque a mi no me parezca tan gemela. Sea o no creíble la leyenda, lo cierto es que Marrakech es una ciudad donde predomina claramente el color rojizo en sus edificaciones y murallas, al igual que en Rabat destaca el blanco sobre los demás. A Fez se la asocia con el color azul -desconozco la razón, a no ser que sea por el predominio de este color en las cerámicas y a Meknes con el verde -y aquí ya si que me pierdo-. El caso es que las cuatro ciudades imperiales confeccionan un vistoso parchís.

Marrakech no sería lo mismo, no sería ni siquiera la mitad de lo que es, sino fuera por la plaza de todas las plazas, la plaza del impronunciable nombre que el viajero visitará (porque siempre se acaba saliendo) en varias ocasiones al día. En cuanto a la escritura de su nombre sería incapaz de decir cual es la correcta, aunque toma fuerza Jamaa el Fna. Sin embargo la podréis ver escrita de otras muchas formas como Djemaa el-Fna, Jemaa el Fna... Parece que lo de el Fna es lo único que está claro.

La medina es tal vez la más sucia que vimos en Marruecos y, esto es seguro, la más caótica: Es posible que esto le de encanto, pero también genera cierto estrés. A través de sus calles y también de sus zocos cubiertos circula sin el más mínimo criterio aparente -y con las únicas reglas de sálvese quien pueda y la ley del más fuerte- todo lo que podáis imaginar: Mujeres, hombres sin bulto, hombres con pequeño bulto a cuestas, hombres estilo Iñaqui Perurena con enorme y voluminoso bulto a cuestas, hombres tirando de carros, hombres con carretilla, niños corriendo, niños jugando al fútbol, niños tras un aro que rueda, niños tras una pequeña pelota de goma, niños tras turista, carros de tracción mecánica, carros tirados por burros o mulas, bicicletas, motos, puestos ambulantes de fruta, coches (en las pocas calles que la anchura y la forma lo permiten).... Debido a esto, a veces resulta complicado pasear con tranquilidad o ir echándole un vistazo al género expuesto en las tiendas

En la medina apenas nos encontramos comisionistas de tiendas o restaurantes, buscavidas o niños pedigüeños y los falsos guías son también escasos y no demasiado agresivos, merodeando, según pudimos ver, por la zona de la Medersa o Madraza. Parece que el gobierno ha realizado una gran labor en los últimos años. Los comerciantes son por lo general agradables y no demasiado persistentes en sus ofrecimientos. Supongo que también es debido a que en Marrakech hay más turismo y por ello, más mercado para todos.

La medina es segura de día. Por la noche también lo son las calles más alejadas del centro (en las de los zocos no estuvimos a esas horas). El único incidente fue el que nos contaron una pareja de pamploneses con los que compartimos un zumo en Jamaa el Fna, que se habían visto en el medio de una pelea con cuchillos entre marroquíes y no traían muy buena cara.
En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #43 en: Febrero 10, 2006, 11:42:28 »

En la capital del sur -así se conoce a Marrakech- permanecimos casi tres días, pero para el viajero que vaya con el tiempo ajustado dos jornadas son suficientes para visitar y degustar esta ciudad tan imperial, como mágica.

Algunos dicen que en Marrakech se encuentran los mejores restaurantes de Marruecos, pero lo que si es posible es que estén los más caros, aunque no por ello necesariamente mejores en cuanto a la calidad de la materia prima. A mi personalmente, me resultan más agradables y con un género exquisito y de calidad los restaurantes de las ciudades con costa tipo Essaouira o Casablanca. Pero volvemos al terreno de la subjetividad, así que no seguiré por este camino.

Nosotros no estamos acostumbrados a cenar mucho, pero dado que es tradicional hacerlo al menos algún día en los chiringuitos de la plaza Jamaa el Fna, escogimos la última noche. La recomendación de todas las guías es que elijas uno de los que tienen más clientela y si esta es local mejor. Estuvimos dudando entre irnos al número 1 –están numerados- y que está recomendado por la Guía del Trotamundos y además completamente abarrotado de guiris (sobre todo sajones) o al 81, que tiene un captador que nos cayo muy simpático, así que por aquello de que se llevara la comisión nos fuimos a este último, pero en Marruecos no se puede tener pena, porque te la dan.

Desde luego, es realmente gratificante cenar (si comer a las seis y media puede recibir ese nombre) viendo como anochece sobre la Koutobia o el minarete de la mezquita de la plaza. Pero ahí acabó lo gratificante, al menos en nuestro caso. Pedimos una ración de calamares, otra de brochetas (ocho pequeñísimas brochetas de pollo), un cuscus de legumbres y dos platitos con un pimiento y varias rodajas de berenjenas fritas y una especie de patata asada. Aparte nos pusieron pan, dos platitos con salsa (una amarga y algo picante y la otra más dulce) y un aperitivo con aceitunas. Los calamares y las brochetas estaban buenos, pero el pimiento apareció prácticamente crudo, el cuscus era incomible (lo probamos días más tarde para comparar), las raciones bastante pequeñas y el precio nos resultó realmente caro para lo que cuesta comer normalmente en Marruecos en un lugar de esas características: 190 DH, sin bebida. El agua lo llevábamos nosotros porque así se lo habíamos visto hacer a los lugareños los días antes, aunque también se puede comprar allí.

Aparte, nos dieron más la vuelta –nos hurtaron cuatro dirhams- y un camarero nos persiguió por media plaza reclamando una propina, que, naturalmente, no le dimos. No sé si nos timaron o es el precio habitual, aunque lo dudo. En cualquier caso recomiendo a la comunidad viajera abstenerse de cenar en este chiringuito.

Para relajar los ánimos nos fuimos a tomar un té de canela con pastel a los puestos de los pucheros de cobre. Algo fuertecito, pero rico (sobre todo el pastel) al razonabilísimo precio de 3,5H cada lote.   
En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #44 en: Febrero 10, 2006, 11:53:56 »

En la misma plaza hay una cocina que agrupa también a varios restauradores y que al parecer –y digo al parecer, porque nuestra estancia en Marrakech estuvo toda dentro del periodo de Ramadán y estaba cerrado por obligatorio ayuno- sirven a mediodía el mismo tipo de comida que los chiringuitos de por la tarde.

A pesar de estar casi tres días en Marrakech, en restaurante sólo comimos dos, dado que el último desayunamos más tarde y comimos a base de zumo de naranja y frutos secos, para poder cenar pronto en la plaza. El primer día almorzamos en el Hotel Alí, muy cerquita de la plaza, en la calle del Moulay Ismael. El menú, a base de ensalada marroquí o harira y varios tajines a elegir es bastante correcto y con buena relación calidad/precio para estar en Marrakech y en la zona que se encuentra (70 DH). Según la Lonely, por la tarde hay buffet de comida marroquí, pero este dato no lo constatamos.

El café Glacier, más incluso que el afamado Café Francia, es quizá el mejor lugar para contemplar la plaza (se abarca más trozo de Jamaa el Fna con la vista desde el Glacier) mientras se degusta un café creme (8 DH), un capuchino (10 DH) o un zumo de naranja (12 DH) y es aquí donde decidimos comer el segundo día en plan algo más occidental y liviano (cansa estar comiendo todos los días comida marroquí, sobre todo, porque la variedad no es demasiado grande, aunque aquí también sirven tajines para quien los quiera). El lugar no es excesivamente caro para estar en la plaza: Dos lasañas (45 DH cada una) y una de brochetas (50 DH) al precio total de 140 DH más bebida.

Mirando hacia la koutobia desde Jamaa el Fna y por la zona del Hotel Alí hay un par de calles paralelas donde conviven bastantes restaurantes de categoría y calidad –aparentemente- similares, con precios que oscilan entre  los 60-90 DH por menú.

No hay absolutamente ningún problema para desayunar o comer en Marrakech en época de Ramadán.
En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #45 en: Febrero 11, 2006, 12:02:37 »

Me temo que nada nuevo os voy a contar sobre Jamaa el Fna que no hayáis visto, oído o leído. No hace demasiadas décadas había en cada ciudad marroquí una plaza de las características de esta, pero la televisión y la vida moderna han dado al traste con casi todas, quedando tan solo esta y en mucha menor medida, la de Meknes. Incluso la de Marrakech estuvo a punto de desaparecer si hubiera triunfado la “brillante” idea que tuvo alguien de convertirla en un aparcamiento. Finalmente las autoridades marroquíes han recuperado la cordura y parece que el futuro de la plaza está garantizado.

Jamaa el Fna es muy amplia y tiene una forma caprichosamente irregular, asemejando más o menos una figura de “L”. En el escenario conviven armónicamente encantadores de serpientes que las meten y sacan de sus cestas y tratan de colocárselas al cuello a todo aquel/aquella que osa acercarse para hacerles una foto, amaestradores de monos (lamentable que las autoridades no hayan prohibido esta práctica y entiendo que es bueno que los turistas no contribuyamos económicamente a su existencia), sacamuelas con su colección de piezas expuesta sobre una mesa, curanderos con todo tipo de pócimas y remedios para todas las partes del cuerpo, danzantes meterruidos que intentan hacerse fotos con los viajer@s a cambio de unos pocos dirhams (aunque os pidan un billete de 20 DH, con dos o tres es suficiente), vendedores de zumos de naranja (3 DH), comerciantes de frutos secos, pintaros de henna, vendedores de Koutobias en miniatura, contadores de cuentos en árabe o en bereber que escenifican su relato o se basan en dibujos ante una multitud entusiasta, vendedores de cigarrillos rubios (y de costo), instrumentistas que tocan su canción con gallinas en la cabeza, niños que para vender flores achuhadas te las meten el bolsillo de la camisa, pedigüeños en general… ¡¡El espectáculo debe continuar!!     

A las cinco de la tarde, enormes carros tirados por fornidos hombres van entrando a la plaza por diferentes lugares teniendo todos como objetivo un sitio común: El centro de la plaza. Allí, como el que va de vacaciones  a un camping, empiezan a sacar cosas y a montarlas: Una mesa por aquí, un puchero por allá, un banco para este lado… A las seis han tomado el lugar y se empiezan a olisquear los primeros aromas de los guisos (muchos de ellos los traen preparados). Conviven desde los puestos que venden todo tipo de comida en general hasta los que solo comercializan un único elemento, como caracoles (que asco), harira, cabezas de oveja (otra vez, que asco)… y también con l@s empresari@s más pobres, que se colocan fuera sentad@s en una silla con su pequeño montón de pescados rebozados, pimientos… Al final de la noche a desmontar y a la tarde siguiente a volver a empezar

En época de Ramadán a las seis de la tarde la plaza se queda casi vacía, dado que supongo la mayoría se van a romper el ayuno en familia. A las siete recobra parte de la vida, pero nunca la hemos visto tan animada como cuentan algunos o como sale en determinadas fotos. Supongo que al Ramadán se une que hemos ido en temporada baja.

En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #46 en: Febrero 11, 2006, 12:05:18 »

Al margen de las ya mencionadas medina y plaza de Jamaa el Fna, queda por hablar del resto del Marrakech monumental, que tampoco es excesivo

El minarete de la Koutobia tiene una altura de 70 m. y es el alminar más antiguo creado por los almohades, junto a la Giralda y a la Torre Hassan II de Rabat. Como ya he indicado está muy cerca de la plaza Jamaa el Fna y es visible desde esta y desde buena parte de la ciudad.

Monumentos que se pueden ver yendo en la misma dirección uno casi detrás de otro son la Medersa  (los 40 DH que cuesta o 60 DH si coges un pase conjunto para otro monumento que no recuerdo son excesivos para lo que hay que ver allí) tiene un bonito patio y en su interior se pueden visitar las minúsculas habitaciones que ocupaban los estudiantes, la mezquita Ali Ben Yussef y la Koubba Ba’adyn –considerada como el edificio de abluciones de la mezquita anterior.

En casi la otra punta de la medina están el palacio el Badi que a pesar de traducirse como incomparable se observa que debió tener muchos mejores tiempos que los actuales (10 DH), el palacio de la Bahía que fue residencia del Visir del sultán Moulay Hassan I (otros 10 DH) y las tumbas sadies (10 DH y nos volvimos locos para encontrarlas y eso que no es tan difícil) que son una necrópolis y están ubicadas dentro de la bonita Kasbah.
En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #47 en: Febrero 11, 2006, 10:46:49 »

ESSAOUIRA:

Fue necesario pegarnos el madrugón para coger el autobús a Essaouira. CTM sólo tiene ¡¡1 al día!! Y sale a las 8 de la mañana (el de vuelta a las cinco de la tarde. 60 DH por trayecto). Así que tras liquidar la factura del hotel nos dirigimos a la estación de autobuses (a un par de minutos andando) donde a las 7,45 de la mañana ¡¡ya hay más de cinco comisionistas ofreciendo sus servicios!!. Pasamos de sus servicios y nos dirigimos a la taquilla. Pagamos con un billete de 200 y el taquillero no tiene cambio para devolvernos los 80. Llama a un comisionista para que le cambie, pero este le da sólo 195 DH. De que forma más tonta acabamos de perder 5 DH.

El autobús va medio vacío. Compartimos el vehículo con una pareja de turistas y seis o siete lugareños. Tiene aire acondicionado, pero ¡¡maldito el día en que se lo pusieron!!. Le mete tanta potencia, que estamos a punto de acabar criogenizados. Por suerte, finalmente no.

El autobús dice tardar 2 horas y cuarenta minutos para cubrir los 180 kilómetros que separan ambas ciudades, pero sobrepasa las tres horas. La carretera es pésima y apenas caben dos coches de frente. Pasamos por bastantes pueblos con el pavimento sin asfaltar que consisten en una o dos calles con arcos y tiendas y gente moviéndose de un lado a otro.

Al igual que en Marrakech, nada más descender del bus nos salen un par de comisionistas ofreciendo preciosas habitaciones con maravillosas vistas al mar, pero no les hacemos ni caso. Se enfadan. Ya se contentarán. Tenemos claro el sitio donde nos vamos a alojar y sabemos llegar con el plano, así que nos dirigimos con decisión.

El hotel elegido es el Souiri, Calle al-Attarine, 37. Su precio son 250 DH con desayuno incluido (se desayuna en un bonito salón estilo árabe e incluye zumo, café con leche, rebanadas de pan, mantequita y mermelada). No es un hotel nuevo, pero si que esta cuidado y tiene bastante encanto. Hay un apartamento en la última planta que tiene incluso cocina y que sale por unos 600 DH al día. Cualquier cliente puede subir a la terraza, desde donde se contemplan bonitas vistas y un gran minarete.

Las habitaciones con baño –al menos la nuestra- son enormes y cuentan con dos camas y un 3+2 haciendo esquina, con una mesita en el medio. Pero el mayor problema que tiene este hotel es que está en el centro de la medina en una calle muy concurrida, por lo que en las habitaciones exteriores –como la que nos dieron- se siente bastante el bullicio callejero hasta la una o las dos (al menos en Ramadán).

En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #48 en: Febrero 11, 2006, 10:56:11 »

Para comer hay algunos restaurantes cerca del puerto donde puedes degustar marisco por precios razonables (unos 45-50€ dos personas) o elegir tu propio pescado. Pero también se puede comer divinamente por mucho menos dinero.

En la misma calle y a dos pasos de la pizzería propuesta por Emili en este mismo hilo se encuentra el Café Aftass, que desde mi punto de vista es un lugar muy recomendable para comer por muy poco dinero. Hay un menú de 50 DH que creo recordar lleva tajine, otro de 40 y un último de 35 DH. La bebida es aparte, como siempre.

Nosotros elegimos el de 40 DH que incluía, aperitivo de aceitunas, sopa de mariscos y pescado con queso rallado y pan frito (muy rica), dorada al grill (muy rica y muy fresca, menuda diferencia con las que comemos aquí de criadero) y naranja a la canela (típico postre marroquí). El de 35 DH incluía lo mismo, pero la dorada la sustituía por sardinas. Repito: Comer en la terraza de este sitio merece la pena.

Tras la comida, en Essaouira tratamos de comprar especias en una tienda de la medina. El comerciante era un charlas más y lo peor, un timador malintencionado que nos quiso  cobrar las mismas a precio de pepitas de oro. Así que allí le dejamos tirado con el género ya dentro de las bolsas diciéndole que habíamos calculado mal, no teníamos dinero suficiente e teníamos que ir al hotel a por más.

-“Yo me fió, amigo, me das lo que tengas, te lo llevas, vas al hotel y luego traes el resto”, dijo él.

Le contestamos que no, que mejor todo junto y, por supuesto, no volvimos.

Essaouira, una ciudad de 65.000 habitantes, no es demasiado monumental y su atractivo reside en sus murallas al lado del mar, sus vistas, el puerto (donde por la tarde se subasta el pescado entre una nerviosa multitud de gente) y la isla de Mogador, que sólo se puede visitar con un permiso especial alquilando un barco.

Su medina, a la que se puede acceder por la atractiva puerta Bab Doukkala, es bonita, con calles estrechas, zigzagueantes y con muchos arcos, es muy animada incluso de noche (al menos por su calle principal y algunas perpendiculares), tiene tiendas de calidad con las mercancías dispuestas con gusto; pero lamentablemente está bastante descuidada y muchos de sus edificios están llenos de humedad de arriba abajo, otros necesitan una buena mano de pintura y unas cuantas calles la restitución del asfaltado.

Aquella noche la medina estaba todavía más animada. Jugaban Marruecos contra Túnez por una plaza en el Mundial de Alemania del 2.006. Todas las pequeñas tiendas contaban con su televisión donde los grupos se iban arremolinando para seguir las jugadas. No sabemos como quedó el partido, pero si que Marruecos al menos metió un gol. ¡¡Vaya forma de celebrarlo!!.   
En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #49 en: Febrero 13, 2006, 07:04:11 »

DE CAMINO A FEZ.

Ya sabíamos de antemano que el domingo, 9 de octubre, iba a ser un día largo. Había que desandar parte de lo andado. Volver desde Essaouira a Marrakech (podríamos a ver ido en bus a Casablanca, pero eran bastantes horas y nos gustan poco los autobuses) y desde ahí a Fez. Finalmente decidimos que llegaríamos sólo hasta Rabat, dormiríamos en el hotel Velleda -ya conocido- y nos pegaríamos el madrugón al día siguiente para estar a las 10 de la mañana en Fez.

Cogimos los bultos y abandonamos el hotel camino de la estación de autobuses. Justo a la puerta, hay un par de insensibles turistas extranjeros contratando a un hombre por unas monedas para que les lleve tirando de un carro los bultos a la terminal. Me enfado. Pienso que la época de la esclavitud ya ha terminado y me acuerdo de la familia de los turistas. Pero recapacito: Al menos ese esclavo tendrá hoy algo para llevarse a la boca.

Dado que a Marrakech solo hay un autobús de CTM y es a las cinco de la tarde, tenemos que tomar una colorista compañía regional de rimbombante nombre "Le etuale du Marrakech" El precio del viaje son 35 DH, 25 menos que con la compañía estatal y el viaje es toda una aventura. El autobús es viejo, incómodo, sin aire acondicionado (que mejor climatización que llevar las ventanas abiertas) y sucio, pero algo menos que el de Asilah y no me piden propina por colocar los bultos en el portaequipajes.

El autobús no sólo para en todos los pueblos, sino donde haya un viajero dispuesto a subirse o a bajarse. Por eso, además del conductor, hay otro trabajador que va situado todo el camino en la escalerilla de la puerta del medio y que va abriendo y cerrando la misma según baja la gente, prácticamente en marcha. En las paradas intermedias no abre el maletero, por lo que l@s viajer@s van subiendo y bajando con las cosas más extrañas y divertidas: Un taburete, una batería de coche, un cesto con patatas, unos aperos de labranza, una escalera (no os lo perdáis, pero entró perfectamente)... Antes de partir un viejo vagabundo insiste en vendernos pegotes de sal envueltos en un papel de periódico. Se ofende mucho ante nuestra negativa. ¡¡Tenían poca mierda los asientos y ahora nos los ha llenado de sal!!.

Tras tres intensas horas y cuarto llegamos a la estación de autobuses de Marrakech. Compramos comida en la panadería del supermercado del edificio del Hotel Mogador y tomamos un taxi (negociado en 15 DH) hasta la estación de tren. El viaje hasta Rabat se nos hace eterno. Viajan con nosotros un chico que se baja rápido y una guapa morena vestida al modo occidental, que en cuanto anochece se pone hasta las orejas a comer y no se le ocurre ofrecernos nada. ¡Será maleducada la tía!.

Volvimos, por tanto, al mismo hotel en el que habíamos habitado días antes en la capital marroquí y en esta ocasión nos tocó una habitación peor que en nuestra primera visita, con una luminosidad bastante escasa. Da también a un patio interior, pero a pesar de esto se oye con estruendo la música en directo que hay bajo la misma puerta del hotel tan típica de las noches de Ramadán. Si la música árabe me resulta aburridísima por el día –me recuerda a aquel dúo de los ochenta llamado Modern Talking que parecía que había hecho una misma canción de diez horas y la había ido partiendo en cachos de tres o cuatro minutos- por la noche no es la mejor nana que una puede escuchar para tratar de dormirse. Afortunadamente no duró hasta muy tarde.

Levantarse en una ciudad musulmana en Ramadán a las 6,30 de la mañana y salir a la calle es pensar inmediatamente después que en ese país ha caído la bomba neutrónica: Ni un alma, ni un coche, nada abierto…

El tren desde Rabat a Fez viene a tardar algo más de tres horas (72 DH). En nuestro compartimento viaja una pesadísima señora de unos sesenta años tapada de los pies a la cabeza, con cierto olor a orines y ¡¡con un enorme bolso amarillo chillón con una gigante cara de Micky Mouse!!. Algo tan chocante como ver a los pobres mulos de Fez cargando a sus lomos con cajas y cajas de coca colas grandes, como si se tratara del camión de reparto del representante de turno de la marca americana.

A la hora fijada llegamos a Fez. Para mi es la ciudad que más merece la pena de Marruecos. Me gusta más que Marrakech. Dicen que estas dos medinas, la de El Cairo y la de Damasco (que ganas tengo de poder ir a Siria) son las cuatro más grandes del mundo. La estación de Fez está muy bien situada en la zona nueva de la ciudad, aunque queda algo lejos de la medina y el Palacio Real. No sé si por la temprana hora, no nos recibe ningún comisionista, aunque si que nos chistan algunos taxistas a los que no hacemos ni caso, dado que el hotel elegido está bastante cercano.

En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #50 en: Febrero 13, 2006, 10:01:52 »

FEZ

Nuestro planteamiento inicial –y así lo hicimos realmente- era desde Fez, sin cambiar de alojamiento, conocer esta ciudad y la de Meknes, a tan sólo 60 kilómetros. El orden de los factores no debía alterar el producto y finalmente intercalamos a Meknes el martes entre los dos días de Fez.

Llegamos al hotel seleccionado, el Royal, Rue de Sodan, 36 (150 DH). Las habitaciones, con baño, son amplias, luminosas y la nuestra tenía terraza;  el baño, que tampoco está mal de tamaño tiene la grifería más lamentable que encontramos en todo Marruecos. Es limpio, pero algo básico. Es posible que sea un lugar perfecto para una sola noche, pero para dormir tres como fue nuestro caso puede acabar resultando incómodo. También desde allí se escuchaba la música nocturna, pero ¿y desde que sitio no?.

En realidad escogimos este hotel, porque lo encontramos antes que nuestra primera opción, que era el Hotel Amor: 200 D, en la Calle Arabie Saoudite, 31. Por el precio, parece mejor esta opción.

En Fez vimos dos ferias (no sé si serán típicas de Ramadán). Una a la entrada de la medina –cerrada todo el día- y otra al lado de la estación de trenes. Allí nos bajamos el día que veníamos de Meknes y nos encontramos una noria llamada “noria” un gusano loco llamado “gusano loco” y una nube llamada “La nube” con un cartel también  en perfecto castellano donde ponía que la atracción no se hacía responsable de su mal uso (precio de 5 DH. por aparato). Parece ser que cuando han agotado su vida útil en nuestro país se las deben vender a precio de saldo a los marroquíes. No quise pararme a pensar en las condiciones de seguridad de las mismas. Total, el  que allí monta en una atracción es casi un privilegiado.

En España, en los puestos de disparo con carabina a los palillos dan como premio (o daban, que hace mucho que no voy) vinos dulces o banderillas. Allí los galardonados reciben tazas típicas para comer la harira (muy práctico en Ramadán, claro), teletubies… Por supuesto, al lado de las atracciones, un mercadillo de ropa (por llamarla de alguna forma).
En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #51 en: Febrero 14, 2006, 09:54:24 »

En Fez –ciudad turística, pero profundamente religiosa- comenzaron nuestros problemas para poder desayunar por la mañana. El horario habitual de los bares se había trasladado a la franja 19-24 h. Solo las tiendas de bebidas y los puestos de dulces con miel –al margen de las de los zocos- permanecían abiertos por la mañana. Así que optamos por comprar bollería por la noche y desayunarla en la habitación del hotel. Los bollos son realmente baratos (3-4 DH)

Para el yantar nos servimos de dos opciones y no porque la del primer día nos resultara desfavorable, sino porque cuando fuimos el segundo estaba cerrado. En esta ciudad comer a mediodía en Ramadán no supone ningún problema.

Restaurante Les Jeunes, Calle Serrajine 20, nada más pasar la mítica puerta Bab Bou Jeloud (verde por un lado y azul por otro, que se añadió a la medina en 1.913). El menú cuesta 35 DH (por supuesto, sin bebida incluida) y en la parte cubierta de su terraza degustamos una rica y caliente harira (nos vino muy bien, dado que en la calle llovía a mares) y un tajine de cordero. De postre, un yogurt. El propietario es bastante simpático y el sitio recomendable.

Justamente al lado (creo recordar que no tiene nombre), más cerca todavía de la mencionada puerta, se encuentra otro restaurante que no tiene menú. Aquí degustamos la famosa pastilla marroquí (40 DH) y una ensalada del país (10 DH). La vista no la hay mejor, la pastilla estaba muy buena, pero el sitio no es recomendable del todo, dado que  el servicio es extraordinariamente lento (hora y media para comer) y no dispone de baños, lo que resulta toda una aventura (te mandan a un supuesto hotel que consiste en una extraña y sucia escalera que da a una estancia con puertas muy viejas y un jergón en el medio. Al final de la misma una ducha y un water de agujero con pestillo por los dos lados. Para ¡¡cerrar los ojos!!.

En cincuenta metros a la redonda desde aquí hay numerosos sitios para comer. Los que son un poco más elegantes tienen generalmente lo mismo que los otros en su carta y vienen a cobrar 70-90 DH el menú sin bebida.

La medina de Fez es laberíntica, tiene casi 9500 calles y se ha ganado la fama de pierdeturistas. Mucha gente contrata un guía oficial para recorrerla (según la Lonely de 2.003 15€ media jornada y 10 más el día entero, aunque en este último caso hay que darle de comer. Je, je esa es la ventaja que hubiera tenido yo al ser Ramadán, que me habría ahorrado la comida del guía).
En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #52 en: Febrero 15, 2006, 11:03:57 »

Desde mi punto de vista (y teniendo en cuenta que disfruto de una orientación aceptable y la de mi chico es excelente) la cosa no es para tanto. Se puede acceder perfectamente a todos los lugares de interés sin ningún tipo de problemas, ya que la mayoría de ellos (quitando los tintoreros, el barrio andaluz, la mezquita andaluza y alguna cosa más) se concentra en dos calles que se entrelazan entre si: Talaa Kebira y Talaa Seghira. Nosotros incluso el segundo día jugamos a perdernos y empezamos a callejear sin rumbo y no lo conseguimos. Si hay sol es fácil tomarlo como referencia y si no, ver si estamos paralelos  o perpendiculares a una determinada calle de referencia. El mismo sistema que usamos en ciudades como Venecia por la noche.

La medina es más limpia que la de Marrakech, aunque igual de animada que esa. Hay algunas casas que se hayan apuntaladas con maderas, pero la situación debió ser peor hace unos años, antes de que desde el Banco Mundial se dotara a esta ciudad de fondos  para la restauración de su patrimonio.

También es más fácil circular por ella, ya que apenas hay bicicletas y motos. El único peligro aparente son los mulos (burrotaxis, como también los llaman por allí), que van cargados hasta la extenuación de los más variopintos productos y que trotan al grito de “valek” del mulillero sin detenerse  ante nada ni nadie. Tened cuidado de no ser envestid@s, que no debe ser agradable. De tanto que los cargan, muchas veces caen al suelo con el género, lo que da bastante pena.

Los falsos guías no tienen en la actualidad el protagonismo que le otorgan algunas guías. Las puertas de la medina más importantes están vigiladas por la policía y su existencia se reduce a unos cuantos niños inofensivos cerca de las mezquitas andaluza, Kairouan (la más grande de Marruecos descontada la de Casablanca) y  el zoco de los tintoreros.

Una de las cosas más recomendables en Marruecos es hacer algo de acopio de dinero suelto con el fin de pagar algunos determinados servicios o propinas. Nos dimos cuenta desde el primer día, pero la mañana que precisamente nos habría hecho falta sólo llevábamos en los bolsillos 10 DH sueltos y el billete más pequeño era uno de 100 DH. No habíamos planeado que esa mañana llegaríamos hasta el zoco de los tintes.

« Última modificación: Febrero 16, 2006, 08:02:16 por Eva » En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #53 en: Febrero 16, 2006, 10:47:11 »

Nuestro recorrido por la medina comenzó entrando por el colorido mercado de frutas y verduras, que lleva todo recto hacia la calle Talaa Kebira. Es una calle preciosa por la que es conveniente bajar lentamente, saboreándola, mirando sus edificios, sus tiendas (en Fez es el lugar donde vimos comerciantes más maleducados, aunque son minoría), sus a veces casi ocultas medersas, sus arcos, los minaretes de las mezquitas…Llegamos al zoco de la Henna, donde ahora hay casi más cerámica que otra cosa y a la medersa el Attarine (sólo se puede visitar su patio por el módico precio de 10 DH)). Y por fin a la mezquita Kairouan. Es una pena que las mezquitas no se puedan visitar por los no musulmanes, porque esta promete bastante por lo que se ve desde fuera. Dando la vuelta a tres partes de la mezquita se llega a la plaza as-Seffarine, donde se encuentra la medersa del mismo nombre, que está en un estado un tanto preocupante. Desde ahí el acceso a los curtidores o tintoreros de Fez ya es sencillo (más tarde lo explico). Luego, cruzando su sucio río fruto de que allí van parte de los deshechos de los tintes y zigzagueando, no se tarda más de cinco minutos en llegar a la mezquita andaluza.

Se puede retroceder y para retornar al mismo punto, esta vez subiremos por la bella Talaa Seghira. Así llegaremos de nuevo a Bab Bou Jeloud (la puerta verde y azul).

El caso es que nos encontrábamos prácticamente el lado, pero no conseguíamos dar con los tintoreros. Dicen que te guíes por el olor, pero a mi no me pareció que olieran tanto, al menos desde las terrazas o las calles adyacentes. Supongo que al lado de ellos sí.

Así que un nuño nos ofreció ir a la mezquita andaluza y le dijimos que no, que mejor a los tintoreros. El niño –de unos ocho años- habla un perfecto castellano y después de la perorata de siempre (me gusta Robinho, Roberto Carlos…) nos dice que irá varios metros por delante de nosotros, dado que le da miedo que  pueda detenerle la policía. Pocos metros más adelante aparece otro crío más mayor (el sistema de comisionistas y falsos guías es casi siempre a través de varios enlaces). El más grande es el que toma el mando. Nos llevan a una tienda y comenzamos a subir la angosta y larga escalera que nos lleva a la terraza. Allí nos recibe uno de sus empleados que también, en perfecto y rico castellano, nos explica durante cinco minutos todo el proceso<. Todos los tintes están hechos de muchos componentes y entre ellos también excrementos de paloma o intestinos de animales. El amarillo tiene azafrán, por eso es el más escaso, el rojo henna… Nos da todo el tiempo que queramos para hacer fotos, pero a esas alturas llevamos más de diez ya. Nos  dice que si queremos comprar algo bien, pero que no es obligatorio

¿Recordáis que sólo llevábamos diez dirhams sueltos?. Según salimos se los damos al niño más pequeño y empezamos a bajar la escalera. A mitad de la misma nos espera el empleado, que quiere su propina. Le decimos que si tiene cambio y en ese momento el chaval mayor se enfrenta a él y le señala que de eso nada, que al él ya le paga su jefe. Nos empuja hacia abajo y nos saca de la tienda.
En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #54 en: Febrero 18, 2006, 01:31:57 »

Nos quiere llevar a una de especias que hay al lado, pero decimos que no. Les damos las gracias por los servicios prestados y les indicamos que queremos estar solos, pero ellos nos quieren llevar a un restaurante. Aseguran que no se van, que hay pocos turistas en la medina y muchos guías y que ya que nos han pillado no nos van a soltar tan fácil. Tardamos casi cuarto de hora en desprendernos de ellos y tuvimos que ponernos un poco duros.

¿Sabéis que hicieron esos niños con parte de los 10 dirhams?. Tomarse un zumo cada uno. Conmovedor.

Para que no tengáis que serviros de un niño y estos acaben por ir al colegio al no tener clientes, os explico como llegar a los tintoreros desde Bab Bou Jeloud. Hay que bajar por Talaa Kebira, pasar el zoco de la heena y la medersa el Atarine. Llegaremos a una de las puertas de la Mezquita Kairouan. Seguimos y le damos la vuelta (por aquí la calle empieza a estar cubierta) continuando el sentido  y girando dos veces a la derecha (no hay otra opción, tranquilos) y según salís a la plaza as-Seffarine bajáis por la calle de la izquierda y otra vez la primera a la izquierda. A partir de aquí todo recto (la calle al principio es cubierta). Llegaréis a un punto donde hay un comisionista (creo que es como la guardia de Londres, 24 horas al día con relevos) que os indicará que por allí. Supongo que ese es el camino para ir directamente hacia los cubos llenos de tinte, pero todo se ve mejor (y olerá menos) desde las terrazas de las tiendas, que empiezan justo en ese punto.

La medina de Fez recibe el nombre de Fez el-Bali (Fez la vieja). Fed el Sdid es la parte nueva, pero quedaría una tercera parte: la que ocupa el bonito palacio Real Dar el Makhzem (es una pena, pero no se puede visitar) y la Kasbah (con preciosos muros y arcos y que ahora está destinada a diversos fines como un hospital y universidades).

En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #55 en: Febrero 19, 2006, 01:32:04 »

MEKNES.

Algo a considerar si se decide ir a Meknes por medio del tren (desde Fez se tarda algo menos de una hora, hay convoyes aproximadamente cada hora y media y cuesta 16,5 DH) es que no hay que bajarse en la estación de Meknes, sino en Meknes Al Amir Ab, ya que si os bajáis en la primera jamás encontraréis la medina o el Mausoleo del Moulay Ismail, que junto a la plaza de el-Hedim son las atracciones más importantes de esta ciudad de 200.000 habitantes. Por cierto, en Marruecos para poder acceder a los andenes de las estaciones de tren hay que llevar billete, porque de otra forma no dejan llegar hasta ellos. Así que no se puede ir corriendo embobad@ y lloros@ mientras el tren inicia la marcha con nuestro chic@ dentro. Mejor: Así no nos daremos con un poste.

Meknes Al Amir Ab está en la parte nueva de la ciudad y caminando se pueden tardar unos 25 minutos en llegar a los sitios de interés. De las cuatro ciudades imperiales fue la que menos nos gustó, pero ello no quiere decir que no merezca la pena que le dediquemos una jornada.

Si en Fez es complicado desayunar en periodo de Ramadán, en Meknes resulta imposible, a no ser que se haga comprando frutas o dulces de miel en los puestos del mercado. Ese recurso siempre se tiene a cualquier hora del día. Afortunadamente nos habíamos comido unos bollos en la habitación del hotel, por lo que tan solo teníamos que preocuparnos por la comida. Bueno, realmente, no tuvimos que preocuparnos mucho, dado que no encontramos ni un solo restaurante abierto en toda la ciudad, así que siento no poder dar ninguna recomendación culinaria ya que almorzamos a base de frutas, dátiles y dulces de miel. Lo único que estaba abierto era el Mcdonalds, pero nuestro grado de desesperación tiene que ser ya muy elevado para que acabemos comiendo en uno de sus establecimientos. L@s amig@s del fast food estarán de suerte en Marruecos, dado que podrán comer una hamburguesa por 10 DH, un menú pequeño con patatas y bebida por unos 20 DH y uno grande por unos 40 DH.

De todas formas, en una calle que hay al lado de la plaza de el-Hedim (a la izquierda situándose frente a la famosa puerta verde) hay bastantes restaurantes que no parecen caros y que supongo, tendrán lo mismo que en el resto del territorio.

En Meknes encontramos el segundo y último supermercado de todo el país (precisamente está subiendo por una carretera al lado del Mcdonalds) donde hicimos acopio de especias -había bastante variedad- y no pudimos hacerlo de cerveza dado que sólo la tenían sin alcohol normal y sin alcohol de manzana. Otro día más sin cerveza, pero ya quedaba poco. En el resto de productos es súper está muy bien surtido, sobre todo en el omnipresente capítulo de las aceitunas.

La plaza de el-Hedim es el núcleo neurálgico de la ciudad. En algunos textos se la compara con la de Jamaa el Fna y las propias autoridades llevan intentando revitalizarla largo tiempo. Sin embargo, comparar ambas no tiene mucho sentido, aunque bien es cierto que por la tarde está muy animada y el número de contadores de cuentos y de público escuchante es más numeroso que en la plaza de Marrakech. Pero ahí se acabaron las comparaciones

A un lado de la plaza, cruzando la calle, se encuentra la Ciudad Imperial del Moulay Ismael, con su famosa puerta verde llamada bab el-Mansuour, una de las más bonitas de todo el reino de Marruecos.

Meknes debe la mayoría de su patrimonio a este Moulay, que expolió otras zonas de Marruecos para traer hasta aquí muchos de los materiales de  sus monumentos. Colocó más de 10.000 cabezas de sus enemigos en las murallas de Fez y Marrakech para que sirvieran de escarmiento, tuvo más de 500 mujeres a su disposición (entre esposas y concubinas) y sobrepasó los 800 hijos, así que medio Meknes de hoy debe ser familia suya.

El mausoleo se puede visitar en una pequeña parte y es gratis (se deja una voluntad obligatoria). Se cruzan unos patios y se llega a un bello recinto de columnas donde hay que descalzarse.

Al otro lado de la plaza esta la Medina y sus pequeños zocos cubiertos. Es un recinto pequeño y –comparada con otras- bastante regular. Es de muy fácil orientación, bastante limpia –aunque no tanto como las de más al norte- y especialmente animada por los numerosos puestos callejeros entre los que destacan los de fruta. Como todas las demás, está llena de mezquitas.

Una jornada para Meknes da de sí, así que para terminar la vista un@ puede acabar acercándose andando –hay un par de kilómetros- a los graneros que el Moulay Ismail tenía para sus caballos (el heri es-souani) y un apacible y luminoso estanque donde poco antes de meterse el sol los grupos de lugareños se establecen para conversar tranquilamente. 
En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #56 en: Febrero 19, 2006, 01:38:04 »

CHAOUEN.

Nuestros planes iniciales pretendían dar a Chaouen, situada en el valle del Riff, más protagonismo del que finalmente tuvo: Habíamos planeado pasar allí una jornada entera, incluso dormir, pero el cansancio nos hizo tomar la decisión de llegar en el mismo día desde Fez a Tánger. Y no sé si acertamos, porque al final resultó ser una paliza de autobús. Casi cinco horas nos costó llegar a Chaouen (44 DH) y poco menos de tres conectar desde aquí con nuestro punto inicial de partida: Tánger (27 DH). Así que al final en Chaouen no estuvimos más allá de dos horas.

Los dos trayectos los hicimos en transporte público colorista. Las primeras experiencias en autobuses de este tipo son muy divertidas, pero a las dos semanas ya no hacen ninguna gracia. Sería nuestro agotamiento o que realmente es mejor así, pero en estos dos últimos tramos hubiéramos agradecido haber alquilado un vehículo, aunque las carreteras por esta zona se las traen.

Chaouen es un remanso de paz y se nota que nos vamos acercando al norte. Su pequeña medina azulada y blanquecina relaja la vista y la mente. Es limpia y apacible. Aunque con diferencias, nos recuerda –lástima de estar tan poco tiempo- a nuestro paso por Asilah. Si no fuera por el hijab de las mujeres, parecería que en ninguno de estos dos sitios se está en Marruecos.

La medina es pequeña y por ella circulan poca gente y menos cosas (es como una medina balneario). Las advertencias de que en este lugar te pueden acosar los traficantes de droga en nuestro caso no fueron fundadas. Claro que te ofrecen, pero como en el resto de las ciudades de Marruecos.

En cuanto a su atractivo monumental destacaremos la plaza Uta el-Hammam (con un caravasar), la Kasbah  (10 DH), La gran mezquita de Xaouen y la más comercial plaza el-Majzen.
En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #57 en: Febrero 20, 2006, 09:59:27 »

TÁNGER.

Tánger era el último destino de nuestra estancia en el reino de Marruecos, pero a la vez el que más respeto nos daba. Habíamos oído contar mil historias sobre su inseguridad y conflictividad, sobre que aquí se encuentra lo peor de cada casa (o de cada Kasbah también) y lo cierto es que no es para tanto, aunque si resulta una ciudad un tanto incómoda, sobre todo si es a la primera que se accede desde España. Pero después de dos semanas en Marruecos ya no es difícil tener la mayoría de las situaciones bajo control.

Llegamos no demasiado tarde, pero si de noche, aunque no nos resultó nada difícil encontrar hotel, como en el resto de los sitios. El hotel elegido fue el Djenina, en la calle al-Antaki, 8. Tiene dos estrellas, pero comparado con el resto de los del país no le sobraría una tercera. La relación calidad/precio es estupenda. En la Lonely de 2.003 habla de unos precios de hasta 350 DH la habitación doble, pero la realidad es que pagamos 240 DH por una habitación con baño muy nueva y muy limpia. Será porque es temporada baja o porque estén de rebajas.

Para comer al día siguiente escogimos el Restaurante África, a medio camino entre el hotel y la medina en la calle Salah Eddine el-Ayoubi, 83. Es un sitio extraño. Lo que ahorran en luz (el día estaba oscuro y en el comedor hubiéramos precisado de una linterna para poder distinguir lo que comíamos) se lo gastan en comida: Menú de tres platos y postre al precio de 50 DH, más bebida (no podréis con él). Mezcla los platos de la cocina marroquí con otros occidentales (todo en Tánger es un crisol). Tiene cuatro o cinco platos a elegir. En mi caso, comí sopa de pescado, huevos con mayonesa y ensalada y un enorme, especiado y rico tajine de pescado (el último hasta hoy) con tomates, patatas y pimientos. Mi chico comió  kefta, que son una especie de albóndigas de carne de cordero que estaban también bastante buenas.

Pero la estrella de Tánger fue, por fin ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡LA CERVEZA!!!!!!!!!!!. Tras haber seguido sin éxito las direcciones alcohólicas de la Lonely en Rabat, Marrakech, Essaouira y Meknes en Tánger no se equivocaron. En la parte nueva está Casa Pepe, alimentación en general y buenos vinos (calle Ibn Rochid, 9) donde pudimos abastecernos a lo bestia del amarillo elemento (8,5 DH la lata de Flag Especial). El local es curioso. Tiene una larga pared llena de bebidas alcohólicas, pero tapadas con telas (no sé si por estar en Ramadán). No deben vender a musulmanes, pero eso nos dio igual. ¡¡Que se jodan!!. 

En la pequeña medina y Casbah de Tánger es donde encontramos más falsos guías de todo Marruecos. De la mayoría es fácil deshacerse, pero nos topamos con uno francamente muy desagradable (el que más de todo el viaje) y además tres veces, como si fuera una maldición bíblica.
En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #58 en: Febrero 21, 2006, 10:34:15 »

La primera, cuando íbamos a subir por primera vez a la Casbah. Tras negarle que nos acompañara de todas las formas posibles que habíamos aprendido nos insultó, amenazó y juró que sin él no entraríamos a ver el recinto y que si queríamos ver algo nos fuéramos a nuestra mierda de país. Nuestra reacción fue sacar el móvil y hacer el gesto de ir a llamar, ante lo que dijo:

-¿Qué vais a llamar, a Dios o a la policía.

-A la policía turística, -le dijimos-. Y se fue pitando.

La segunda fue una vez que ya habíamos entrado en la Kasbah (dentro de ella hay una oficina de policía, lo que da bastante seguridad). Se arrodilló ante nosotros y nos pidió perdón de todas las formas que sabía. Nos hizo darle la mano y no se levantó hasta que le perdonamos. La tercera en el zoco, una hora después como comisionista y nos quiso vender una alfombra de una tienda. Va a ser que no.

Nos encontramos también con otro tipo más pintoresco y creativo. Llevaba chaqueta azul con una chapa y unas llaves de la mano. Nos aseguró ser desde hacía 28 años el portero de la Kasbah, pero era un buscavidas como los demás, que nos quiso engañar diciendo que el recinto amurallado estaba cerrado. Pero a esas alturas estábamos muy toreados ya. 

Tánger se puede ver perfectamente en media jornada. Su medina es ajetreada, pequeña, limpia y hasta elegante. Sus comerciantes no son muy agresivos. Deben vender bien a todos los turistas que en excursiones de un día vienen de la otra parte del estrecho. Merece la pena dar unas vueltas por el gran zoco y el pequeño zoco.

La Kasbah es la atracción más interesante. Es pequeña, pero tiene unas deliciosas vistas sobre el mar, la propia costa africana y el estrecho de Gibraltar. En frente, aunque difusa, ya se veía la costa de Cádiz. Algún año de estos aquí harán un mirador. Ahora está muy descuidado.
En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #59 en: Febrero 22, 2006, 10:48:49 »


EL RETORNO.

Dado que no hacía falta confirmar la vuelta y teníamos los papeles amarillos para entregar a la salida, los rellenamos en el hotel y así sólo tuvimos que pasar el control de policía, no sin antes bregar con los últimos comisionistas del puerto que ante nuestra respuesta de que no teníamos ya dirhams decían que dólares, euros, yenes… Y al decirles que no nos espetaron: “Claro, seguro que os lo habéis gastado todo en cerveza”. Je, je. ¿Cómo lo sabrían?.

El ferry salió con 50 minutos de retraso y en el trayecto tardó los 35 que publicita. Antes de salir juré poner una reclamación en el puerto de Tarifa, pero durante el trayecto me fui deshinchando. ¡Ojo a los que queráis traer algo ilícito!. Hay control de equipajes en la aduana de Marruecos, en la de Tarifa y en la estación de RENFE de Algeciras.

Decidimos dormir en Tarifa y quedarnos allí hasta después de comer el día siguiente. Ya lo conocíamos de otra visita. Al pasear por el interior del silencioso recinto amurallado –al que se accede por la puerta Guzmán- nos pareció un sitio extraño donde el silencio hacía casi daño, después de dos semanas caminando por medinas.

Otros lugares a visitar son el Castillo de  Guzmán el Bueno (2€, creo recordar), el de San Sebastián, la playa de los lances y las extraordinarias vistas del estrecho y de nuestro vecino del sur desde el espigón que divide el Mediterráneo del Océano Atlántico.

El sitio que encontramos para dormir (a boleo) es muy barato -40 euros- y  absolutamente recomendable. Es el Hostal Alborada (llenito de guiris, por lo que debe venir en alguna guía), calle san José, 40. Es nuevo, impoluto y los que atienden son la mar de simpáticos. Tiene bastante encanto y sus habitaciones (no demasiado grandes, es verdad) están dispuestas en torno a dos bellísimos y cuidados patios.

Para comer, en la calle paralela –en la que está el supermercado Día- hay un bar llamado la Voracera, donde por 7 euros Rocío os atenderá de maravilla y a una velocidad de vértigo. Tienen un único menú, pero se come bien y son muy generosos con la cantidad. Aquel día tenían paella, bonito en salsa (no pude terminarlo) y yogurt.

De Tarifa cogimos un autobús para Algeciras y tras una breve visita a esta horrible ciudad, tomamos el tren de regreso. No sé por qué, me vinieron a la cabeza las imágenes de marroquíes  en cuclillas en medio de la calle –tantas veces vista en el país alahuí- pero en la radio empezaba el Atlético de Madrid-Real Madrid, que fue el que acabó absorbiendo mi atención.



FIN
En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #60 en: Marzo 18, 2006, 03:16:04 »

En el suplemento de El País de viajes (El Viajero) de hoy vienen dos interesantes reportajes sobre Maruecos. Realmente, tampoco aportan nada nuevo a todo lo que sobre este país se ha escrito en este foro, pero están entretenidos.

   De Tánger a Erfuz. Un viaje de siete días por carretera hasta las puertas del Átlas.

www.elpais.es/articulo/elpviapor/20060318elpviapor_1/Tes/portada/Tanger/Erfuz/carretera/manta

En el relato que figura en este hilo ya os hablaba de la importante figura de la moto en la caótica Medina de Marrakech. Y aquí podéis volver a comprobarlo.

www.elpais.es/articulo/elpviavia/20060318elpviavje_4/Tes/viajes/ciudad/ocre/ruedas

P.D.: En el primer reportaje, otra forma de dednominar a la plaza de Marrakech que no había oido en mi vida: Yemaa El-Fna.


« Última modificación: Marzo 18, 2006, 03:18:50 por Eva » En línea
Eva
Visitante


Email
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #61 en: Marzo 31, 2006, 08:21:17 »

La verdad es que no sabía muy bien donde ponerlo, porque no hay ningún hilo que sea de novedades marítimas. Así que lo pongo aquí mismo.

Desde el mes de mayo, Balearia pone en funcionamiento un ferry rápido que unirá Algeciras y Ceuta en media hora. No sé si ahora mismo ya hay alguno de esas características de otra compañía.
En línea
baluba
Sin adicción al foro :-)
*
Mensajes: 42


Ver Perfil
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #62 en: Abril 01, 2006, 02:02:00 »


   De Tánger a Erfuz. Un viaje de siete días por carretera hasta las puertas del Átlas

P.D.: En el primer reportaje, otra forma de dednominar a la plaza de Marrakech que no había oido en mi vida: Yemaa El-Fna.


Supongo que estos sitios se pueden denominar de varias maneras pq yo sp dije Erfoud y la plaza es cierto que nunca lo habia visto asi escrito!!!
En línea
jb
Sin adicción al foro :-)
*
Mensajes: 8


Ver Perfil
Re: VIAJE a MARRUECOS Inshala (si Alá quiere)... Y QUISO
« Respuesta #63 en: Julio 25, 2008, 09:21:11 »

Hola

Mañana me voy a Marrakesh y ya tengo hotel pero luego voy a Ourzazate y me gustaría que alguien me indicará un hotel que no sea muy caro.

Muchas gracias

Julia
En línea
Páginas: [1] Imprimir 
« anterior próximo »
Ir a:  

Powered by MySQL Powered by PHP Foro de viajes viajerosolidario | Powered by SMF 1.0.6.
© 2001-2005, Lewis Media. Todos los Derechos Reservados.
XHTML 1.0 válido! CSS válido!