|
capercaillie
|
En la anterior etapa del Viajero hubo varias personas que mostraron bastante interés en conocer las Montañas Rocosas canadienses. Yo las recorrí durante 15 días en 1996, aquí os van algunas informaciones básicas basadas en mis experiencias de aquella época:
CÓMO LLEGAR El aeropuerto más próximo a las Rocosas es el de Calgary. De ahí a Banff son dos horas en coche. También se puede ir desde Vancouver, pero la distancia es mucho mayor.
CUÁNTO TIEMPO IR Depende de cuánto os guste la naturaleza. Yo estuve dos semanas y no me cansé, pero habrá quien se conforme con cinco días. Podéis aprovechar y visitar también Vancouver en el mismo viaje.
CUÁNDO IR En mayo, cuando fui yo, comenzaba el deshielo de los lagos. Antes de mayo los lagos están todos cubiertos de hielo y nieve, lo que hace que su apariencia visual no sea tan bonita. No puedes hacer paseos en barco por los lagos. Y hay problemas con la nieve en las carreteras. Julio y agosto son temporada alta, la zona recibe millares de turistas japoneses. Si queréis evitar las masas, y tenéis la oportunidad de elegir otra fecha, no vayáis durante esos meses. Llegué a la conclusión de que junio es el mes ideal para ver la zona. Todavía no es temporada alta, los días son muy largos, y el tiempo es agradable. Septiembre también parece una buena opción.
CÓMO DESPLAZARSE Es una zona extensa y despoblada, el transporte público únicamente comunica las poblaciones, pero para ver naturaleza hay que ir motorizado. Existen dos opciones básicas: alquilar un coche o una autocaravana. Las carreteras son excelentes, asfaltadas, bien señalizadas, con lugares para parar. Un espectáculo. Desde mi punto de vista, la desventaja de la autocaravana es que no puedes dejarla en cualquier lugar (a la hora de dormir hay que aparcarla en lugares especificamente designados para ese fin) y que hay un trabajo de mantenimiento que te va a robar tiempo que podrías destinarlo a otros usos (hay que vaciar los restos del retrete, cambiar el agua, cargar las baterías, etc.). Tanto con coche como con autocaravana, los paisajes son maravillosos y os quedaréis extasiados recorriendo algunas de las carreteras de la región.
DÓNDE IR Hay tres núcleos de población importantes en la región: Banff, que es la capital de las Rocosas, Lake Louise y Jasper. Un itinerario interesante puede ser ir de Jasper a Banff, pasando por Lake Louise, o al revés. Desde cada uno de los tres sitios se pueden hacer un montón de excursiones. La carretera que une Lake Louise y Jasper es la Icefields Parkway, y dicen que es una de las más bonitas del mundo. Desde ella se divisan lagos, glaciares, más lagos y más glaciares.
OTRAS IDEAS Yendo de Calgary a Banff, hay que entrar en el Kananaskis Country, un Parque Nacional maravilloso. Del pueblecito de Golden salen vuelos en avioneta que suben hasta 4.000 metros de altura para sobrevolar el Columbia Icefield, una gigantesca masa de hielo. Si no os mareáis, puede ser el vuelo de vuestras vidas. Yo me mareé. Yendo de Banff a Lake Louise, no vayáis por la Transcanadiense, sino por la Bow Valley Parkway. Esta carretera está cerrada por la noche, porque hay muchos animales y las autoridades del Parque Nacional quieren protegerlos en los horarios en los que salen a cazar. Si cogéis la carretera a primera hora de la mañana o última de la noche es muy probable que tengáis muchos encuentros interesantes.
En general, los canadienses son supersimpáticos, y hay un montón de excelente información turística a disposición del visitante. Todos los parques están muy bien señalizados.
|