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Tema: Diario de viaje a la Alpujarra, Sierra Nevada y algunos pueblos de Jaen (Leído 950 veces)
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Oracio Holiveira
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En el otoño del 2005 estuve de vacaciones por Andalucía, en compañía de mi mujer, visitando la Alpujarra granadina, el Parque Nacional de Sierra Nevada y algunos pueblos de la provincia de Jaen.
Antes de salir de casa, habíamos previsto hacer un circuito de 6 días a pie por los pueblos de la Alpujarra, empezando y terminando en Capileira y parando a dormir en Busquistar, Cadiar, Ugijar, Yegen y Trevélez.
Pero las condiciones climatológicas (en este caso por ser muy buenas) nos permitieron cambiar el itinerario y realizar una incursión al Parque Nacional de Sierra Nevada, incluyendo la ascension al Mulhacén, el pico más alto de la Peninsula Ibérica.
Os describo el viaje, esperando que alguna informacion pueda ser de utilidad para alguno de vosotros.
Oracio
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Oracio Holiveira
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FUENTES DE INFORMACION
Para preparar el itinerario utilicé las siguientes guías de viaje:
The Rough Guide to Andalucía. Edición 2003. En inglés. La guía más completa sobre esta parte de España. Me fotocopié las paginas sobre la Alpujarra, muy útiles para direcciones de alojamientos, restaurantes y bares de tapas.
Senderismo en España. Lonely Planet. Edición 2003. En castellano. La biblia de los senderistas, obligatoria para el aficionado a las travesías a pie de varios días. Multitud de ideas para recorrese a pie los caminos españoles. De aquí saqué la idea de combinar los dos GR que pasan por la Alpujarra granadina para realizar un circuito en bucle. Aparte de ésta en Granada, he utilizado la guía para preparar travesías en Pirineos, Cantabria, Alicante, Cabo de Gata, Mallorca y La Gomera. Las páginas sobre el circuito alpujarreño que fotocopié fueron de mucha utilidad, sobre todo en las descripciones de los caminos.
GR-142. La senda de la Alpujarra. Edición 2001. En castellano GR-7. La senda granadina. Tramo alpujarreño. Laroles - Lanjaron. Edición 1999. En castellano Las 2 topoguías que describen los GR alpujarreños. Los mapas que se incluyen con el recorrido son buenos, sobre todo en la primera de ellas, pero las descripciones de los caminos son mejores en la guía "Senderismo en España". Realmente, el recorrido es realizable con la descripción del circuito en dicha guía, acompañada de un buen mapa de la zona. El GR-142 es un sendero que une muchos de los pueblos de las Alpujarras granadina y almeriense, desde Lanjaron en Granada hasta Fiñana en Almería. El GR-7 es un sendero que cruza España desde Algeciras hasta Andorra, vía Andalucía, Murcia, Valencia y Cataluña, por las sierras próximas al Mediterráneo, y forma parte del Sendero Europeo E4 que va desde Algeciras hasta Grecia. Casualmente, hace unos años yo lo estuve recorriendo en su otro extremo, en una de sus extensiones por las islas griegas, en concreto en Creta.
Sierra Nevada. Editorial Penibética. Edición 2000. Mapa que cubre toda la zona. Para el circuito que ibamos a realizar no nos hacía falta, ya que era suficiente con los mapas de las topoguías, pero al decidir el cambio de recorrido lo tuvimos que comprar, en una de las tiendas de Trevélez. Existen 3 mapas de la zona, el del IGN, el de la Editorial Alpina y éste. En muchos de los alojamientos encuentras uno o varios de ellos colgados en la pared, y nos resultó fácil decidirnos por el de Penibética, ya que era el mas detallado.
En Pampaneira, en la plaza, hay una oficina de información donde se pueden encontrar todas estas guías (salvo las 2 primeras) y mucha más información. El horario de apertura no es muy amplio (de 10 a 14 y de 16 a 18 h. en estas fechas), pero las personas que están allí son muy competentes y conocen bien los caminos de la zona.
Además, gracias, Kirby, por la información que escribiste en el foro.
Oracio
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Oracio Holiveira
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GENERALIDADES.
Clima. La verdad es que esperábamos pasar bastante frío, pero sucedió todo lo contrario. Por el día era posible caminar en pantalón corto y camiseta y por la noche tampoco hacía demasiado frío. Vamos, que el forro cortavientos y el chubasquero no salieron de la mochila, ni siquiera en la cima del Mulhacén. Por la noche no era ni siquiera necesaria la calefaccion en las habitaciones. El unico lugar donde estaba puesta fue en Trevélez, y la verdad es que no hacía ninguna falta. De todas formas, creo que tuvimos bastante suerte. Todo el mundo comentaba que aquello no era normal en estas fechas, hasta tal punto que el clima nos permitió llegar a la cima del Mulhacen, algo impensable en Noviembre, por estar normalmente cubierto de nieve.
Alojamiento. No llevabamos nada reservado, y no tuvimos ningún problema para encontrar sitio en los lugares que visitamos cuando llegábamos a ellos, incluso en los días del puente de Todos los Santos. Los precios que pagamos estuvieron siempre entre 30 y 50 € por una habitacion doble con baño y desayuno.
Comida. Bueno y barato. El tapeo permitía muchas veces eliminar una de las comidas diarias de forma económica: 1 € por caña (0,20 l. de cerveza) y tapa; 1,20/1,30 € si pides un tubo (0,3 l. de cerveza). Cuando nos sentamos a comer en una mesa, casi nunca pasó de 10 € por persona, por un primer plato compartido entre 2, un segundo plato, una jarra de litro de vino costa, un postre y un café. El vino costa (un clarete ajerezado que se obtiene en las faldas de la Sierra de la Contraviesa) nos encantó y acompañaba casi siempre nuestras comidas. Una jarra de 1 litro venía a costar en un bar entre 3 y 5 €.
El recorrido. Los caminos que unen los pueblos de la Alpujarra son los mismos que utilizaban los moros cuando habitaban estos lugares. La red de caminos permite infinitas combinaciones para recorrer los pueblos que forman esta región. Estos caminos recorren barrancos con grandes vistas sobre pueblos cercanos y lejanos, cruzan la espesa vegetación en el fondo de los barrancos, pasan otras veces junto a huertos y plantaciones de árboles frutales. Los pueblos que se cruzan son todos espectaculares, siempre colgados en las pronunciadas laderas de los barrancos y valles que forman la Alpujarra.
Nosotros realizamos etapas en torno a 6 horas diarias, con la mochila a cuestas, pero es posible adaptarlas a las condiciones de cada uno, realizando menos horas o simplemente hacer excursiones diarias desde cada uno de los pueblos, todos ellos interesantes. Los tiempos indicados para las rutas son los que tardamos nosotros e incluyen pequeñas paradas para hacer fotos, beber agua, o picar algo de comida.
Oracio
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Oracio Holiveira
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Viernes 28-10. EUSKADI - ARANJUEZ
Salimos de casa en coche el viernes del puente de Todos los Santos, a las 17.30 h. A partir de Vitoria la densidad de tráfico era muy grande y llegando a Burgos empezó a caer agua a cántaros. Vamos, las condiciones no eran muy agradables para conducir. Afortunadamente, a partir del cruce para Valladolid, el tráfico disminuyó (aunque no la lluvia) y llegamos a Madrid y la cruzamos por la M40 sin mayores problemas. Sobre las 23.00 h. decidimos parar a dormir en Aranjuez, a donde llegamos bajo una gran tromba de agua.
Nos quedamos en el Hostal Santa Marta, llegando al centro de la ciudad. La habitacion doble con baño, muy correcta, 54 € desayuno incluido. Además, nos dieron de cenar (y muy bien), más tarde de las 11 de la noche. Tras la cena seguía jarreando, por lo que se nos quitaron las ganas de ir a dar una vuelta por la ciudad.
Oracio
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Oracio Holiveira
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Sábado 29-10. ARANJUEZ - PAMPANEIRA
Tras desayunar, a eso de las 09.00 h. nos pusimos en marcha, en mitad de la niebla, que había sustituido a la lluvia de la noche anterior. Afortunadamente, poco después la niebla dejó paso a un gran cielo azul, que ya no nos abandonaría en el resto de las vacaciones.
A las 13.00 h. estábamos ya en Pampaneira, donde nos costó bastante encontrar un lugar para aparcar el coche. Entre que era un sábado de puente y que había una feria de productos típicos, el pueblo estaba lleno de gente y la carretera que lo bordea llena de coches.
Sin embargo, ningún problema para encontrar alojamiento. Entre los 4 hostales del pueblo, elegimos el Hostal Pampaneira, en la entrada del pueblo, al lado de los puestos de la feria y muy cerca de la plaza del pueblo. La habitación doble con baño costó 36 €, sin desayuno, con vistas a la calle mayor del pueblo.
Tras varias cañas y tapas (la mejor, un gran picho moruno en el bar del hostal), nos pusimos las botas de monte y comenzamos un recorrido de 3 horas visitando los 3 pueblos del barranco de Poqueira: Pampaneira, Bubión y Capileira. Nos encantaron tanto los caminos semi-empedrados que unen los pueblos por el barranco, como adentranos por los laberintos de callejuelas que forman cada uno de los pueblos. Basta desviarse un par de calles de la plaza mayor de cada pueblo, para alejarse del bullicio de la gente y conocer pequeños rincones preciosos: multitud de fuentes, lavaderos aún en funcionamiento, tinaos (una especie de portales con techo de madera y casi simpre decorados con flores). Es difícil decidirse por alguno de los 3 pueblos, todos tienen su encanto, aunque tal vez Bubión me parecio más auténtico, su plaza, bellísima, es muchísimo más tranquila que las de los demás pueblos, y esta libre de tiendas de souvenirs.
Cuando volvimos a Pampaneira, ya al atardecer, dimos una vuelta por la feria, ya con mucha menos gente y, tras la ducha, salimos a cenar. Tras otro par de tapas, una de las cuales nos permitió conocer el vino costa, en una especie de bodega que se encuentra detras de la iglesia y donde servían vino con una generosa tapa de jamón, comimos un par de raciones en el bar de nuestro hostal (de los pocos sitios que quedaban abiertos). Lo mejor, una ensalada que, además de lo habitual, llevaba grandes cantidades de fruta: kiwi, mango, granada, plátano. Y el postre: unos caquis verdes macerados durante una semana en anís. Delicioso.
Oracio
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Oracio Holiveira
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Domingo 30-10. CAPILEIRA - BUSQUISTAR
Tras un desayuno a base de fruta en el bar del hostal, que esta vez incluía caquis maduros, llevamos el coche hasta Capileira, adonde pensabamos regresar 6 días después. Sobre las 09,30 h. empezamos a caminar.
Recorrido (4 1/2 horas): Capileira - Bubión - Capileirilla - Pitres - Mecina - Mecinilla - Fondales - Ferreirola - Busquístar.
Un continuo sube y baja por los caminos que unen todos estos magníficos pueblos. Para ir de Bubión a Pitres se sube por un buen camino en zigzag la loma que separa el Barranco de Poqueira del Barranco de la Sangre, y se baja hasta Capileirilla y seguido hasta Pitres. Desde aquí, se sigue el GR-142 hasta Busquístar.
Nos paramos a por la primera tapa en la bonita plaza de Pitres, un remanso de paz y tranquilidad tras dejar los pueblos del barranco de Poqueira. Además de Pitres, me gustaron especialmente Ferreirola y Busquístar.
Al llegar aquí entramos en el primer bar (el Vargas) y tras la tapa preguntamos dónde nos recomendaban dormir en el pueblo. Lo único abierto en esas fechas era Casa Sonia, pero si estaba lleno, una tía del camarero nos podría alquilar una casa a un módico precio. Casa Sonia se encontraba en la parte baja del pueblo y tenía habitaciones libres. Es una típica casa alpujarreña reformada por dentro con mucho estilo, con grandes habitaciones igualmente bien decoradas, y una gran terraza de uso común donde daba el sol de lleno. No nos importó pagar 50 € por la habitación con baño, que además incluía un excelente desayuno, con zumo, fruta, bollería y pan con tomate. Muy recomendable.
Preguntamos por algún lugar para comer, y el único sitio era el Bar Paco, en la parte más alta del pueblo. ¡Vaya cuesta entre la parte baja y la parte alta del pueblo! Llegamos ya hambrientos, a las 15.30 h. al Bar Paco, donde nos sirvieron un riquisimo "plato alpujarreño" (una de las especialidades locales, con patatas y pimientos cocidos en aceite, acompañadas de huevos, jamón, morcilla, longaniza y chorizo), con su correspondiente jarra de vino costa.
Por la tarde, visita al pueblo, casi sin gente visitándolo, pero con tanto encanto como los del día anterior. Por la noche hicimos ronda de tapas, lo que en este pueblo no es fácil, porque solo había 2 bares abiertos, el citado bar Paco en la parte alta y el bar Rafa en la parte baja (un buen cuarto de hora de empinada cuesta entre los 2). El día se terminó conversando en la barra con los habituales de este último bar.
Oracio
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Oracio Holiveira
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Lunes 31-10. BUSQUISTAR - CADIAR
Tras un excelente desayuno, sobre las 09.00 h. iniciamos otro día de caminata.
Recorrido (6 horas) Busquístar - Notáez - Cástaras - Niéles - Lobras - Cadiar
El camino sigue todo el rato el GR-142 hasta Lobras donde se cruza con el GR-7 y ofrece dos posibilidades para llegar a Cadiar, siendo el GR-7 la más corta de las 2, y la que nosotros seguimos.
El camino de Busquístar a Notáez fue espectacular, bajando hasta el fondo de un barranco, y subiendo por un bonito camino de herradura para salir del barranco y llegar a Notáez. Despues llegamos a Cástaras, para mi uno de los pueblos más bonitos de las Alpujarras y cayó la primera tapa en la soleada terraza del bar María, en la pequeña plaza del pueblo.
Seguimos media hora por la carretera hasta Niéles, donde no vimos ningún bar y decidimos parar a comer en el siguiente, Lobras. Al llegar aquí preguntamos si había algún lugar para comer y nos mandaron al único bar del pueblo, que en aquel momento estaba cerrado. "Estarán trabajando en el campo" nos dijo un anciano al que preguntamos. Así que comimos un par de barritas energéticas (único alimento que llevábamos en la mochila) y cogimos el camino más corto hasta Cadiar, que aún así se nos hizo largo, a pesar de ser de lo más variado, con buenas vistas.
Cadiar es un pueblo más grande que los que habíamos visto hasta entonces, de unos 2.000 habitantes. A primera vista no es tan espectacular, ya que no está tan "colgado" de la pendiente como los demás y sus cuestas no son empinadas, pero una vez dentro esconde tambien bellos rincones.
Entramos al pueblo sobre las 15.00 h., con intención de entrar en lo primero que se pareciera a un restaurante. Al lado de la iglesia, entramos a un lugar sin ninguna indicación, a través de la cortinilla que ocultaba su puerta abierta. Dentro encontramos la barra de un bar. Preguntamos si daban comidas y nos hicieron pasar otra puerta hasta un inmenso restaurante, donde comimos el menú de sopa y carne en salsa con patatas (raciones enormes) que nos ofrecieron, que junto a un helado, la habitual jarra de vino costa y un café nos costó 9 € por persona.
Para entonces ya nos habíamos dado cuenta de que estábamos en el restaurante Cadí, por las inscripciones de las servilletas y la jarra de vino. Según una de las guías allí también tenían habitaciones. Al acabar de comer, lo preguntamos y nos hicieron pasar otra puerta, por donde se accedía a la parte de las habitaciones. La que nos enseñaron era grande y estaba muy bien, el baño lo mismo. Precio: 30 €, sin desayuno, aunque nos dijo que tenía alguna más pequeña por 24 €. Nos quedamos con la grande.
Nosotros flipábamos con el hecho de que no había ninguna indicacion en el exterior del local, ni del bar, ni del restaurante, ni de las habitaciones. No estaba ni siquiera el eterno anuncio de coca-cola. En cambio, el bar estaba siempre lleno de gente, sobre todo local, pero también algún otro caminante perdido como nosotros.
Por la tarde, despues de una pequeña siesta, y antes de salir a visitar el pueblo, nos planteamos un cambio en el recorrido previsto. Al día siguiente teníamos previsto llegar hasta Ugijar, desde donde comenzaríamos la vuelta por otro camino hasta Capileira, parando en Yegen y en Trevélez. Sin embargo, el clima tan bueno que teníamos desde el principio nos había animado a cambiar los planes y hacer una incursión en el Parque Nacional de Sierra Nevada.
Llamamos al refugio de Poqueira, justo debajo del Mulhacén y preguntamos qué tiempo hacía por allí arriba. Nos dijeron que la noche anterior habia nevado, pero en aquel momento hacia un tiempo espléndido y la previsión para los siguientes días era de buen tiempo. Esperaban que la poca nieve que cubría el Mulhacen desapareciera al día siguiente. Les confirmamos que 2 dias más tarde estaríamos allí y nos pusimos a estudiar las posibilidades para llegar el día siguiente hasta Trevélez.
Al atardecer nos dimos una vuelta por el pueblo, muy animado, y por lo que vimos, con una comunidad bastante grande de europeos que viven allí. Una pareja entre ellos ha abierto su propio bar, con tapas y raciones vegetarianas (buñuelos de espinacas, falafel, lasagna de verduras), conexión a Intenet, y una agradable sala de lectura / restaurante. Muy interesante el bar, y un alivio despues de los atracones de carne de los días anteriores. No recuerdo su nombre, pero estaba en una callejuela cerca de la plaza del Ayuntamiento, enfrente del hostal Montoro.
Oracio
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Oracio Holiveira
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Martes 01-11. BUSQUISTAR - TREVELEZ
Desayunamos en el bar del hostal (o lo que fuera donde dormimos). Un café con leche y una enorme tostada con tomate y jamón por 2 €. A las 09.00 h. comenzamos otra larga jornada. Esta vez llevábamos alguna cosa para picar, para no repetir la experiencia del día anterior.
Recorrido (6 1/2 horas) Cadiar - Larila - Alcútar - Bérchules - Loma de Juviles - Trevélez.
De Cadiar hasta Bérchules fuimos siguiendo el GR-7. De Bérchules a Trevélez seguimos las indicaciones de la guía "Senderismo en España" sin ayuda de ningún mapa, y sentimos gran alivio cuando una hora antes de llegar a Trevélez volvimos a encontrar las marcas rojas y blancas del GR-7 que nos guiaron hasta allí.
La primera parte del camino va subiendo continuamente hasta llegar a Bérchules en unas 2 horas y media, pasando por los pequeños pueblos de Larila y Alcútar. Por lo poco que vimos, Bérchules merece una visita más en profundidad que cruzarlo andando, pero la jornada era larga y no queríamos pasar mucho tiempo callejeando por allí. Desde aquí, comenzaba una larga subida por pistas y cortafuegos hasta la Loma de Juviles, una pequeña cresta que viene desde Sierra Nevada hacia el Sur y que salvamos a una altitud de más de 2000 m. (habíamos comenzado a subir 4 1/2 horas antes en Cadiar, que se encuentra a 840 m. de altura). En el alto paramos para picar algo y disfrutar de las vistas, y poco después comenzamos las 2 horas de bajada hasta Trevélez.
Aparecimos en la parte baja de Trevélez, a una altitud de 1.450 m., sobre las 15.30 h. Decidimos parar a comer en la parte baja antes de subir al barrio alto, donde queríamos dormir. Entramos en el restaurante del Hostal Mulhacén. La ensalada de frutas y verduras estaba buena, el choto al ajillo aceptable, pero la menestra de verduras era de las de paquete congelado. El vino, por suerte, igual de bueno que siempre. Después de comer, comenzamos la subida al barrio alto, dondo elegimos para dormir el hostal La Fragua, junto al Ayuntamiento. Habitaciones con baño acogedoras, con calefacción bajo el suelo, junto a la típica terraza común, con unas vistas extraordinarias. Precio: 39 € desayuno incluido. Muy buena elección. Ese mismo día nos dijeron en un bar que el mesón La Fragua, a 50 m. del hostal y que pertenece a los mismos dueños, es el lugar donde mejor se come del pueblo. Nosotros nos conformamos con cenar de tapas.
Trevélez está dividido en 3 barrios (Bajo, Medio y Alto). Los autobuses y la mayor parte de los turistas se quedan en el Barrio Bajo, donde están la mayoría de los restaurantes y las tiendas que venden jamones y todo tipo de souvenirs del pueblo. Los Barrios Medio y Alto son mucho más interesantes, con sus tabernas típicas para tapear, sus excelentes vistas y sus rincones escondidos como todos los pueblos de la Alpujarra. Las últimas casas del Barrio Alto se encuentran a más de 1.600 m. de altitud, y su Ayuntamiento solo un poco más bajo (a unos 1.560 m, según mi altímetro), lo que da a Trevélez la fama de ser el pueblo más alto de España.
Al anochecer nos recorrimos los Barrios Medio y Alto y fuimos de tapas por varios de sus bares. Pasamos mucho tiempo en el Bar Rosales, en la plaza del Barrio Medio, gracias a la generosidad de su dueño con las tapas, a la grata conversación con él, y a las divertidas salidas de una cuadrilla de lugareños que nos hicieron pasar un buen rato. Tuvimos que escapar de allí cuando comenzó la avalancha de invitaciones de rondas.
Oracio
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Oracio Holiveira
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Miércoles 02-11. TREVELEZ - REFUGIO DE POQUEIRA
A las 09.30 h. nos pusimos en marcha para otra jornada de caminata, ésta no tan larga pero bastante dura.
Recorrido (4 1/2 horas) Trevélez - Mirador de Trevélez - Refugio de Poqueira
El recorrido se divide en una extenuante subida de 1.200 m. hasta el mirador de Trevélez (que se encuentra a más de 2.700 m.) y una sencilla bajada hasta el refugio, situado a 2.500 m., justo en la cara sur del Mulhacén. Las vistas desde el Mirador de Trevélez son impresionantes: Trevélez allá abajo, la Sierra de la Contraviesa y el mar al sur, y la cadena de Sierra Nevada, con los picos Veleta y Mulhacén, al norte. Practicamente ya no se veía nieve en la cima de las cumbres, ya tan cercanas.
Llegamos a las 14.00 h. al refugio, donde comimos una sopa, un sandwich y una cerveza. No se veía a mucha gente. Esa noche solo cenamos y dormimos allí 2 parejas, cada una de ellas en una habitación con 8 literas.
Los precios del refugio son los siguientes, por persona, para los que estamos federados: Litera: 4,20 € Cena: 10 € Desayuno: 2,5 € Ducha de agua caliente: 2,5 €
Si no estas federado, la litera sube hasta 8,30 €, la cena hasta 12 € y el desayuno hasta 3 € (estos precios los pongo de memoria, son aproximados).
Tras la ducha, aprovechamos la tarde leyendo al sol en la terraza, con una vistas increíbles, y disfrutanto viendo las cabras montés que se acercaban, hasta el anochecer, cuando los tonos del cielo se volvieron mágicos. Entonces sí empezó a hacer frío de verdad, así que entramos al refugio para una buena cena, y nos fuimos pronto a dormir.
Oracio
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Oracio Holiveira
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Jueves 03-11. REFUGIO DE POQUEIRA - MULHACEN - CAPILEIRA
A las 08,30 h. ya habíamos desayunado. Dejando la mayor parte del contenido de nuestras mochilas en el refugio, nos pusimos en marcha hacia la cima del Mulhacén.
La primera parte de la subida se realiza por el barranco del río Mulhacen, y es bastante llevadera, hasta que se llega al refugio libre de la Caldera, a 3.000 m. de altura, rodeado de cabras montés, algunas incluso colgadas de sus paredes. Desde aquí hay una impresionante subida en zig-zag hasta la cima del Mulhacén, el punto más alto de la Península Ibérica, con 3.482 m.
En la cima del Mulhacén no había nadie más. Se veían manchas de nieve, sobre todo en su impresionante pared norte. Debía hacer alrededor de 0ºC. Las vistas eran flipantes, en todas las direcciones. Hacia el sur, se divisaban incluso las montañas del Rif, en Marruecos. Tras disfrutar un rato en la cima y las correspondientes fotos, comenzamos el camino de descenso hasta el refugio.
Tardamos unas 4 horas en completar la subida y bajada al Mulhacén, desde el refugio. En todo ese tiempo no nos cruzamos con nadie. En el refugio volvimos a rellenar nuestras mochilas, acabamos la comida que nos quedaba, en su terraza soleada, y sobre las 13.30 h. nos despedimos del guarda y comenzamos la bajada hasta Capileira, donde nos esperaba nuestro coche.
2 horas y media más tarde llegábamos a Capileira. Decidimos ir a dormir a Bubión, donde dormimos en el hostal Las Terrazas, un entrañable establecimiento, con habitaciones pequeñas pero muy coquetas, y como su nombre indica, con varias grandes terrazas comunes con buenas vistas, donde aprovechar los ultimos rayos de sol. Pagamos 34 € por una habitacion doble con baño, desayuno incluido (gracias, Kirby, por la recomendación).
Por la noche, fuimos a cenar al restaurante La Artesa. Yo quería probar las migas, típicas de la zona, pero solo las hacían por encargo, así que me zampé un enorme plato alpujarreño, buenísimo, como despedida de la región.
Oracio
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Oracio Holiveira
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Viernes 04-11. BUBION - MARTOS
El día que nos marchábamos de la Alpujarra amaneció nublado y fresco. Habíamos pensado en bajar hasta el Mediterráneo a darnos un baño, pero parecía que el tiempo no acompañaba. Visto el tiempo que hacía, incluso nos planteamos hacer una visita al balneario de Lanjarón, para acabar la travesía con un baño relajante y un buen masaje.
Mientras tanto, nos dedicamos a realizar unas pequeñas compras: en Pampaneira, unas jarapas (alfombras típicas de Almería) que nos habían gustado el primer día que estuvimos allí; en Órgiva, una garrafa y varias botellas de vino costa, en un almacén llamado "La Bodega", adonde nos enviaron cuando preguntamos en un bar.
Para cuando terminamos las compras y nos tomamos un par de tapas, era mediodía y el cielo se había ido despejando. Nos decidimos a bajar hasta Motril para comer un poco de pescado y darnos el esperado baño en el mar.
Fuimos directamente a la Playa de Poniente, cerca de Motril. Allí nos recomendaron ir al restaurante Katena. En el bar del restaurante pedimos 2 raciones de pescado y una botella de vino blanco gaditano Barbadillo, también muy bueno. Acompañando a las raciones, nos llegaron a sacar hasta 5 tapas diferentes de pescado; tanto las raciones, como las tapas, buenísimas.
Tras el banquete, nos dimos el obligado baño en el mar, y echamos la siesta al sol. Hacía unos agradables 25ºC. En la parte de la playa que se abarcaba con la mirada sólo estabamos nosotros y un pescador con sus cañas. Esta gran playa, medio arena, medio guijarros, con su central térmica, o depuradora, o lo que sea ese horror que han plantado en una de sus esquinas, no es la más bonita que he visto en mi vida, pero sirvió para lo que queríamos. Además, tumbado encima de sus guijarros, divisaba perfectamente la cima del Mulhacen, que había pisado el día anterior.
A eso de las 17.00 h. recogimos y nos dirigimos en el coche hasta nuestro siguiente destino: Martos, una pequeña ciudad a 20 km. al oeste de Jaen.
Casi 2 horas después llegábamos a casa de unos amigos a los que ibamos a visitar en Martos, donde dormiríamos el fin de semana. De Martos tenía la imagen de un polígono industrial en decadencia, pero no me disgustó esta ciudad al pie de una bonita peña, con un castillo en ruinas en su cima. La imagen de su Ayuntamiento en mitad de la ladera destaca entre las luces del atardecer.
Tan solo nos quedó tiempo para salir a tomar un par de tapas por Martos y a una agradable cena en casa de mis amigos.
Oracio
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Oracio Holiveira
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Sábado 05-11. UBEDA Y BAEZA
El día siguiente, mis amigos propusieron realizar una visita a Úbeda y Baeza, dos pueblos situados a unos 60 km al este de Jaen. Un par de horas en Úbeda por la mañana, un par de horas en Baeza por la tarde, y una abundante comida en una cervecería de Úbeda, no hacen justicia a todo lo que ofrecen estos dos encantadores pueblos, declarados Patrimonio de la Humanidad. Lo que más me gustó fue callejear entre los muros de la parte vieja de Baeza.
Creo que Úbeda y Baeza se merecen una visita más en profundidad. Además, son una buena base para acercarse a la Sierra de Cazorla, por lo que ya está practicamente diseñado un futuro viaje por esta región.
Volvimos a Martos al anochecer, no paramos en Jaén, que tendrá que esperar también a otra ocasión, pasamos unas cuantas horas más en buena compañía, y a dormir, que al día siguiente quedaba el largo viaje de vuelta.
Domingo 06-11. MARTOS - EUSKADI
Tras las despedidas, salimos de Martos sobre las 10.30 h. y sin mayor novedad llegamos a casa a las 18.00 h, tras un par de paradas para comer un par de pinchos por el camino.
Y se acabaron las vacaciones, habrá que esperar a Navidades para las siguientes.
Oracio
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